Estaba un borrachito, al amanecer, en la plaza del pueblo apoyado en el árbol y orinando. Por atrás se le acerca un policía le toca la espalda y le dice:
Este sitio utiliza cookies para ayudar a personalizar el contenido, adaptar tu experiencia y mantenerte conectado si te has registrado.
Para continuar utilizando este sitio, debe aceptarse nuestro uso de cookies.