Bladerunner
Allá vamos
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Tema accidentes y qué hacer para poder reducirlos. Creo que cada uno a su nivel, como en todas las cosas, puede hacer algo sin esperar a que el estado o un grupo organizado lo haga. Esto que voy a proponer igual es una tontería supina, del tipo de las de Forrest Gump. Pero si funciona con que una sola persona pueda concienciarse y salvar a otra, ya sería un éxito. A los Forrest Gump de verdad, alguna les funciona de vez en cuando.
Se trata de lo siguiente. Los accidentes se producen por una concatenación de circunstancias. Como dice el manual de la MSF, la conducción es una escalera de riesgos, cuanto más peldaños se suben, más riesgo de accidente. Dejo el control de alcolhemia (un tercio de los accidentes mortales relacionados con esto... no es broma) a los agentes de tráfico. En particular me fijo en otro hacedor de accidentes: los teléfonos móviles.
Estoy más que harto y creo que el sentimiento es generalizado, de ver señoras y señores hablando por teléfono, marcando números, mirando pantallitas o hablando animadamente de sus cosas, mientras se saltan semáforos, cambian de carril sin avisar, se te echan encima o tardan en frenar hasta que lo hacen con la parte trasera de tu vehículo, todo ello causado porque al hablar por móvil la necesaria atención para conducir de manera segura, desaparece... como un sms enviado.
De manera espontánea, empecé a recriminar a los automovilistas que iban hablando con un móvil al percatarme de ello al llegar a un semáforo o stop y ponerme a su lado. La manera con que lo hago es mirándoles y levantando 3 dedos, como diciendo "3". Casi nadie entiende a la primera (algunos sí).
Entonces bajan la ventanilla (chorro de aire acondicionado o calefacción) y preguntan: ¿qué? Entonces me llevo la mano a la oreja (es un decir) y estirando el meñique y el pulgar hago el gesto de hablar por teléfono e inmediatamente vuelvo a poner los 3 dedos hacia arriba y les machaco conun golpe de voz: "¡ tres puntos !".
Sorprendentemente, todos lo entienden enseguida, se sonríen y hasta el momento nadie se lo ha tomado a mal. Creo que en el fondo se lo toman con el respiro de alivio de pensar que podía haber sido un policía de tráfico de servicio, aunque algunos lo deben pensar al verme en moto y con casco de mentonera. Y ese suspiro es lo que les hace sonreir y quizás, acojonarse. Y puede que pensar.
Mi esperanza, quijotesca quizás, es que además, alguien, alguna vez y en algún sitio, se dé cuenta del riesgo, aunque sea del riesgo para sí mismo por perder 3 puntos del carnet y del riesgo hacia los otros conductores, en especial aquellos bravos que hacen de su piel la carrocería de sus monturas.
Pienso qué sucedería si en nuestras movidas diarias todos hiciéramos esto y que incluso con el tiempo consiguieramos un logo de campaña y hasta salir en los medios como forma de concienciación, un movimiento espontáneo dirigido a que los usuarios de las calles y las carreteras respeten la vida y la salud de los demás en lo más importante, mediante el respeto a sí mismos y a las leyes. Con algo tan sencillo como no utilizar el móvil mientras conducen.
En fin, yo sigo con mis "3 dedos".
Saludos,
Se trata de lo siguiente. Los accidentes se producen por una concatenación de circunstancias. Como dice el manual de la MSF, la conducción es una escalera de riesgos, cuanto más peldaños se suben, más riesgo de accidente. Dejo el control de alcolhemia (un tercio de los accidentes mortales relacionados con esto... no es broma) a los agentes de tráfico. En particular me fijo en otro hacedor de accidentes: los teléfonos móviles.
Estoy más que harto y creo que el sentimiento es generalizado, de ver señoras y señores hablando por teléfono, marcando números, mirando pantallitas o hablando animadamente de sus cosas, mientras se saltan semáforos, cambian de carril sin avisar, se te echan encima o tardan en frenar hasta que lo hacen con la parte trasera de tu vehículo, todo ello causado porque al hablar por móvil la necesaria atención para conducir de manera segura, desaparece... como un sms enviado.
De manera espontánea, empecé a recriminar a los automovilistas que iban hablando con un móvil al percatarme de ello al llegar a un semáforo o stop y ponerme a su lado. La manera con que lo hago es mirándoles y levantando 3 dedos, como diciendo "3". Casi nadie entiende a la primera (algunos sí).
Entonces bajan la ventanilla (chorro de aire acondicionado o calefacción) y preguntan: ¿qué? Entonces me llevo la mano a la oreja (es un decir) y estirando el meñique y el pulgar hago el gesto de hablar por teléfono e inmediatamente vuelvo a poner los 3 dedos hacia arriba y les machaco conun golpe de voz: "¡ tres puntos !".
Sorprendentemente, todos lo entienden enseguida, se sonríen y hasta el momento nadie se lo ha tomado a mal. Creo que en el fondo se lo toman con el respiro de alivio de pensar que podía haber sido un policía de tráfico de servicio, aunque algunos lo deben pensar al verme en moto y con casco de mentonera. Y ese suspiro es lo que les hace sonreir y quizás, acojonarse. Y puede que pensar.
Mi esperanza, quijotesca quizás, es que además, alguien, alguna vez y en algún sitio, se dé cuenta del riesgo, aunque sea del riesgo para sí mismo por perder 3 puntos del carnet y del riesgo hacia los otros conductores, en especial aquellos bravos que hacen de su piel la carrocería de sus monturas.
Pienso qué sucedería si en nuestras movidas diarias todos hiciéramos esto y que incluso con el tiempo consiguieramos un logo de campaña y hasta salir en los medios como forma de concienciación, un movimiento espontáneo dirigido a que los usuarios de las calles y las carreteras respeten la vida y la salud de los demás en lo más importante, mediante el respeto a sí mismos y a las leyes. Con algo tan sencillo como no utilizar el móvil mientras conducen.
En fin, yo sigo con mis "3 dedos".
Saludos,