Gabbercore
Acelerando
En casa nunca me permitieron tener una moto cuando yo era joven. Aunque a mi padre tengo que decir que le entusiasman. De hecho, él, cuando era joven, hizo sus pinitos en una Derbi Antorcha 49 cc, allá a principios de los 70, si la memoria no me falla, y la tuvo en torno a un par de años. Desde entonces no volvió a tocar una moto... hasta ahora.

Derbi Antorcha 49cc - Salon de la Moto 2018 ed.
Me saqué el carnet con 27 años, allá por 2008 o 2009, oficialmente para opositar... aunque en el fondo todos sabemos que era una excusa. Desde entonces han pasado por mis manos, varias motos, alguna que otra entrada en circuito, y aquí seguimos.
En los últimos años y en varias ocasiones, he llevado a mi padre en mi moto, sobre todo en la 1250GS y la 1250GSA, desde las tierras recónditas y soleadas de Portugal, hasta plena Selva Negra en Alemania. El hombre siempre se lo pasaba teta en moto, disfrutaba muchísimo de esas paradas, ver dónde comíamos, qué comíamos, ahora un café, ahora a por más curvas, parada aquí, foto allá... etc., algo que también le he ido metiendo poco a poco en este mundillo.



Sierra da Estela (Portugal 2021)



Selva Negra, Alemania 2024
Nuestra relación pues es una relación padre/hijo de lo más normal, no nos decimos lo que sentimos el uno por el otro por no parecer 'flojos', fíjate tú, pero lo sabemos en el fondo. Hacemos bromas, nos enfadamos a veces, pero al final siempre es como tener pues un amigo especial ahí, alguien en quien fijarte y aprender, tanto por una parte como por la otra.
Hace unos años y por circunstancias de la vida, me tuve que ir por temas laborales a otro país en el que ahora resido. La relación no se ha enfriado ni mucho menos. Prácticamente al mismo tiempo que yo me fui, mis padres también se mudaron a otra comunidad autónoma al tiempo de jubilarse: Gran Canaria.¿Y cómo es la vida, no?, que ahora siempre que tengo libre o que puedo teletrabajar, suelo bajar a verlos y quedarme unas semanas siempre que puedo. Es ahí donde nos lleva todo el meollo de este post, entre otras cosas. Las Islas Canarias son MUY conocidas por tener unos inviernos muy suaves, de los más suaves diría de todo el viejo continente, excepcionalmente perfectos si quieres andar en moto. Cuando le enseñé a mi pareja las islas, se enamoró de ellas tanto que decidimos adquirir un pequeño apartamento cerca de mis padres, para hacer nuestras incursiones en invierno, vamos, como una pareja de guiris.Al mismo tiempo y como a ella también le gusta muchísimo las motos, decidimos comprar esta preciosidad:


Una Honda CL500 2025, un modelo que en cuanto le vimos y probamos nos enamoró. Y es que no necesitas ni 100 cv ni control de crucero para pasear por la isla, me ratifico en ello cada vez que salgo a rodar. Me viene esa frase típica de '¿y qué más?' Claro, a todo esto, mi señor padre, que es mucho de culo veo culo quiero, empezó a decir en casa que quería una moto... sin haber rodado desde los 70, os podéis imaginar la cara de mi madre con consecuentes negativas a la propuesta. Pero al final él es un cabezón y mi madre lo aceptó, porque veía lo mucho que disfrutábamos juntos padre e hijo. Yo le propuse una cosa, con el permiso de ella obviamente, y es que diese unas clases de 'refresco' en una 125 cc en una autoescuela para ver cómo iba. Aceptó, no salió del todo mal y al final se decidió, por estatura, por escoger este corcel:

Honda Grom 125cc, perfecta y confiable para el. Mas contento que unas castañuelas

Y es que en el fondo, y a sus 68 años, que haya tomado esta decisión, no solo gustarle este mundillo, sino principalmente para acompañarme los días de ruta en los que esté yo en las islas, pues es una cosa que le hace más grande si cabe. Y ahora sí, os comparto lo que compartimos, como hijo y padre, padre e hijo, como compañeros de ruta, de comida, de charlas y de al fin y al cabo disfrutar los días que nos quedan en este mundo, que nunca se sabe cuándo será el último.












Y bueno, si has llegado hasta aquí, perdón por el tocho, espero que al menos haya sido ameno de leer.
No sé por qué escribo esto aquí, supongo que porque en un futuro, si algún día me falta, quiera Dios que sea dentro de muchos años, podré volver a este post y recordar los buenos momentos que he pasado con él, que no se queden en el olvido entre las fotos de un móvil, que al menos haya algún texto para leer lo que para mí ha significado todos estos años junto a él.

Gracias, papá
PD: si algun admin ve que tengo que moverlo, no hay problema. No se donde debia ponerlo. Gracias de antemano.

Derbi Antorcha 49cc - Salon de la Moto 2018 ed.
Me saqué el carnet con 27 años, allá por 2008 o 2009, oficialmente para opositar... aunque en el fondo todos sabemos que era una excusa. Desde entonces han pasado por mis manos, varias motos, alguna que otra entrada en circuito, y aquí seguimos.
En los últimos años y en varias ocasiones, he llevado a mi padre en mi moto, sobre todo en la 1250GS y la 1250GSA, desde las tierras recónditas y soleadas de Portugal, hasta plena Selva Negra en Alemania. El hombre siempre se lo pasaba teta en moto, disfrutaba muchísimo de esas paradas, ver dónde comíamos, qué comíamos, ahora un café, ahora a por más curvas, parada aquí, foto allá... etc., algo que también le he ido metiendo poco a poco en este mundillo.



Sierra da Estela (Portugal 2021)



Selva Negra, Alemania 2024
Nuestra relación pues es una relación padre/hijo de lo más normal, no nos decimos lo que sentimos el uno por el otro por no parecer 'flojos', fíjate tú, pero lo sabemos en el fondo. Hacemos bromas, nos enfadamos a veces, pero al final siempre es como tener pues un amigo especial ahí, alguien en quien fijarte y aprender, tanto por una parte como por la otra.
Hace unos años y por circunstancias de la vida, me tuve que ir por temas laborales a otro país en el que ahora resido. La relación no se ha enfriado ni mucho menos. Prácticamente al mismo tiempo que yo me fui, mis padres también se mudaron a otra comunidad autónoma al tiempo de jubilarse: Gran Canaria.¿Y cómo es la vida, no?, que ahora siempre que tengo libre o que puedo teletrabajar, suelo bajar a verlos y quedarme unas semanas siempre que puedo. Es ahí donde nos lleva todo el meollo de este post, entre otras cosas. Las Islas Canarias son MUY conocidas por tener unos inviernos muy suaves, de los más suaves diría de todo el viejo continente, excepcionalmente perfectos si quieres andar en moto. Cuando le enseñé a mi pareja las islas, se enamoró de ellas tanto que decidimos adquirir un pequeño apartamento cerca de mis padres, para hacer nuestras incursiones en invierno, vamos, como una pareja de guiris.Al mismo tiempo y como a ella también le gusta muchísimo las motos, decidimos comprar esta preciosidad:


Una Honda CL500 2025, un modelo que en cuanto le vimos y probamos nos enamoró. Y es que no necesitas ni 100 cv ni control de crucero para pasear por la isla, me ratifico en ello cada vez que salgo a rodar. Me viene esa frase típica de '¿y qué más?' Claro, a todo esto, mi señor padre, que es mucho de culo veo culo quiero, empezó a decir en casa que quería una moto... sin haber rodado desde los 70, os podéis imaginar la cara de mi madre con consecuentes negativas a la propuesta. Pero al final él es un cabezón y mi madre lo aceptó, porque veía lo mucho que disfrutábamos juntos padre e hijo. Yo le propuse una cosa, con el permiso de ella obviamente, y es que diese unas clases de 'refresco' en una 125 cc en una autoescuela para ver cómo iba. Aceptó, no salió del todo mal y al final se decidió, por estatura, por escoger este corcel:

Honda Grom 125cc, perfecta y confiable para el. Mas contento que unas castañuelas

Y es que en el fondo, y a sus 68 años, que haya tomado esta decisión, no solo gustarle este mundillo, sino principalmente para acompañarme los días de ruta en los que esté yo en las islas, pues es una cosa que le hace más grande si cabe. Y ahora sí, os comparto lo que compartimos, como hijo y padre, padre e hijo, como compañeros de ruta, de comida, de charlas y de al fin y al cabo disfrutar los días que nos quedan en este mundo, que nunca se sabe cuándo será el último.












Y bueno, si has llegado hasta aquí, perdón por el tocho, espero que al menos haya sido ameno de leer.
No sé por qué escribo esto aquí, supongo que porque en un futuro, si algún día me falta, quiera Dios que sea dentro de muchos años, podré volver a este post y recordar los buenos momentos que he pasado con él, que no se queden en el olvido entre las fotos de un móvil, que al menos haya algún texto para leer lo que para mí ha significado todos estos años junto a él.

Gracias, papá
PD: si algun admin ve que tengo que moverlo, no hay problema. No se donde debia ponerlo. Gracias de antemano.