Y
Yago
Invitado
Pues que estoy leyendo el preiódico el Mundo en su edición digital y me encuentro con la noticia que os escribo a continuación, es como para pillarse un rebote que no veas.
GRANADA.- El francés Denis Comte tuvo el triste privilegio de ser el primer participante en abandonar el rally Barcelona-Dakar. Este motociclista independiente, de 53 años, decidió regresar a casa después de comprobar que le habían robado sus pertenencias (dinero, pasaporte, tarjetas de crédito, piezas de recambio) en la furgoneta de asistencia que había traído a Barcelona. No es la primera vez que le pasa: ya en 1999, 2001 y 2004 se tuvo que retirar.
Fue la anécdota más interesante de la larga jornada de enlace entre Barcelona y Granada, de 919 kilómetros por autovía. Un día de trabajo sin dificultades que mantiene al estadounidense Robby Gordon como líder en coches y al francés David Fretigne en el primer puesto de motos. El domingo, 2 de enero, se disputa la segunda especial del Rally en la base aérea de Armilla (Granada), de 10 kilómetros.
En el trayecto del día de Año Nuevo no existía mayor complicación que un control de paso situado en Castellón que a las 18:05 horas comenzaban a atravesar los primeros camiones, mientras las motos y los coches comenzaban a llegar a Granada. Entre los participantes de los camiones hubo quienes se lo tomaron con mucha calma y hasta se pararon a comer tranquilamente tras pasar por el control de Castellón, tal vez pensando que ya habrá tiempo de sufrir en la travesía africana y pasar penurias.
Los primeros motoristas en llegar a Granada fueron Claude Ambrosino (KTM), de Costa de Marfil y el sueco Bo Hansson (KTM), nada extraño si se tiene en cuenta que los participantes de dos ruedas salieron desde Barcelona en orden inverso a los dorsales -primero los más altos dorsales-, mientras que en coches y camiones se hizo por el orden normal.
Sólo desventuras como la de Comte podían arrojar alguna variación en la clasificación de la carrera -sólo el remolque o carga de motocicletas estaba prohibido-, ya que la mayoría de los participantes, sobre todo aquellos que aspiran a luchar por la victoria final, se tomaron la jornada con mucha calma, a la espera de comenzar a atacar en cuanto se pise suelo africano por Marruecos.
Antes de embarcar con rumbo a Rabat, los participantes en la carrera deberán afrontar una especial de apenas diez kilómetros de recorrido por las instalaciones de la base aérea militar de Armilla (Granada), escuela de pilotaje nocturno e instrumentación para helicópteros del Ejército del Aire, pero que en otras ocasiones ha resultado más complicada de lo previsto.
Después todos marcharán camino de Algeciras pasando por un control en Antequera, para embarcar en un ferry hacia Tánger, desde donde se deberán desplazar por autopista hasta Rabat, adonde arribará por cuarta vez en la historia (1994, 1999, 2002 y 2005) de la más dura carrera por el continente africano.