Debo reconocer q soy un poco "cagueta" con estas cosas... no soy supersticioso ni nada, pero me da muy mal rollo el tema d los accidentes d los moteros, y muchas veces cuando veo posts sobre las tristes pérdidas d compañeros, q además en muchos casos son jóvenes con toda la vida por delante y las causas suelen ser desgracias, mala suerte, puntos negros o la inconsciencia d algún habitante d una lata, q piensa q como a él no le pasa nada, el q venga detrás q arrée, me pone muy triste ver con q facilidad ignoramos ese factor adicional d peligro por ir por la vida sin rodearnos d hierro por todos lados...
Cuando estoy un tiempo son coger la moto por avería, viajes, lluvia (en Murcia llueve tan poco q mi experiencia con suelo mojado es mínima y prefiero evitar una caída tonta) o lo q sea, no hago más q pensar q "fíjate como ha salido ese, si llego a ir en moto ni me ve y me lleva palante" y cosas así, aunque tb es verdad q cuando voy en moto soy MIL veces más prudente q en el coche, voy mucho más atento a todo, no corro tanto, no me paso un semáforoen ámbar ni d coña ni salgo cuando se enciende el verde como si estuviera en Jerez, por si algún listo se ha saltado el rojo y me limpia... los cementerios estan llenos d unos q iban por su derecha y con su semáforoen verde...
Reconozco q la moto me da miedo, le tengo mucho respeto, a veces amigos q se han comprado una moto me la han enseñado y al ofrecérmela para dar una vuelta y probarla, por ejemplo en verano, les he dicho q no simplemente pq llevaba un pantalón corto o un calzado inadecuado, y me he quedado con las ganas hata otro día.
Veo la gente ir en moto sin casco, en verano en chancletas, saltándose los semáforos, y me quedo asombrado d la cantidad d futuros donantes d órganos q van por ahí alegremente...
Por eso cuando además quien nos deja es alguien q SABE lo q es y o q significa ir sobre una moto, alguien prudente, con experiencia, con el equipamiento adecuado, CON CABEZA... cuando perdemos un compañero, da igual q nunca haya oído hablar d él, alguna vez he entrado en esos tristes posts y se me humedecen los ojos por la fatalidad, la mala suerte, el dolor q atenaza a los q se quedan aquí... y el miedo a q el día menos pensado me pase algo así.
Está claro q a diario podemos cascar en multiples ocasiones: enchufamos algo cogiendo el cable d cualquier manera, pasamos por debajo d una cornisa deteriorada cuando hace viento, por no hablar d los q fuman, los q beben o los q no hacemos tanto ejercicio como nos gustaría o comemos más d lo q deberíamos, q es otra forma d ir matándonos, pero olvidamos q esos factores d riesgo no son tan "efectivos"...
En cuanto te subes a la moto todo se vuelve en tu contra, la carretera es un punto negro enorme, mal señalizado, con pintura deslizante por todos lados, acotada con cuchillas y repleta d gente q no te ve y qsi lo hace es para decirse a sí mismo "¿se ha creído ese q me va a adelantar A MÍ?", así q ni casco ni guantes ni protecciones d kevlar ni chaleco con airbag, necesitaríamos un asiento eyector como los cazas, q nos mandara bien alto y luego cayéramos lenta suavemente con nuestro paracaídas sobre los restos d nuestra pobre moto a tiempo d quitarnos el casco para darle con él en la cabeza al desaprensivo q nos ha tirado o al lumbrera q lleva 15 años sin tapar ese bache, pq la mayoría d las veces, no importa lo preparados q vayamos, la culpa suele ser d los demás...
Por eso me da miedo la moto, no por mí, q me conozco, ni por mi "hierro", q la pobre tampoco da mucho más d sí, sino por esa mancha d aceite, esa gravilla, esa pintura encima pagada por nuestros impuestos, ese cernícalo con carnet q se cree Fernando Alonso o Valentino Rossi, ese ciervo al volante q conduce con la habilidad d un ladrillo, ese jabalí q como "trabaja en la carretera" los demás somos como los mosquitos q se estrellan contra el parabrisas... la moto me da miedo, pero es pq cuando monto en ella estoy rodeado d esto, y decir q no le tengo miedo sería tan inconsciente como un domador q se metiera en una jaula d leones salvajes armado con un plumero y un delantal...
Pero, claro, luego esta esa maldita sensación d libertad, ese sentirte uno con el viento, ese ruido entre tus rodillas, esas curvas...