Yo probé los tapones y en la primera parada me los quite y nunca más. M resultan incómodos y el ruido, no me afecta tanto. Soy duro de oído, para todo.
Sobre las sanciones caprichosas y aleatorias gracias a las leyes estúpidas de los estúpidos que nos gobiernan, pues están para incumplidas. Y como decian , si me multan por ellas, les invitas a unas cañas. Y sigues igual