Anímicamente, viajar me destroza. Este sentimiento que me quema dentro a ver si lo saco. Decidme si a vosotros también os pasa o es que yo soy demasiado pamplinas.
No es la famosa "depresión postvacacional". No es el trabajar o hacer vacaciones… es una visión de la vida, del mundo que te rodea. Es renunciar a esa libertad que los moteros sentimos cuando rodamos.
Te pasas casi un mes porai con la moto. A mi me gusta ir a lugares con otras culturas; y cuando vuelvo a casa me encuentro como que esta no es la mía. Siento que yo no pertenezco a esta sociedad en la que vivo, y por supuesto tampoco a la que he estado durante las vacaciones.
Cuando estoy "porai" nunca me siento lejos de casa. Las distancias son cortas. El horizonte es muy ancho. Los paisajes nuevos son lo habitual, la vida de las demás personas parece sencilla: cunanto más humildes son las personas, más sencilla parece su vida.
La felicidad es subjetiva y de viaje en moto parece que brota de dentro de uno.
Cuando vuelvo a nuestra sociedad el horizonte se estrecha, las miras se acortan, pero las cosas parecen mucho más complicadas. No entiendes pq tus prioridades son las que son y no otras, pq tus motivaciones no te motivan en absoluto….
Y vuelve esa puta tensión en las cervicales y las putas migrañas. "será el estrés", dicen tus amigos.
Cuando vuelvo de viaje me siento extranjero en mi propia sociedad. No me integro.
Por eso he cambiado mi firma que decía "prefiero quedarme callado…" por el eslogan de una agencia de viajes de aventura para esnobs hippi-pijis, que quizás lo que pasa es que yo soy uno de ellos: "STRANGERS HERE AND THERE".
(Nota pastelosa pa vomitar)
Por suerte queda un referente fijo, la persona con quien vivo aquí y allí. Gracias Judith.
No es la famosa "depresión postvacacional". No es el trabajar o hacer vacaciones… es una visión de la vida, del mundo que te rodea. Es renunciar a esa libertad que los moteros sentimos cuando rodamos.
Te pasas casi un mes porai con la moto. A mi me gusta ir a lugares con otras culturas; y cuando vuelvo a casa me encuentro como que esta no es la mía. Siento que yo no pertenezco a esta sociedad en la que vivo, y por supuesto tampoco a la que he estado durante las vacaciones.
Cuando estoy "porai" nunca me siento lejos de casa. Las distancias son cortas. El horizonte es muy ancho. Los paisajes nuevos son lo habitual, la vida de las demás personas parece sencilla: cunanto más humildes son las personas, más sencilla parece su vida.
La felicidad es subjetiva y de viaje en moto parece que brota de dentro de uno.
Cuando vuelvo a nuestra sociedad el horizonte se estrecha, las miras se acortan, pero las cosas parecen mucho más complicadas. No entiendes pq tus prioridades son las que son y no otras, pq tus motivaciones no te motivan en absoluto….
Y vuelve esa puta tensión en las cervicales y las putas migrañas. "será el estrés", dicen tus amigos.
Cuando vuelvo de viaje me siento extranjero en mi propia sociedad. No me integro.
Por eso he cambiado mi firma que decía "prefiero quedarme callado…" por el eslogan de una agencia de viajes de aventura para esnobs hippi-pijis, que quizás lo que pasa es que yo soy uno de ellos: "STRANGERS HERE AND THERE".
(Nota pastelosa pa vomitar)
Por suerte queda un referente fijo, la persona con quien vivo aquí y allí. Gracias Judith.