Basilio
Curveando
Ya no estoy seguro de si mi moto es una K 100 RS o una K 100 IMAN……….. para los coches. Y es que para no perder la costumbre como hace más de 20 días que la saqué del taller después de arreglarla del último porrazo en el que me cambiaron las maletas, ayer se sintió atraído por mí un Megane y me la desgració de nuevo. Estoy pensando que existe un mal de ojo sobre a moto porque no es normal que desde que la compré en Noviembre haya tenido cuatro accidentes, de los que he salido ileso menos de éste que me he raspado las rodillas, pero que la moto siempre ha acabado en el taller. Ocurría ayer cuando regresaba a casa, un Megane negro (como las velas que alguien ha mandado poner a la bruja Lola) está parado en el carril que viene de frente para girar a la izquierda y cuando me acerco a él siente un impulso irrefrenable de comenzar la marcha, el conductor es un chaval con poco tiempo de carné que se pone nervioso cuando me ve y clava el coche en el centro de mi carril y con la contribución de la pista de patinaje que mi ciudad tiene por asfalto……PLAF, tortazo por el lateral izquierdo y caída a la derecha. Alguno pensará si no lo pude esquivar, pues no porque a la vez que el primero se paró en mitad de mi carril un segundo coche que salía de mi derecha se saltó el semáforo y como el Megane le tapaba el hueco se quedó parado en la otra mitad del carril (acordaos, efecto imán) El golpe fue en la botella de la horquilla izquierda, que no parece afectada, roza la tapa de balancines y se lleva por delante la defensa del motor; el lateral derecho es el mas afectado con la rotura del carenado por el impacto en el suelo del espejo que salió a tomar viento, la defensa del motor doblada y la maleta que me acaban de poner nueva otra vez rota. Mañana otra vez al Venta a peritar que desde que compré la moto no le ha hecho falta vender nada porque le estoy manteniendo el taller. Creo que va a incluir mi nombre en las pegatinas. Y de las niñas de Pelayo ni os cuento, cuando entro se miran de reojo. Esta vez tengo que agradecer que el chaval que provocó el accidente llevaba toda la documentación en regla y en vez de salir por patas como en el último golpe, vino corriendo preocupándose por mí y pidiendo disculpas por no haber sabido reaccionar.
Pues ahí queda eso, al que le canse leer tanto que lo deje a la mitad y me perdone pero yo me tengo que desahogar
Pues ahí queda eso, al que le canse leer tanto que lo deje a la mitad y me perdone pero yo me tengo que desahogar