> > Está echando un polvo tan tranquilo en casa de una casada y de repente
> > se oyen las llaves de la puerta.
> >
> > - Coño, mi marido. Márchate, márchate, que nos mata.
> >
> > - Pero por dónde coño me marcho. Si sólo hay una puerta.
> >
> > - Por la ventana, joder, por la ventana.
> >
> > - Pero si está diluviando.
> >
> > - Te jodes. Salta cabrón, que nos mata.
> >
> > La mujer esconde la ropa del tío debajo de la cama, abre
> > la ventana y le hace saltar a las ramas de un árbol que está al lado.
> >
> > El hombre se queda allí empapándose sin saber qué hacer y
> > de pronto ve que vienen unos tíos haciendo footing. No se lo piensa.
> > Cuando pasan, se descuelga y se pone a correr con ellos.
> >
> > Al cabo de un rato, uno de los corredores se le acerca
> >
> > -¿Oye, tú siempre corres en pelotas?
> >
> > - Yo, siempre. Es mucho más cómodo, mucho más fresco.
> > Sudas menos. Te sientes libre. Una gozada.
> >
> > - ¿Y el preservativo'
> >
> > -Eh... Me lo pongo sólo cuando llueve...
> >
> > se oyen las llaves de la puerta.
> >
> > - Coño, mi marido. Márchate, márchate, que nos mata.
> >
> > - Pero por dónde coño me marcho. Si sólo hay una puerta.
> >
> > - Por la ventana, joder, por la ventana.
> >
> > - Pero si está diluviando.
> >
> > - Te jodes. Salta cabrón, que nos mata.
> >
> > La mujer esconde la ropa del tío debajo de la cama, abre
> > la ventana y le hace saltar a las ramas de un árbol que está al lado.
> >
> > El hombre se queda allí empapándose sin saber qué hacer y
> > de pronto ve que vienen unos tíos haciendo footing. No se lo piensa.
> > Cuando pasan, se descuelga y se pone a correr con ellos.
> >
> > Al cabo de un rato, uno de los corredores se le acerca
> >
> > -¿Oye, tú siempre corres en pelotas?
> >
> > - Yo, siempre. Es mucho más cómodo, mucho más fresco.
> > Sudas menos. Te sientes libre. Una gozada.
> >
> > - ¿Y el preservativo'
> >
> > -Eh... Me lo pongo sólo cuando llueve...
> >