Ya estoy de vuelta de la Baja, ha estado muy bien pero he tenido problemas mecánicos en dos de las tres especiales.
Fue un placer saludar a los tres foreros de Zaragoza.
Os copio la crónica de la Baja que he puesto en la web:
BAJA ARAGON 2005
Un rápido resúmen de cómo me ha ido en la Baja: BUENAS SENSACIONES PERO MALA SUERTE CON LA MECANICA.
Después de las otras dos pruebas del nacional donde no estaba muy bien de forma, llegaba a la Baja bastante recuperado de las lesiones y en mucho mejor forma física.
Llegé el jueves para las verificaciones y allí ya estaban todos mis compis de equipo, otras 4 GS 650 y una KTM 660. Verificamos todos sin problemas, motos al parque cerrado y hasta la especial del día siguiente en Huesca..
Después de darle vueltas decidimos, después de la salida del podium, cargar las motos y ahorrarnos los 150 kms. de ida y vuelta a Huesca. Los desert teniendo todavía mucho trabajo por delante como para rodar por asfalto.
Viernes 22. La especial de 4.5 kms. fue bastante corta y la verdad es que nos quedamos con ganas de más, lo importante acabar con moto y piloto en buenas condiciones. Después por la tarde había que preparar toda la infraestructura y asistencias para el durísimo día siguiente: 300 litros de gasolina, 60 litros de agua/Isostar y mucha fruta. Cena, repaso de roadbook y a dormir que eran las doce y a las 4 nos tocaba estar en pie.
Sábado 23. Que duro es madrugar pero que poco cuesta depende de para que cosas, que ganas de moto teníamos todos. El día constaba de dos especiales, dos vueltas a un circuito de 240 kms. separadas por dos horas de neutralización para que nos pasaran los coches y los camiones. Mi hora de salida del parque cerrado eran las 6.30, de momento la primera especial de 240 kms. la ibamos a hacer sin mucho calor. Después de un gran descontrol en la salida de la especial por parte de la organización, conseguimos ir saliendo. Sólo había recorrido 200 metros y me encuentro con una de esas imágenes que tan poco nos gusta ver, otro motero tirado en el suelo, atendido por el público, sangrando por la nariz y con los ojos cerrados, jode pues si que empezamos bien. Los siguientes kilómetros me costó concentrarme y quitarme esa imagen de la cabeza.
La especial fue muy bonita y variada, zonas rápidas, otras reviradas, cauces de ríos secos con piedras enormes y mucho peligro al adelantar o ser adelantado por la gran cantidad de polvo que había. Hago un buen tiempo de 3 horas 56 minutos (segundo de mi equipo), sólo un pequeño susto con una caída por el polvo que me cuesta la mitad de la maneta de embrague.
Motos al parque cerrado y una hora para reponer líquidos, comer algo e intercambiar batallitas con el resto del equipo y las asistencias. Todos hemos conseguido acabar sin problemas.
Al sacar las motos del parque cerrado, teníamos 55 minutos para revisar la moto y para llegar al control de salida de la segunda vuelta.
Todo marchaba muy bien, a los 124 kms. estaba la asistencia, aquarius, gasolina, gafas limpias y otra vez en ruta.
Cuando todavía quedaban 90 kms. por delante, comenzaron los problemas, un ruido muy raro de la rueda delantera rozando con el protege horquillas. Me paro y veo que la rueda está totalmente descuadrada y la mayoría de los radios flojos, junto con los compañeros del equipo los ajustamos algo y ponemos unas bridas para dar más rigidez, resultado una rueda que se mueve para todos lados y yo que me veo fuera de carrera.
Decido tirar hasta el primer cruce para llamar a la asistencia y que me vengan a buscar, al principio voy a 30 y pies fuera por miedo a que la rueda diga basta, me voy animando y voy subiendo la velocidad 40, 50 ……90, así que, con un palizón para brazos y manos consigo hacer los 90 kms. hasta la meta y entrar con el Mitsubishi de Nani pisándome los talones. Termino casi 35 minutos por encima del tiempo máximo pero con una mezcla de tristeza por la mala suerte y alegría por haber conseguido llegar a meta en esas condiciones, no os podéis ni imaginar como se movía la rueda.
El resto del equipo había conseguido llegar bien.
Cenita rápida y a descansar, mañana otra vez a las 4.30 arriba.
Domingo 24. Hoy sólo teníamos una corta especial de 124 kms.
Con otra rueda y con muchas ganas de coger otra vez la moto por la decepción del día anterior tomo la salida a las 7.45, delante de mí no ha salido nadie en cinco minutos y me encuentro la pista libre de polvo, sólo un coche de la organización me hace bajar el ritmo hasta poder pasarle.
En el kilómetro 30, después de una zona de piedras, se me va de delante en una curva a derechas y al suelo. No tengo ni idea que había pasado, la velocidad no era alta ya que estaba viendo cómo atendían a otro piloto accidentado. Levanto la moto y me doy cuenta del motivo de la caída, el mousse delantero había dicho basta. Consecuencias físicas, el mismo hombro que me luxé en la primera carrera del nacional dolorido y el tobillo tocado.
Lo primero que pienso es, esto no me puede estar pasando a mí, ayer la llanta y hoy el mousse, lo siguiente que pienso es, por mis huevos que hoy llego también, quedaban otros 90 kms. hasta la meta.
Circulo rápido en las rectas pero en las curvas la cosa se complica, sobre todo cuanto más cerrada es la curva, las zonas de piedras tampoco son muy fáciles de afrontar en esas condiciones. El tramo final de 10 kms. está totalmente destrozado por los dos pasos de coches y camiones, un finísimo polvo, esconde numerosas trampas en forma de piedras, escalones y peligrosas roderas, los brazos empiezan a flojear pero me animo pensando que ya queda poco. Consigo llegar, al igual que ayer, el aplauso del público y el hecho de haber llegado hacen que, sin duda, haya merecido la pena el esfuerzo.
Al final creo que hasta he entrado en tiempo.
Me voy de la Baja 2006 con una mezcla de sensaciones, una pequeña parte mala, los problemas mecánicos, pero una parte muy positiva de encontrarme bien de forma física, adaptado a la moto, con un equipo cojonudo, con buen nivel de pilotaje y sobre todo con una cabeza muy dura y con un objetivo claro, LLEGAR. Sin duda este ha sido un fantástico entrenamiento para el Dakar 2006.
Hasta la próxima