La verdad es que probé en una gasolinera, y de paso que miraba las ruedas, me pudo la curiosidad y miré la presión del amortiguador. Era cero, o prácticamente cero, porque el manómetro no era muy exacto. Probé a meterle aire, pero no lo cogía, o prácticamente nada. Probé luego en el camino al trabajo, poco más de un kilómetro de ciudad, y no pude notar diferencia. Lo tengo regulado en la posición más blanda posible, con el regulador de tornillo que lleva en la parte inferior, porque si no es imposible circular entre adoquines y baches, que es lo que me toca a mí de camino al trabajo. Entre la porquería que llevo en el topcase y las maletas y el estado del amortiguador trasero la gente se gira a mirar, porque parezco una hucha con ruedas, del ruido que hago al pasar...