LOS PRIMEROS BORDILLOS FLEXIBLES SE COMENZARÁN A INSTALAR A PRINCIPIOS DE SEPTIEMBRE
Finalmente, y por fortuna, los bordillos no serán de hormigón, pero aún así siguen siendo peligrosos (aunque el mal respecto al hormigón es mucho peor). :-/
La novedad es que podremos circular en moto por el carril bus, lo cual no está nada mal salvo que te tocará ir haciendo cola tras el correspondiente autobús e ir un poco “ahumado”.
Lo que me parece muy curiosos es que el precio de cada bordillo “flexible” es de casi 20.000 ptas y los guardarraíles asesinos sigan sin protegerse, siendo infinitamente más baratos. >
En fin: es más importante que los taxis circulen sin atascos que salvar vidas... :'(
Os pongo la noticia publicada:
Madrid - El Ayuntamiento de Madrid se lo quiere poner cada vez más difícil a los conductores más avispados que, para ganar tiempo al reloj y escapar de los atascos, no dudan en invadir los carriles habilitados exclusivamente para el transporte público. Ayer, el concejal de Movilidad, Pedro Calvo, presentó los nuevos separadores que se anclarán en los límites de los carriles-bus para evitar este tipo de prácticas, por desgracia, demasiado habituales.
Las piezas, de dos metros de largo cada una, están hechas de polietileno de alta densidad, material que permite que recuperen su forma habitual sin romperse en el caso de ser atravesadas. De hecho, en las numerosas pruebas realizadas para cerciorarse de la viabilidad del proyecto se utilizó un camión que, tras pasar por encima, no pudo deteriorar el material. Además, sus apenas 14 kilos de peso, las hace perfectamente manejable para los operarios, que apenas tendrán problemas para poder instalarlas y desmontarlas cada vez que sea necesario.
Los primeros separadores ya estarán operativos a principios del próximo mes de septiembre y, al mismo tiempo, los técnicos municipales estudiarán la viabilidad de trasladar el sistema al resto de carriles-bus de la capital. En este sentido pueden existir problemas en determinados puntos, ya que la instalación implica que los carriles tengan una anchura, como mínimo, de 2,90 metros.
Las piezas, cuyo coste incluido el montaje ascenderá a entre 108 y 120 euros cada una, son resistentes a la manipulación, a la rotura, al fuego e incluso a los grafitis.
Finalmente, y por fortuna, los bordillos no serán de hormigón, pero aún así siguen siendo peligrosos (aunque el mal respecto al hormigón es mucho peor). :-/
La novedad es que podremos circular en moto por el carril bus, lo cual no está nada mal salvo que te tocará ir haciendo cola tras el correspondiente autobús e ir un poco “ahumado”.
Lo que me parece muy curiosos es que el precio de cada bordillo “flexible” es de casi 20.000 ptas y los guardarraíles asesinos sigan sin protegerse, siendo infinitamente más baratos. >
En fin: es más importante que los taxis circulen sin atascos que salvar vidas... :'(
Os pongo la noticia publicada:
Madrid - El Ayuntamiento de Madrid se lo quiere poner cada vez más difícil a los conductores más avispados que, para ganar tiempo al reloj y escapar de los atascos, no dudan en invadir los carriles habilitados exclusivamente para el transporte público. Ayer, el concejal de Movilidad, Pedro Calvo, presentó los nuevos separadores que se anclarán en los límites de los carriles-bus para evitar este tipo de prácticas, por desgracia, demasiado habituales.
Las piezas, de dos metros de largo cada una, están hechas de polietileno de alta densidad, material que permite que recuperen su forma habitual sin romperse en el caso de ser atravesadas. De hecho, en las numerosas pruebas realizadas para cerciorarse de la viabilidad del proyecto se utilizó un camión que, tras pasar por encima, no pudo deteriorar el material. Además, sus apenas 14 kilos de peso, las hace perfectamente manejable para los operarios, que apenas tendrán problemas para poder instalarlas y desmontarlas cada vez que sea necesario.
Los primeros separadores ya estarán operativos a principios del próximo mes de septiembre y, al mismo tiempo, los técnicos municipales estudiarán la viabilidad de trasladar el sistema al resto de carriles-bus de la capital. En este sentido pueden existir problemas en determinados puntos, ya que la instalación implica que los carriles tengan una anchura, como mínimo, de 2,90 metros.
Las piezas, cuyo coste incluido el montaje ascenderá a entre 108 y 120 euros cada una, son resistentes a la manipulación, a la rotura, al fuego e incluso a los grafitis.