Foto familiar.
Con esta imagen perteneciente a la categoría retrato de animales, Therese Asplund ganó el premio máximo de The Society of Photographers de 2025. Los polluelos están posados sobre una rama y parecen expectantes a ser capturados por la cámara.
Foto: Therese Asplund.
Cachorro cazador.
Cecilie Stuedal, una fotógrafa noruega que decidió pasar varias semanas con una pequeña familia de zorros durante el verano. Los zorros, que al principio eran cachorros, aprendieron técnicas de caza para alimentarse, por ejemplo, de cangrejos.
Foto: Cecilie Stuedal.
Este mono sabe algo.
Este mono capuchino (Cebinae) parece estar pensando algo. Y puede que sea verdad: son unos de los primates más inteligentes del mundo. Existen numerosos estudios sobre su cognición, entre los que se destaca la habilidad para coger herramientas o tener una vida social muy sofisticada. Se encuentran principalmente en Sudamérica y Centroamérica, pero su hábitat -como el de tantas otras especies- se ve amenazada. Esta imagen fue capturada en el Parque Nacional de Capibara, en Brasil.
Foto: Lucas Ninno.
El rey está en celo.
El lince ibérico (Lynx pardinus) es uno de los casos de éxito de la conservación en España. A principios del siglo estuvo a punto de desaparecer y en los últimos registros hay más de 1.000 ejemplares. Gran parte de su éxito se debe a la cría en cautividad. Febrero es uno de los meses de celo y después de setenta días de gestación pueden nacer de dos o cuatro cachorros. Esta imagen de Ondrej Prosicky muestra al lince después de la caza. Su dieta se basa casi exclusivamente en conejos (Oryctolagus cuniculus), aunque también puede consumir ánsares, aves o crías de cérvidos.
Foto: Ondrej Prosicky.
Quedan muy pocos.
Una manada de lobos se detiene atentos a su entorno. Su actitud temerosa en los campos de Bhigwan, en la India tiene una explicación: tras estar distribuidos ampliamente por la región, ahora se enfrenta a una situación crítica con apenas 3.000 ejemplares restantes. La cercanía de asentamientos humanos y el impacto de sus actividades en su hábitat ponen en riesgo a la especie y al equilibrio del ecosistema.
Foto: Arvind Ramamurthy.
El lince y el roedor.
Durante dos semanas, este fotógrafo estuvo en Torre de Juan Abad, en Castilla-La Mancha, siguiendo la salvaje vida de los linces. En esta imagen, uno juega con un roedor antes de comérselo. Esta práctica es habitual en los cachorros y, de hecho, el momento reflejado en la foto tuvo una duración de 20 minutos con movimientos tan llamativos que parecía que el roedor volaba.
Foto: Josef Stefan.
Juego de cachorros.
Hace dos siglos, los tigres de Amur (Panthera tigris altaica) ocupaban un inmenso territorio desde Turquía hasta la costa este de Siberia. Por eso también se los conoce como tigres siberianos. Cazado hasta la extinción en numerosos países, quedan apenas 400 ejemplares en estado salvaje. En grupos reducidos se organizan viajes para intentar observarlos en la cordillera de Sijoté-Alín. En el zoológico de la ciudad de Hamamatsu, en Japón, nacieron cuatrillizos y estos son dos de los hermanos jugando.
Foto: Cordon Press.
Otra de linces... Es guapa a rabiar cuando pone esa expresión de indiferencia total.
Justamente detrás, viene a la carrera la bola de grasa felina y celosa a fastidiar nuestros breves encuentros.
(Y detrás del arbusto, mi madre tomando el sol)
P.S.: El rollo de los árboles de hoja perenne es que estás perennemente recogiendo hojas.
Prohibido salir de la madriguera.
Todavía no es tiempo de salir de la madriguera parece pensar esta osa (Ursus americanus), capturada por un fotógrafo en el Parque Nacional La Mauricie en Canadá. Además de preservarse del frío, durante febrero muchas dan a luz. Los cachorros nacen ciegos, sin pelo y con un peso que puede llegar a los 300 gramos. La madre no necesita comer ni beber para alimentar a los oseznos porque durante meses produce una leche lo suficientemente nutritiva como para que los recién nacidos crezcan rápidamente y tengan un considerable tamaño para salir de la madriguera en primavera.
Foto: Cordon Press.
Sin miedo al tiburón blanco.
Si piensas que esta foto simplemente es de gaviotas, no has prestado atención. El tiburón blanco (Carcharodon carcharias) está presente. Tan presente como en el mar Mediterráneo, como hemos confirmado esta semana. Las gaviotas pueden estar cerca del gran depredador del océano porque saben que es casi imposible que un tiburón blanco alcance a un ave. Son rápidas, necesitan las corrientes de aire que surgen de las olas y su campo visual es enorme. No es que sean valientes, sino que la magia de la ecología yace en que cada especie domine su propio entorno.
Foto: iStock.
Bajo un sol radiante.
La Bahía de Hudson, Canadá, es uno de los lugares más afectados por el calentamiento global. Este fotógrafo lo retrata desde el cielo: una osa polar madre descansa con sus tres cachorros ante un agobiante sol durante el verano. La reducción del hielo marino provoca que sea más difícil para los osos polares cazar y encontrar alimento.
Foto: Christopher Paetkau.
La coreografía de los barcos.
En el río Sadarghat, en Daca (Bangladesh), las embarcaciones amarradas dibujan formas que, vistas desde arriba, parecen flores flotando sobre el agua. Las pequeñas barcas de madera que suelen transportar turistas y los ferris de mayor tamaño se agrupan formando patrones casi geométricos, como pétalos abiertos en la superficie del río. Estas composiciones no responden a una coreografía pensada para la foto: los barcos deben permanecer anclados y juntos cuando la densa niebla obliga a detener el tráfico fluvial. De esta manera, generan estas figuras tan llamativas como involuntarias.
Foto: Cordon Press.
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