josetu
Curveando
Llegan tres hombres al infierno: un ingles, un hindu y un vasco.
El diablo les dice:
- Les daré una oportunidad de ir al cielo.
Aquel que aguante tres latigazos míos se podrá ir. Antes de los
latigazos podrán ponerse lo que quieran en la espalda.
¡A ver si los aguantan!
Los hombres aceptan.
Primero el ingles: Coge una enorme piedra y el diablo, al primer
latigazo, rompe la piedra.
El ingles grita desesperado:
- ¡Vale! ¡Vale! ¡Me quedo!
Después le toca al hindu, que se arrodilla sin ponerse nada.
Dice el diablo asombrado:
- ¡Éste sí que tiene dos cojones! ¿No te vas a poner nada en
la espalda?
- ¡Sólo necesito meditación!
- Bueno, como quieras.
Da el primer latigazo y el hindú sólo gime un poco, el segundo
latigazo y el hindú tranquilo, luego el tercer latigazo y el
hindú fresco como una lechuga.
Entonces dice el diablo:
- Bueno, lo prometido es deuda, te puedes ir al cielo.
- Sí, pero antes quiero ver al vasco, que siempre termina
ganando en los chistes, quiero ver con que mariconada sale...
El vasco se arrodilla y tampoco se pone nada, a lo que dice
el diablo:
- ¿Tú tampoco te pones nada en la espalda?
- ¿Puedo ponerme lo que yo quiera?
- ¡Lo que quieras!- dice el diablo
- ¡A ver, hindú maricón, VEN AQUÍ ;D ;D ;D ;D ;D
;D ;D ;D ;D ;D
;D
;D
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El diablo les dice:
- Les daré una oportunidad de ir al cielo.
Aquel que aguante tres latigazos míos se podrá ir. Antes de los
latigazos podrán ponerse lo que quieran en la espalda.
¡A ver si los aguantan!
Los hombres aceptan.
Primero el ingles: Coge una enorme piedra y el diablo, al primer
latigazo, rompe la piedra.
El ingles grita desesperado:
- ¡Vale! ¡Vale! ¡Me quedo!
Después le toca al hindu, que se arrodilla sin ponerse nada.
Dice el diablo asombrado:
- ¡Éste sí que tiene dos cojones! ¿No te vas a poner nada en
la espalda?
- ¡Sólo necesito meditación!
- Bueno, como quieras.
Da el primer latigazo y el hindú sólo gime un poco, el segundo
latigazo y el hindú tranquilo, luego el tercer latigazo y el
hindú fresco como una lechuga.
Entonces dice el diablo:
- Bueno, lo prometido es deuda, te puedes ir al cielo.
- Sí, pero antes quiero ver al vasco, que siempre termina
ganando en los chistes, quiero ver con que mariconada sale...
El vasco se arrodilla y tampoco se pone nada, a lo que dice
el diablo:
- ¿Tú tampoco te pones nada en la espalda?
- ¿Puedo ponerme lo que yo quiera?
- ¡Lo que quieras!- dice el diablo
- ¡A ver, hindú maricón, VEN AQUÍ ;D ;D ;D ;D ;D
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