Mithrandir44
Curveando
“….Lo cierto es que a partir de cierto momento, después de horas y horas de conversaciones con gentes de distintas procedencias, me di cuenta de que no estábamos viendo la misma realidad. Yo recibía mi versión del mundo de siete u ocho periódicos distintos, de líneas editoriales razonablemente diversas y hechos por periodistas profesionales de diversas tendencias; la inmensa mayoría de mis interlocutores, en cambio, no leía periódicos, sino que se informaba a través de Facebook, de Twitter, de cadenas de WhatsApp y de videos de YouTube que a veces vampirizaban el periodismo de verdad, pero reduciéndolo a una sola línea ideológica, y a veces eran el producto de desinformadores que habían descubierto la fórmula mágica: el engaño y la polarización dan más visitas y generan más tráfico que la verdad y la moderación. Y el diálogo dejó de ser posible entre nosotros, porque para ellos, que sólo veían una realidad diseñada para confirmar sus sesgos y alimentar sus prejuicios, la versión que yo proponía no era simplemente otra opinión, sino que debía ser una mentira malintencionada.
Sí, lo creo de verdad: los mecanismos de las nuevas tecnologías han convertido a muchos ciudadanos en narcisistas sin remedio que, como un millonario de salud frágil, no ven la realidad, sino los cuadernos de recortes bien escogidos que su equipo de relaciones públicas les pone en la mesa del desayuno. Igual que Rockefeller recibía recortes escogidos por su equipo, cualquier ciudadano recibe hoy la información que otro escoge. El problema es quién; el otro problema es con qué intenciones. Sólo los más ingenuos o desinformados creen todavía en la famosa neutralidad de internet, y basta haber estado un poco atento a los libros recientes (Sarah Wynn-Williams, por ejemplo) o a las denuncias y condenas (contra Meta, por ejemplo) para entender que asistimos a la más grande empresa de manipulación de los ciudadanos que ha existido jamás, y que sus intenciones, que al principio buscaban tan sólo el enriquecimiento sin límites, ahora persiguen también el poder político…”
Reflexionemos. Todavía más….
Sí, lo creo de verdad: los mecanismos de las nuevas tecnologías han convertido a muchos ciudadanos en narcisistas sin remedio que, como un millonario de salud frágil, no ven la realidad, sino los cuadernos de recortes bien escogidos que su equipo de relaciones públicas les pone en la mesa del desayuno. Igual que Rockefeller recibía recortes escogidos por su equipo, cualquier ciudadano recibe hoy la información que otro escoge. El problema es quién; el otro problema es con qué intenciones. Sólo los más ingenuos o desinformados creen todavía en la famosa neutralidad de internet, y basta haber estado un poco atento a los libros recientes (Sarah Wynn-Williams, por ejemplo) o a las denuncias y condenas (contra Meta, por ejemplo) para entender que asistimos a la más grande empresa de manipulación de los ciudadanos que ha existido jamás, y que sus intenciones, que al principio buscaban tan sólo el enriquecimiento sin límites, ahora persiguen también el poder político…”
Reflexionemos. Todavía más….