Un aguelo invita a su nieto de 18 años a su pequeña casa de campo. Cuando llega la noche le dice al nieto:
Vámonos a la cama, tenemos que dormir juntos, sólo tengo ésta cama.
A media noche, el aguelo, a voces, grita...QUIERO UNA MUJEEEEEEEERRR
El nieto asustado le recrimina...pero aguelo, ¡que dices!, ¡que haces!.
QUIERO UNA MUJEEEEEERRRR, vuelve a gritar el aguelo desencajado.
El nieto le dice muy serio al aguelo:
Lo primero, aguelo, que tienes 84 años.
Lo segundo...¡QUE LO QUE TIENES EN LA MANO NO ES LA TUYA ES LA MIA!.
Ráfagas pa to kiski.
Vámonos a la cama, tenemos que dormir juntos, sólo tengo ésta cama.
A media noche, el aguelo, a voces, grita...QUIERO UNA MUJEEEEEEEERRR
El nieto asustado le recrimina...pero aguelo, ¡que dices!, ¡que haces!.
QUIERO UNA MUJEEEEEERRRR, vuelve a gritar el aguelo desencajado.
El nieto le dice muy serio al aguelo:
Lo primero, aguelo, que tienes 84 años.
Lo segundo...¡QUE LO QUE TIENES EN LA MANO NO ES LA TUYA ES LA MIA!.
Ráfagas pa to kiski.