Vendí mi K-75 S que tuve durante unos años, y me pasé al bando de los malotes con una F 800 S. Resultado: que echo de menos a la K! :'(
Hablando en serio, las dos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. La K, cero problemas (con 17 años) pero gastaba mucho. La F, gasta poquísimo y es súper manejable y divertida, pero he pasado ya más veces por el taller de las que quiero recordar, y ahora me toca la dichosa lucecita de la presión del aceite... y se me acaba la garantía en unos meses...
Si pudiera mantener dos motos!
Marditoroedore...
Este sitio utiliza cookies para ayudar a personalizar el contenido, adaptar tu experiencia y mantenerte conectado si te has registrado.
Para continuar utilizando este sitio, debe aceptarse nuestro uso de cookies.