Bueno, chicos. Toca despedirse de la Gesita.
El pasado martes vinieron a verla de un Concesionario, les gustó y se la llevaron.
Han sido cinco años muy intensos sobre ella; he recorrido Portugal de norte a sur, Francia y apenas he dejado carreteras sin pisar por España... Carreteras y caminos, porque a la Gesita le tiraba mucho lo marrón.
He de decir que ha sido una moto fantástica. Jamás me ha dado un fallo ni un quebradero de cabeza. Ni siquiera tonterías. Fiable como ella sola. Humilde en prestaciones pero con un corazón imparable. Cómoda en carretera abierta y juguetona en curvas de montaña. Una moto muy equilibrada. Indulgente como pocas cuando cometías cualquier error sobre ella.
Es una moto por la que hay pasar y a la que hay que volver. Pura escuela.
La verdad es que no tenía intención de cambiarla hasta que no encontrara una digna sucesora: fácil de llegar al suelo con ella, ligera, con buen par, fácil de llevar, con un centro de gravedad bajo pero con algo más de motor, con poco consumo y capacidad suficiente para rodar por lo negro y lo marrón. Pensé que jamás se fabricaría algo igual, que la Gesita era única e irrepetible pero... Estaba equivocado.
Hace unos días pude compartir un tiempo con una KTM 790 Adventure y creo que es justo lo que estaba esperando. Dejo, con mucha pena, mi Gesita para subirme en otra moto con el mismo espíritu pero más actual. Sólo le pido que me dé la mitad de los buenos ratos que me dió mi Gesita, con eso me conformo.
Seguiré merodeando por aquí, ayudando en todo lo que pueda, pero como ex propietario. Así que no esperéis de mi un "bajo un momento al garaje y te lo miro" como respuesta.
Gracias a todos por lo que he aprendido en este hilo.
Saludos!
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