ovejanegra
Curveando
En el mundo de la moto, hay muchas cosas que no se aprenden en los libros, en la teoría, en los manuales. Se aprenden con los kilómetros, los viajes, los sustos, los arrastrones, los accidentes, las averías... En definitiva, se aprenden con los errores que comete cada uno y con sus experiencias particulares.
Eso escribe un Manual Personal de Motorista en la cabeza de cada uno de nosotros. No está soportado en papel y es distinto para cada uno porque la moto se vive de forma diferente según la persona. Cada uno busca cosas en la moto a menudo distintas a las del camarada de carretera. Pero el tiempo y la experiencia van engrosando ese temario que todos llevamos en mente cuando conducimos, tocamos o pensamos en una motocicleta.
En mi Manual, y ya lo expliqué en otro hilo, tengo apuntado en rojo y subrayado que la principal regla de conducción para mí en la carretera es la humildad. Entendida como la imposibilidad de saberlo y preverlo todo en la carretera. Sobre esa humildad construyo todo el ideario y teorías sobre la conducción. Asentar estos conocimientos teóricos en otra base para mí es erróneo, engañoso y arriesgado.
Y escribo todo esto porque el otro día, en el taller, escribí otra línea en mi Manual con lo que me parecen las dos Herramientas más importantes que uno debe tener cuando se enfrenta a reparar o mantener una motocicleta. No son las llaves fijas, ni los vasos, ni el manual de taller, ni las dinamométricas, ni siquiera el elevador o el compresor... son el Tiempo y la Música.
Robert M. Pirsig decía en su libro que la mecánica de la moto es un arte porque unifica la mente, la materia y la búsqueda de la "calidad" o del trabajo bien hecho. Todo esto te transporta a una especie de "estado zen". Hacer las cosas con esmero y sin prisas, con atención a los detalles y con cariño, es arte y conduce a un estado completo de concentración donde el objeto y el sujeto dejan de estar separados y se fusionan.
La mejor herramienta que puedes tener en el taller para encarar un trabajo complicado o engorroso es Tiempo. No afrontes un trabajo así si te planteas hora o fecha límite. La pifiarás porque lo afrontarás con la actitud incorrecta. Cualquier trabajo por pesado, complicado o engorroso que sea, se afronta bien y cómodamente si tienes tiempo de sobras y no te planteas acabarlo en un horario concreto. Es decir: si no acabo hoy, acabo mañana, o pasado, o la semana que viene...
Fundamental.
Eso sí, hay que poner horarios en la jornada porque llega un momento que desfalleces, y ese es el momento de querer coger atajos, de cometer errores y hacer las cosas mal. Recoges, limpias y para otro día. Tiene que haberTiempo de sobras. Ese para mí es el secreto del arte.
La otra herramienta indispensable para mí es la Música. La Música te regala el estado de ánimo correcto para trabajar. Da igual el estilo, eso depende de cada uno, pero la condición es que conecte contigo y te anime o te relaje. Una Música equivocada te puede molestar, entonces es mejor el silencio. Pero si la aciertas, te da alas. A mí me ayuda mucho a predisponer mi mente para la concentración porque me provoca bienestar y relajación. Mi cerebro trabaja mejor en esas condiciones y mi cuerpo también.
Humildad, Tiempo y Música. Estas son las tres patas en las que se sostiene mi Manual de Motorista personal.
Quién me lo iba a decir a mí después de tantos años de moto...
Eso escribe un Manual Personal de Motorista en la cabeza de cada uno de nosotros. No está soportado en papel y es distinto para cada uno porque la moto se vive de forma diferente según la persona. Cada uno busca cosas en la moto a menudo distintas a las del camarada de carretera. Pero el tiempo y la experiencia van engrosando ese temario que todos llevamos en mente cuando conducimos, tocamos o pensamos en una motocicleta.
En mi Manual, y ya lo expliqué en otro hilo, tengo apuntado en rojo y subrayado que la principal regla de conducción para mí en la carretera es la humildad. Entendida como la imposibilidad de saberlo y preverlo todo en la carretera. Sobre esa humildad construyo todo el ideario y teorías sobre la conducción. Asentar estos conocimientos teóricos en otra base para mí es erróneo, engañoso y arriesgado.
Y escribo todo esto porque el otro día, en el taller, escribí otra línea en mi Manual con lo que me parecen las dos Herramientas más importantes que uno debe tener cuando se enfrenta a reparar o mantener una motocicleta. No son las llaves fijas, ni los vasos, ni el manual de taller, ni las dinamométricas, ni siquiera el elevador o el compresor... son el Tiempo y la Música.
Robert M. Pirsig decía en su libro que la mecánica de la moto es un arte porque unifica la mente, la materia y la búsqueda de la "calidad" o del trabajo bien hecho. Todo esto te transporta a una especie de "estado zen". Hacer las cosas con esmero y sin prisas, con atención a los detalles y con cariño, es arte y conduce a un estado completo de concentración donde el objeto y el sujeto dejan de estar separados y se fusionan.
La mejor herramienta que puedes tener en el taller para encarar un trabajo complicado o engorroso es Tiempo. No afrontes un trabajo así si te planteas hora o fecha límite. La pifiarás porque lo afrontarás con la actitud incorrecta. Cualquier trabajo por pesado, complicado o engorroso que sea, se afronta bien y cómodamente si tienes tiempo de sobras y no te planteas acabarlo en un horario concreto. Es decir: si no acabo hoy, acabo mañana, o pasado, o la semana que viene...
Fundamental.
Eso sí, hay que poner horarios en la jornada porque llega un momento que desfalleces, y ese es el momento de querer coger atajos, de cometer errores y hacer las cosas mal. Recoges, limpias y para otro día. Tiene que haberTiempo de sobras. Ese para mí es el secreto del arte.
La otra herramienta indispensable para mí es la Música. La Música te regala el estado de ánimo correcto para trabajar. Da igual el estilo, eso depende de cada uno, pero la condición es que conecte contigo y te anime o te relaje. Una Música equivocada te puede molestar, entonces es mejor el silencio. Pero si la aciertas, te da alas. A mí me ayuda mucho a predisponer mi mente para la concentración porque me provoca bienestar y relajación. Mi cerebro trabaja mejor en esas condiciones y mi cuerpo también.
Humildad, Tiempo y Música. Estas son las tres patas en las que se sostiene mi Manual de Motorista personal.
Quién me lo iba a decir a mí después de tantos años de moto...