Chavalote
Curveando
Hola a todos:
El pasado fin de semana pude volver a coger la moto después de casi un mes sin andar en ella, no por nada especial sino por el trabajo y los estudios a la vez.
El Domingo por la mañana, a las nueve, habíamos quedado mi novia y yo con mi amigo Álex, que tiene una Marauder 250 y somos los dos moteros plenos desde hace unos meses y en potencia desde que nos conocimos en el instituto con 15 años.
El día se presentaba algo revuelto, hacía frío y amenazaba lluvia pero como decimos nosotros: "no nos da miedo la lluvia, estamos en Galcia..."
A las nueve y cuarto nos echamos a la carretera y a los 10 minutos empezaron las primeras gotas convirtiéndose, en otros diez minutos, en un considerable aguacero que nos pilló en dirección a Noya.
Era la primera vez que yo andaba en moto con lluvia y la verdad es que me encantó la sensación: los coches que pasaban se quedaban mirando como sorprendidos y, por supuesto, motos, ninguna, aparte de nosotros. Lo más negativo era el fío. Yo sin puños en la moto, aunque con protectores y unos buenos guantes, pero Álex no llevaba ni una cosa ni la otra (sus guantes eran permeables) y mientras yo alternaba las manos en los cilindros, él iba literalmente cogido al codo del escape de la Marauder.
En cuanto a lo resbaladizo del asfalto, pues la verdad es no tuvimos problema alguno ya que al ir a ritmo tranquilo te anticipas a todo sin problema.
Y ya cuando íbamos empapados (por fuera que no por dentro gracias a las nuevas fibras y materiales) y pensábamos que aquello no iba a pasar, el sol se empezó a abrir camino y nos regaló un fin de paseo estupendo: Secaron las vestiduras, secaron las motos y paramos a hacer unas fotos cuyos lugares reconocerán sin duda los Gallegos.
Llegamos a casa muy satisfechos del pequeño paseo (130 km) deseando volver a repetir lo antes posible...
Y la pregunta es: ¿Te gusta conducir... con lluvia?
El pasado fin de semana pude volver a coger la moto después de casi un mes sin andar en ella, no por nada especial sino por el trabajo y los estudios a la vez.
El Domingo por la mañana, a las nueve, habíamos quedado mi novia y yo con mi amigo Álex, que tiene una Marauder 250 y somos los dos moteros plenos desde hace unos meses y en potencia desde que nos conocimos en el instituto con 15 años.
El día se presentaba algo revuelto, hacía frío y amenazaba lluvia pero como decimos nosotros: "no nos da miedo la lluvia, estamos en Galcia..."
A las nueve y cuarto nos echamos a la carretera y a los 10 minutos empezaron las primeras gotas convirtiéndose, en otros diez minutos, en un considerable aguacero que nos pilló en dirección a Noya.
Era la primera vez que yo andaba en moto con lluvia y la verdad es que me encantó la sensación: los coches que pasaban se quedaban mirando como sorprendidos y, por supuesto, motos, ninguna, aparte de nosotros. Lo más negativo era el fío. Yo sin puños en la moto, aunque con protectores y unos buenos guantes, pero Álex no llevaba ni una cosa ni la otra (sus guantes eran permeables) y mientras yo alternaba las manos en los cilindros, él iba literalmente cogido al codo del escape de la Marauder.
En cuanto a lo resbaladizo del asfalto, pues la verdad es no tuvimos problema alguno ya que al ir a ritmo tranquilo te anticipas a todo sin problema.
Y ya cuando íbamos empapados (por fuera que no por dentro gracias a las nuevas fibras y materiales) y pensábamos que aquello no iba a pasar, el sol se empezó a abrir camino y nos regaló un fin de paseo estupendo: Secaron las vestiduras, secaron las motos y paramos a hacer unas fotos cuyos lugares reconocerán sin duda los Gallegos.
Llegamos a casa muy satisfechos del pequeño paseo (130 km) deseando volver a repetir lo antes posible...
Y la pregunta es: ¿Te gusta conducir... con lluvia?