Slovenia me gusto mucho, lleno de paisajes sacados de un cuento. Bordee su costa y comi en Piran, pare a ver las cuevas de Postojna y me acerque a ver el castillo de Predjama. Me quede a dormir en su capital y al día siguiente me senté a comer al lado del lago de Bled. Acabe metiéndome en Italia por carreteras comarcales y por primera vez desde que sali de casa coji una autopista para ir a dormir a Milán. El viaje me "machaco" mucho, ir todo tiempo por carreteras nacionales y comarcales hace que se te llenen los ojos de cosas pero acabo con mi espalda y me creo un "síndrome raro" que me llevo a urgencias cuando llegue a casa.