Ayer sábado, nueve de octubre de 2004, me han entregado en TODOMOTO mi nueva moto R 1150 R, nueva para mi, aunque sea de segunda mano.
La verdad es que, con mis casi 49 años, prácticamente no pude dormir de la ilusión tan grande que me hacia tener, por fin, después de mas de 20 años, una moto como Dios manda, me encontraba como cuando niño en la noche de Reyes.
Me levante de madrugada y como tengo un trabajo que me permite tener horario de escritor, es decir, tengo que escribir mucho y todos los días, pero a la hora que me da la gana, me puse a trabajar y después quede con mi grupo de bici de montaña para hacer unos kilómetros, todo con la intención de que se pasara el tiempo lo mas rápido posible, pues hasta las doce y media no me la entregaban, porque me iban hacer una revisión completa de la moto, cambiarme la rueda delantera, colocarme las defensas de los cilindros y un parabrisa intermedio.
Cuando llegue a TODOMOTO me dijeron que no podían colocarme en mi modelo las defensas de los cilindros , pues se trata del modelo de pintura especial del 2002 (amarillo Dakar con el motor en negro) y que no era conveniente, pues debían manipular la carcasa exterior e iban a debilitar el conjunto que quería proteger, espero que si se me cae aguante la carcasa.
Después de esperar un rato, por fin me la entregaron, limpia, brillante, bien hecha, perfecta, en dos palabras “in” “pecable”. Me explicaron las cuatro cosas imprescindibles y allí estaba subido a una moto con un motor cuyo diseño es mucho mas viejo que yo, pero con todas las ventajas modernas de la inyección electrónica, el ABS de tercera generación, el freno semintegrado, la suspensión moderna, pero con un ruido que suena a música celestial desde hace muchos años.
Desde luego, no se como lo hacen, pero las BMW con motor Bóxer son otra cosa, vibran, parece que se mueven en sentido circular cuando aceleras estando parado como las avionetas, cuando desaceleras te retiene bruscamente, son anchísimas y pesadas comparadas con cualquier tetracilindrica japonesa, suena el cambio como un martillazo de yunque, parecen un Panzer, no tienen CV con relación a la cilindrada, pero tienen un duende que te atrapa y ya no piensas sino en montarla, ya no echas de menos las maravillosas sensaciones de aceleración de las orientales, ya no eres tu, sino tu y tu BMW.
Creo que no me arrepentire de mi elección.
Saludos caballeros del siglo XXI.
La verdad es que, con mis casi 49 años, prácticamente no pude dormir de la ilusión tan grande que me hacia tener, por fin, después de mas de 20 años, una moto como Dios manda, me encontraba como cuando niño en la noche de Reyes.
Me levante de madrugada y como tengo un trabajo que me permite tener horario de escritor, es decir, tengo que escribir mucho y todos los días, pero a la hora que me da la gana, me puse a trabajar y después quede con mi grupo de bici de montaña para hacer unos kilómetros, todo con la intención de que se pasara el tiempo lo mas rápido posible, pues hasta las doce y media no me la entregaban, porque me iban hacer una revisión completa de la moto, cambiarme la rueda delantera, colocarme las defensas de los cilindros y un parabrisa intermedio.
Cuando llegue a TODOMOTO me dijeron que no podían colocarme en mi modelo las defensas de los cilindros , pues se trata del modelo de pintura especial del 2002 (amarillo Dakar con el motor en negro) y que no era conveniente, pues debían manipular la carcasa exterior e iban a debilitar el conjunto que quería proteger, espero que si se me cae aguante la carcasa.
Después de esperar un rato, por fin me la entregaron, limpia, brillante, bien hecha, perfecta, en dos palabras “in” “pecable”. Me explicaron las cuatro cosas imprescindibles y allí estaba subido a una moto con un motor cuyo diseño es mucho mas viejo que yo, pero con todas las ventajas modernas de la inyección electrónica, el ABS de tercera generación, el freno semintegrado, la suspensión moderna, pero con un ruido que suena a música celestial desde hace muchos años.
Desde luego, no se como lo hacen, pero las BMW con motor Bóxer son otra cosa, vibran, parece que se mueven en sentido circular cuando aceleras estando parado como las avionetas, cuando desaceleras te retiene bruscamente, son anchísimas y pesadas comparadas con cualquier tetracilindrica japonesa, suena el cambio como un martillazo de yunque, parecen un Panzer, no tienen CV con relación a la cilindrada, pero tienen un duende que te atrapa y ya no piensas sino en montarla, ya no echas de menos las maravillosas sensaciones de aceleración de las orientales, ya no eres tu, sino tu y tu BMW.
Creo que no me arrepentire de mi elección.
Saludos caballeros del siglo XXI.