Por un lado, la customización de motos es una posibilidad apasionante y atractiva, que te permite ser creativo y convertir tu moto en una pieza única que refleje tus gustos. Creo que es la aportación más grande al mundo de las motos de Harley Davidson, en el sentido no de inventar lo que ya estaba inventado, sino de facilitarlo, apoyarlo, y crear todo un entorno en el que es lo habitual.
Dicho esto, yo le tengo mucho respeto al tema porque al final te das cuenta que muy pocos transformadores tienen algo interesante que decir. Es como los blogs: para leer uno decente, tienes que leer veinte chorras. Y es que los seres humanos no somos tan glamourosos, imaginativos o hábiles como para crear algo que valga la pena con nuestras manos o herramientas. Y más que mejore una pieza que han creado equipos enteros de profesionales que llevan años esculpiendo motos.
De todas formas, ante todo la libertad. Cada uno hace con su BMW o Harley lo que quiere, faltaría más. Pero también está mi libertad para decir que esas motos me parecen feas, y sobre todo, muy inferiores estéticamente al modelo original. Pero claro, estamos hablando de gustos y seguramente estos están influidos por lo que hemos visto desde pequeñitos, por la costumbre, por nuestro entorno, etc. Pero cuidado, no dejan de ser nuestros gustos y actuamos conforme a ellos.