pepeventure
Curveando
Estimados compañeros “del metal”, así fue como ayer por la tarde me “recibió” en el patio comunitario, cuando bajé con mi hija pequeña para que jugara un ratito con los demás niños, uno de mis “colegas” de andanzas por los caminos de mi tierra. (es un vecino y amigo, amante de las motocicletas como yo, que hemos compartido muchos caminos y kilómetros).
¿Quién es Ricardo?, fue mi primera pregunta, con gestos y cara de extrañeza.
Ricardo es, (o mejor dicho era, ¡que trabajo cuesta acostumbrarse a la realidad!) el que venía con la cbr 900 rr, que se compró una ducati monster 900.
Aclaro que antes de nacer mi hija, yo solía salir algún que otro sábado por la mañana con un grupo de “colegas”, amantes del “metal”. Nos dábamos una “vueltecita” por la sierra de Huelva, para terminar tomándonos un refrigerio ó aperitivo en una cervecería de nuestra ciudad, antes de irnos para casa y almorzar. Mi colega y yo los llamamos cariñosamente “los puretas racing”, ya que, son todos cuarentones y cincuentones, que han tenido muchas motos, han rodado muchos kilómetros, han vivido muchas experiencias, .... tienen mil y una anécdotas y curiosidades que contar. Hay muy buen ambiente en el grupo. Chistes, chascarrillos, piques, experiencias, vivencias, kilómetros ... todo sano, eso sí. Ya hace mucho tiempo que no salgo con ellos, es más, ya hace mucho tiempo que no salgo con nadie, pero ... aún así, le seguía preguntando a mi colega por todos ellos, que tal le iba a cada uno, que motocicleta tenían, ...
Yo a Ricardo lo conocí un día, el cual me acerqué a la cervecería a la hora de siempre para presentar mi nueva motocicleta en sociedad. No rodé nunca con él. Por aquel entonces tenía una honda cbr 900 rr.
Os cuento todo esto para que os hagáis más o menos una idea de la situación.
La primera parte de este mensaje pretende ser un homenaje a Ricardo, póstumo, eso sí, ya que, ya no está con nosotros. (en el mundo de los vivos, me refiero)
La segunda parte de este mensaje pretende ser una “enseñanza”, ¿por qué?. Ya lo entenderéis, o al menos, eso espero.
Otrora, se le enseñaba a las personas, contándoles historias. No había escuelas y esa era la única manera de aprender. Os cuento ahora una historia, volviendo al sistema de otros tiempos.
Ricardo, cuarenta y tantos, casado, no sabemos si con uno ó dos hijos, aficionado a las motocicletas de toda la vida, corredor incluso en algún campeonato, creo que de enduro ó trail ó motos de campo ó algo de eso, sale con un grupo de amigos la mañana del sábado, y se dan su típica vuelta por la carretera de Aracena, dirección a la sierra de Huelva.
Vuelven temprano, y antes de llegar a casa, paran en una cervecería de su ciudad. Se toman un refrigerio ó aperitivo. A la hora de marcharse a casa, como Ricardo vive cerca, NO SE PONE EL CASCO. Llega con su motocicleta a un cruce, y alguien, se salta un semáforo, ó no respeta un ceda el paso, ó hace algo que no se debe y ... accidente. Con la mala fortuna de caer el motorista y golpearse en la cabeza. Esto fue el sábado al mediodía. El domingo por la mañana ya estaba enterrado: RICARDO “SA´MATAO”
Mi colega no pudo seguir contándome, a él le llamaba su hijo para que jugara con él y a mi la mía para contarme que su amiguita la había empujado.
Los hijos de Ricardo ya no pueden hablar con él. RICARDO “SA´MATAO”.
Este mensaje tiene dos partes, como ya he dicho, la primera es un homenaje póstumo a Ricardo, la segunda pretende ser una “enseñanza”.
Gracias a todos por vuestro tiempo y por vuestra atención.
[move]Saludos desde Sevilla. Bmw r 1150 gs adventure: LA MOTO ... LA LEYENDA[/move]
p.d.: Aunque la cosa está “mu” mala, aquí estamos “pá” lo que haga “farta”. Y de “tó” se sale. Que no “farte” de “ná”. ;D
“Aspirante” a la “división mecánica” de bmwmotos.com ;D
¿Quién es Ricardo?, fue mi primera pregunta, con gestos y cara de extrañeza.
Ricardo es, (o mejor dicho era, ¡que trabajo cuesta acostumbrarse a la realidad!) el que venía con la cbr 900 rr, que se compró una ducati monster 900.
Aclaro que antes de nacer mi hija, yo solía salir algún que otro sábado por la mañana con un grupo de “colegas”, amantes del “metal”. Nos dábamos una “vueltecita” por la sierra de Huelva, para terminar tomándonos un refrigerio ó aperitivo en una cervecería de nuestra ciudad, antes de irnos para casa y almorzar. Mi colega y yo los llamamos cariñosamente “los puretas racing”, ya que, son todos cuarentones y cincuentones, que han tenido muchas motos, han rodado muchos kilómetros, han vivido muchas experiencias, .... tienen mil y una anécdotas y curiosidades que contar. Hay muy buen ambiente en el grupo. Chistes, chascarrillos, piques, experiencias, vivencias, kilómetros ... todo sano, eso sí. Ya hace mucho tiempo que no salgo con ellos, es más, ya hace mucho tiempo que no salgo con nadie, pero ... aún así, le seguía preguntando a mi colega por todos ellos, que tal le iba a cada uno, que motocicleta tenían, ...
Yo a Ricardo lo conocí un día, el cual me acerqué a la cervecería a la hora de siempre para presentar mi nueva motocicleta en sociedad. No rodé nunca con él. Por aquel entonces tenía una honda cbr 900 rr.
Os cuento todo esto para que os hagáis más o menos una idea de la situación.
La primera parte de este mensaje pretende ser un homenaje a Ricardo, póstumo, eso sí, ya que, ya no está con nosotros. (en el mundo de los vivos, me refiero)
La segunda parte de este mensaje pretende ser una “enseñanza”, ¿por qué?. Ya lo entenderéis, o al menos, eso espero.
Otrora, se le enseñaba a las personas, contándoles historias. No había escuelas y esa era la única manera de aprender. Os cuento ahora una historia, volviendo al sistema de otros tiempos.
Ricardo, cuarenta y tantos, casado, no sabemos si con uno ó dos hijos, aficionado a las motocicletas de toda la vida, corredor incluso en algún campeonato, creo que de enduro ó trail ó motos de campo ó algo de eso, sale con un grupo de amigos la mañana del sábado, y se dan su típica vuelta por la carretera de Aracena, dirección a la sierra de Huelva.
Vuelven temprano, y antes de llegar a casa, paran en una cervecería de su ciudad. Se toman un refrigerio ó aperitivo. A la hora de marcharse a casa, como Ricardo vive cerca, NO SE PONE EL CASCO. Llega con su motocicleta a un cruce, y alguien, se salta un semáforo, ó no respeta un ceda el paso, ó hace algo que no se debe y ... accidente. Con la mala fortuna de caer el motorista y golpearse en la cabeza. Esto fue el sábado al mediodía. El domingo por la mañana ya estaba enterrado: RICARDO “SA´MATAO”
Mi colega no pudo seguir contándome, a él le llamaba su hijo para que jugara con él y a mi la mía para contarme que su amiguita la había empujado.
Los hijos de Ricardo ya no pueden hablar con él. RICARDO “SA´MATAO”.
Este mensaje tiene dos partes, como ya he dicho, la primera es un homenaje póstumo a Ricardo, la segunda pretende ser una “enseñanza”.
Gracias a todos por vuestro tiempo y por vuestra atención.
[move]Saludos desde Sevilla. Bmw r 1150 gs adventure: LA MOTO ... LA LEYENDA[/move]
p.d.: Aunque la cosa está “mu” mala, aquí estamos “pá” lo que haga “farta”. Y de “tó” se sale. Que no “farte” de “ná”. ;D
“Aspirante” a la “división mecánica” de bmwmotos.com ;D