Tenía cierto interés en probar, por una parte el e-Clutch y por otra la Transalp, y hoy he tenido la oportunidad de hacerlo.
Como sabéis, Honda España ha tenido "a bien" traer sólo la versión e-Clutch de la TA a partir de este año. Así puede decir que es un sistema con mucha aceptación entre sus clientes...
Recordad que esta es sólo mi opinión tras un breve contacto de algo más de una hora, y que la vuestra puede ser totalmente diferente y perfectamente válida.
No voy a contaros qué es el e-Clutch y cómo funciona porque a estas alturas ya sabemos todos que es un embrague pilotado con la posibilidad de ser accionado de forma manual... o viceversa, claro.
He comenzado la prueba olvidándome de la maneta del embrague por completo. Lo primero que sorprende es lo bien resuelto que está el funcionamiento del embrague en maniobras a muy baja velocidad. El e-Cluth dosifica muy bien el embrague, casi como tú lo harías.
Después, su funcionamiento es extremadamente fácil. Subes y bajas marchas sin tocar la maneta, sin necesidad de cortar gas ni para reducir, ni para subir de marchas y al régimen que quieras... se lo traga todo.

Como no me gusta que la moto esté parada en los semáforos con la 1ª metida y embragada, que es lo que ella hace por defecto, antes de parar aprieto la maneta para pasar a punto muerto. Aquí es donde apreciaremos que la maneta está totalmente "suelta", como si el cable del embrague se hubiera partido. Esto mismo lo notarás si aprietas el embrague para salir de forma manual en 1ª... o si cambias a mano en cualquier momento... no es un tacto agradable para quienes amamos un buen embrague, pero es así.
Cuando el semáforo se pone verde, metes primera sin tocar la maneta y aceleras, saliendo, si lo deseas, disparado.
Ahora bien... al ser un cambio con embrague pilotado, presuponía que su ventaja frente a un quick-shifter sería la dosificación del embrague al cambiar entre las marchas más bajas (1ª, 2ª y 3ª) y regímenes bajos y medios... pero su funcionamiento en esas marchas no me ha parecido apreciablemente mejor que un sistema que sólo corte el encendido como el quick-shift... aunque es curioso como, si cambias exageradamente lento y sin cortar gas para buscarle las vueltas al embrague, el motor sube de vueltas de golpe... señal de que el sistema sí que está accionando el embrague... pero, bajo mi punto de vista, el punto de fricción en esas marchas y a regímenes bajos, no está tan conseguido.
Puedo entender que Honda lo haya hecho así para que el cambio entre marchas sea más rápido (que lo es), pero este comportamiento hace que el cambio vaya muy duro y no tan suave... esto siendo quisquilloso. También hay que tener en cuenta que la unidad probada tenía apenas un millar de kilómetros, así que no puedo decir nada concluyente.

En cuanto a la Transalp en sí. Pues... hay de todo, como en todas las motos. Su motor pide ir alegre de vueltas, no hay mucho par por debajo de 4000 vueltas. A 120 km/h vamos a unas 4.500 rpm, lo que obliga a bajar una o dos marchas para hacer un adelantamiento con algo de alegría... no es problema alguno, pero no es exactamente el carácter que se espera de una trail con un motor bicilíndrico...
Definitivamente, me parece un motor ideal... para la Hornet. Es por encima de las 6.000 rpm cuando el motor se encuentra en su salsa. Y también he notado más vibraciones y más asperezas de las que esperaba en una Honda...
Por lo demás. Se amorra bastante en frenadas fuertes, pero sus suspensiones son correctas. Pude meterla brevemente en un camino con algo de piedra y sientes más el tren delantero que en una T7, por ejemplo, (uno de los puntos débiles de la Yamaha en campo, que no en asfalto). Su posición de pie es correcta... por cierto, que la moto se siente bajita, lo que está muy bien.

El asiento, a pesar de su aspecto, me pareció muy duro (siempre nos quedará el asiento confort por 174 €). Su comportamiento es muy neutro.
Es ágil. La protección aerodinámica (uno de los aspectos que menos valoro) es correcta. Su pantalla se ve muy bien a pleno sol... y el mando para moverse por los menús está bien pensado, pero me pareció algo pequeño para según que guantes.
Y como colofón a la prueba, siempre es divertido escuchar lo que tiene que decir un comercial... "no sabemos lo que durará la promoción actual, porque además el reciente incendio de Santa Perpetua se ha llevado tropecientasmil motos almacenadas... pero hay una nave de Honda en otro lugar (por determinar, debe ser secreto) en dónde, si me doy mucha prisa en comprarla, está curiosamente mi Transalp"... siempre me lo paso muy bien con los comerciales, las risas están aseguradas.

Y si has llegado hasta aquí, gracias por tu paciencia... y espero no haberte aburrido demasiado.
Como sabéis, Honda España ha tenido "a bien" traer sólo la versión e-Clutch de la TA a partir de este año. Así puede decir que es un sistema con mucha aceptación entre sus clientes...
Recordad que esta es sólo mi opinión tras un breve contacto de algo más de una hora, y que la vuestra puede ser totalmente diferente y perfectamente válida.
No voy a contaros qué es el e-Clutch y cómo funciona porque a estas alturas ya sabemos todos que es un embrague pilotado con la posibilidad de ser accionado de forma manual... o viceversa, claro.
He comenzado la prueba olvidándome de la maneta del embrague por completo. Lo primero que sorprende es lo bien resuelto que está el funcionamiento del embrague en maniobras a muy baja velocidad. El e-Cluth dosifica muy bien el embrague, casi como tú lo harías.
Después, su funcionamiento es extremadamente fácil. Subes y bajas marchas sin tocar la maneta, sin necesidad de cortar gas ni para reducir, ni para subir de marchas y al régimen que quieras... se lo traga todo.

Como no me gusta que la moto esté parada en los semáforos con la 1ª metida y embragada, que es lo que ella hace por defecto, antes de parar aprieto la maneta para pasar a punto muerto. Aquí es donde apreciaremos que la maneta está totalmente "suelta", como si el cable del embrague se hubiera partido. Esto mismo lo notarás si aprietas el embrague para salir de forma manual en 1ª... o si cambias a mano en cualquier momento... no es un tacto agradable para quienes amamos un buen embrague, pero es así.
Cuando el semáforo se pone verde, metes primera sin tocar la maneta y aceleras, saliendo, si lo deseas, disparado.
Ahora bien... al ser un cambio con embrague pilotado, presuponía que su ventaja frente a un quick-shifter sería la dosificación del embrague al cambiar entre las marchas más bajas (1ª, 2ª y 3ª) y regímenes bajos y medios... pero su funcionamiento en esas marchas no me ha parecido apreciablemente mejor que un sistema que sólo corte el encendido como el quick-shift... aunque es curioso como, si cambias exageradamente lento y sin cortar gas para buscarle las vueltas al embrague, el motor sube de vueltas de golpe... señal de que el sistema sí que está accionando el embrague... pero, bajo mi punto de vista, el punto de fricción en esas marchas y a regímenes bajos, no está tan conseguido.
Puedo entender que Honda lo haya hecho así para que el cambio entre marchas sea más rápido (que lo es), pero este comportamiento hace que el cambio vaya muy duro y no tan suave... esto siendo quisquilloso. También hay que tener en cuenta que la unidad probada tenía apenas un millar de kilómetros, así que no puedo decir nada concluyente.

En cuanto a la Transalp en sí. Pues... hay de todo, como en todas las motos. Su motor pide ir alegre de vueltas, no hay mucho par por debajo de 4000 vueltas. A 120 km/h vamos a unas 4.500 rpm, lo que obliga a bajar una o dos marchas para hacer un adelantamiento con algo de alegría... no es problema alguno, pero no es exactamente el carácter que se espera de una trail con un motor bicilíndrico...
Definitivamente, me parece un motor ideal... para la Hornet. Es por encima de las 6.000 rpm cuando el motor se encuentra en su salsa. Y también he notado más vibraciones y más asperezas de las que esperaba en una Honda...
Por lo demás. Se amorra bastante en frenadas fuertes, pero sus suspensiones son correctas. Pude meterla brevemente en un camino con algo de piedra y sientes más el tren delantero que en una T7, por ejemplo, (uno de los puntos débiles de la Yamaha en campo, que no en asfalto). Su posición de pie es correcta... por cierto, que la moto se siente bajita, lo que está muy bien.

El asiento, a pesar de su aspecto, me pareció muy duro (siempre nos quedará el asiento confort por 174 €). Su comportamiento es muy neutro.
Es ágil. La protección aerodinámica (uno de los aspectos que menos valoro) es correcta. Su pantalla se ve muy bien a pleno sol... y el mando para moverse por los menús está bien pensado, pero me pareció algo pequeño para según que guantes.
Y como colofón a la prueba, siempre es divertido escuchar lo que tiene que decir un comercial... "no sabemos lo que durará la promoción actual, porque además el reciente incendio de Santa Perpetua se ha llevado tropecientasmil motos almacenadas... pero hay una nave de Honda en otro lugar (por determinar, debe ser secreto) en dónde, si me doy mucha prisa en comprarla, está curiosamente mi Transalp"... siempre me lo paso muy bien con los comerciales, las risas están aseguradas.

Y si has llegado hasta aquí, gracias por tu paciencia... y espero no haberte aburrido demasiado.
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