Hola de nuevo,
En primer lugar quería agradecer las muestras de solidaridad, simpatía y pésames recibidos por la crónica de un día para olvidar que publiqué la semana pasada.
El motivo de mi tardanza en escribir el desenlace no es otro que las dificultades para sentarme frente al ordenador, debidas al tacto rectal infringido por piiiiiiiiiiiiiiiii en forma de factura abusiva y que me dejado el culo como un bebedero de patos.
Antes de nada quiero deciros que las situaciones explicadas son totalmente ciertas y que los diálogos reproducidos se ajustan al máximo a la realidad de los hechos.
Bueno, ahí va :
El Viernes amaneció tal como lo había hecho el día anterior : llevando la contraria a los meteorólogos de la tele. Con carita de pena observé tras la ventana que el día era, si cabe, más gris que el anterior y la lluvia continuaba cayendo. Mal presagio. Respiré hondo y bajé al parking a por el coche. No pude evitar mirar de reojo (con cierto odio en la mirada) la moto de alquiler que no iba a amortizar.
Durante toda la mañana del Viernes esperé infructuosamente la llamada de piiiiiiiii anunciándome que la moto estaba lista. Llegó la hora de almorzar y mi teléfono seguía sin sonar. Ya me veía con moto de alquiler el fin de semana y al dueño de piiiiii frotándose las manos con la mina de oro que acababa de encontrar.
Los que me conocen saben que soy una persona bastante tranquila; no obstante a las 16:30 mi paciencia llegaba a su fin. Hacía 30 horas y 30 minutos que esa gente tenía mi moto para hacerle una simple revisión ¿ Habrían necesitado la ayuda de un ingeniero para quitar el tapón de Touratech ? ¿ Estarían buscando el otro cilindro de ese extraño bóxer de 650cc ?
Evidentemente no me apetecía los más mínimo establecer contacto de nuevo con la fauna que me había atendido el día anterior. El único contacto de confianza en el concesionario es el vendedor de motos, probablemente de las pocas personas dentro de la casa con sobrada profesionalidad y que siempre nos ha echado una mano cuando le hemos necesitado. Hablo con él, le explico la situación (se escandaliza) y, tras un minuto de espera, me indica que hace horas que la moto está lista para pasar a recogerla. Agradecido, me despido de él y me pregunto por qué no me han llamado del taller para avisarme. Querrán dedicarse al rent a bike para diversificar el negocio ?
Sobre las 18:30 llego a piiiiiiiiiii con la dichosa moto de alquiler. Por suerte durante la tarde no ha llovido. La dejo aparcada en el exterior del concesionario y entro en la zona de taller. El panorama desanima a cualquiera : la entrada del garaje (que ellos llaman eufemísticamente los boxes) está desierta. Nadie en recepción de taller, ningún 'asesor' (si es que se puede llamar así a la joven que me atendió ayer) y sólo una chica en caja que finge no haberme visto evitando mi mirada.
Me acerco a la ventanilla con paso firme aunque con el culo prieto por lo que pueda pasar.
- "Buenas tardes"
- "Buenas. Usted dirá..."
- "Venía a recoger mi moto. La dejé para revisión"
- "Su nombre ?"
- "Fulano de Tal"
Empieza a revolver un montón de facturas que tiene sobre la mesa. Parece que no encuentra la mía.
- "Seguro que es ese nombre ?"
("No, Señorita. Estoy como una cabra y me invento un nombre cada viernes por la tarde"
- "Sí, seguro que es ese nombre. Es el mío."
- "Pues por Fulano de Tal no me sale nada"
Con calma cojo mi móvil, marco el teléfono de casa y hablo con mi mujer. "Oye, que creo que llegaré tarde. Si... estoy en piiiii y no encuentran mi factura. Si, si... ya lo sé.... de tebeo... te llamo cuando salga para allá, pero puede ir para largo."
- "Probamos con la matrícula ?"
- "Sí, claro. Es tal y tal"
(Un minuto más de meneo de papeles)
- "Y qué coche dice que era ?"
- "Ayer era una moto. Espero que no le hayan añadido ruedas sin mi permiso."
- "Uy, sí... perdón."
.
.
- "Pues lo siento pero no me aparece la factura"
La miro fijamente. Mi cara no refleja sentimiento alguno. En ese momento gozo de la serenidad propia de los psicópatas. Cojo aire y le digo :
- "Acabo de hacerme 50 Kilómetros para recoger mi moto. Le aseguro que, con factura o sin ella, me la voy a llevar."
Por primera vez noto un brillo en sus ojos que denota la existencia de vida inteligente. Se ha dado cuenta de que hablo completamente en serio. Nerviosamente gira su cabeza a derecha e izquierda buscando algún cómplice que le eche un cable. No hay nadie...Solos ella y yo...
- "Es que los mecánicos se van todos a las 6. Y en administración tampoco queda nadie."
- "Pues me tendrá que hacer usted la factura."
- "Ayyyyy..... es que yoooo... ayyyyyy..."
Vuelve a revolver todos los papeles, esta vez con más garbo e interés y - oh, milagro - de una palangana que antes no se había molestado en mirar saca una factura a mi nombre.
- "Aquí está !!", dice jubilosa.
La alegría de la muchacha es completamente sincera. Al fin se quitará a este pelma de encima.
- "Muy bien. Cuánto es ?" Saco la Visa de mi cartera.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
- "Trescientos cuarenta y dos Euros"
.
.
.
.
.
.
Apenas sale un débil hilo de voz de mi garganta :
- ¿ me la deja ver ?
- "Si, claro"
Recuerdo hacer como si mirase lo que ponía la factura, pero lo veía todo borroso. Recuerdo haber pagado, aunque aferraba fuertemente la Visa y la chica tuvo que tirar para arrebatármela de mi agarrotada mano. Recuerdo haber llegado a casa y contárselo a mi mujer. Recuerdo haberme metido en la cama. Pero poca cosa más....
EPILOGO
Bueno, como veis he tratado con humor los hechos de esos dos días. Creo que es una buena terapia tomarse los problemas a broma y es lo que suelo hacer siempre.
No obstante después de lo que os he contado creo que entendéis por qué nunca mencionamos el nombre de piiiiiiii. Esta historia que os he contado es una entre las miles que ha generado este concesionario. Evidentemente no es de las más graves ni muchísimo menos. No obstante por esta anécdota podréis juzgar vosotros mismos la profesionalidad de sus integrantes, la calidad del trato recibido y la justicia de sus honorarios. Yo no quiero emitir públicamente mi opinión porque Carlos, con muy buen criterio, se vería obligado a borrar este post.
En definitiva : 60.000 pesetas de las de antes para la revisión de los 10.000 Km. Y ojo ! : la factura no sube más gracias a la intercesión del vendedor que he mencionado anteriormente. Gracias a él sólo me cobraron 25 € por el alquiler de la moto durante los dos días, en lugar de los 60 € que me indicaron en un principio.
En la factura, además de la revisión standard (211,08 €) hay dos trabajos que yo no solicité pero que hicieron por su cuenta : cambio del líquido de frenos (A los 10.000, no es raro ? - 33,36 €) y substitución de una bombilla del cuentakilómetros que por lo visto estaba fundida (20,85 €)
Para los curiosos, os desgloso la factura por conceptos :
Mano obra : 216,84
Rec.Orig. : 27,60
Otro rec. : 26,00
TR. Exter : 25,00
IVA : 47,27
Si hay algún morboso le puedo mandar la factura escaneada
No diré que ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que el vaso hace mucho tiempo que está desbordado, pero sí la que nos ha empujado a los de Sa Penya des Frit a planificar acciones en grupo contra este tipo de actuaciones. No sé exactamente qué haremos, ni cómo lo podemos hacer, pero os estaríamos agradecidos si nos podéis proporcionar ideas al respecto.
Mucha gente dirá que si no nos gusta, que cambiemos de marca de moto. Es lo más fácil y os aseguro que yo no dudaría lo más mínimo en hacerlo. Pero jode bastante que no puedas tener la moto que quieres por culpa de esta gente, no ? Vamos a dejar que ganen ellos ?
El único consuelo es que hay algo que no nos pueden quitar : el sentido del humor
En primer lugar quería agradecer las muestras de solidaridad, simpatía y pésames recibidos por la crónica de un día para olvidar que publiqué la semana pasada.
El motivo de mi tardanza en escribir el desenlace no es otro que las dificultades para sentarme frente al ordenador, debidas al tacto rectal infringido por piiiiiiiiiiiiiiiii en forma de factura abusiva y que me dejado el culo como un bebedero de patos.
Antes de nada quiero deciros que las situaciones explicadas son totalmente ciertas y que los diálogos reproducidos se ajustan al máximo a la realidad de los hechos.
Bueno, ahí va :
El Viernes amaneció tal como lo había hecho el día anterior : llevando la contraria a los meteorólogos de la tele. Con carita de pena observé tras la ventana que el día era, si cabe, más gris que el anterior y la lluvia continuaba cayendo. Mal presagio. Respiré hondo y bajé al parking a por el coche. No pude evitar mirar de reojo (con cierto odio en la mirada) la moto de alquiler que no iba a amortizar.
Durante toda la mañana del Viernes esperé infructuosamente la llamada de piiiiiiiii anunciándome que la moto estaba lista. Llegó la hora de almorzar y mi teléfono seguía sin sonar. Ya me veía con moto de alquiler el fin de semana y al dueño de piiiiii frotándose las manos con la mina de oro que acababa de encontrar.
Los que me conocen saben que soy una persona bastante tranquila; no obstante a las 16:30 mi paciencia llegaba a su fin. Hacía 30 horas y 30 minutos que esa gente tenía mi moto para hacerle una simple revisión ¿ Habrían necesitado la ayuda de un ingeniero para quitar el tapón de Touratech ? ¿ Estarían buscando el otro cilindro de ese extraño bóxer de 650cc ?
Evidentemente no me apetecía los más mínimo establecer contacto de nuevo con la fauna que me había atendido el día anterior. El único contacto de confianza en el concesionario es el vendedor de motos, probablemente de las pocas personas dentro de la casa con sobrada profesionalidad y que siempre nos ha echado una mano cuando le hemos necesitado. Hablo con él, le explico la situación (se escandaliza) y, tras un minuto de espera, me indica que hace horas que la moto está lista para pasar a recogerla. Agradecido, me despido de él y me pregunto por qué no me han llamado del taller para avisarme. Querrán dedicarse al rent a bike para diversificar el negocio ?
Sobre las 18:30 llego a piiiiiiiiiii con la dichosa moto de alquiler. Por suerte durante la tarde no ha llovido. La dejo aparcada en el exterior del concesionario y entro en la zona de taller. El panorama desanima a cualquiera : la entrada del garaje (que ellos llaman eufemísticamente los boxes) está desierta. Nadie en recepción de taller, ningún 'asesor' (si es que se puede llamar así a la joven que me atendió ayer) y sólo una chica en caja que finge no haberme visto evitando mi mirada.
Me acerco a la ventanilla con paso firme aunque con el culo prieto por lo que pueda pasar.
- "Buenas tardes"
- "Buenas. Usted dirá..."
- "Venía a recoger mi moto. La dejé para revisión"
- "Su nombre ?"
- "Fulano de Tal"
Empieza a revolver un montón de facturas que tiene sobre la mesa. Parece que no encuentra la mía.
- "Seguro que es ese nombre ?"
("No, Señorita. Estoy como una cabra y me invento un nombre cada viernes por la tarde"
- "Sí, seguro que es ese nombre. Es el mío."
- "Pues por Fulano de Tal no me sale nada"
Con calma cojo mi móvil, marco el teléfono de casa y hablo con mi mujer. "Oye, que creo que llegaré tarde. Si... estoy en piiiii y no encuentran mi factura. Si, si... ya lo sé.... de tebeo... te llamo cuando salga para allá, pero puede ir para largo."
- "Probamos con la matrícula ?"
- "Sí, claro. Es tal y tal"
(Un minuto más de meneo de papeles)
- "Y qué coche dice que era ?"
- "Ayer era una moto. Espero que no le hayan añadido ruedas sin mi permiso."
- "Uy, sí... perdón."
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- "Pues lo siento pero no me aparece la factura"
La miro fijamente. Mi cara no refleja sentimiento alguno. En ese momento gozo de la serenidad propia de los psicópatas. Cojo aire y le digo :
- "Acabo de hacerme 50 Kilómetros para recoger mi moto. Le aseguro que, con factura o sin ella, me la voy a llevar."
Por primera vez noto un brillo en sus ojos que denota la existencia de vida inteligente. Se ha dado cuenta de que hablo completamente en serio. Nerviosamente gira su cabeza a derecha e izquierda buscando algún cómplice que le eche un cable. No hay nadie...Solos ella y yo...
- "Es que los mecánicos se van todos a las 6. Y en administración tampoco queda nadie."
- "Pues me tendrá que hacer usted la factura."
- "Ayyyyy..... es que yoooo... ayyyyyy..."
Vuelve a revolver todos los papeles, esta vez con más garbo e interés y - oh, milagro - de una palangana que antes no se había molestado en mirar saca una factura a mi nombre.
- "Aquí está !!", dice jubilosa.
La alegría de la muchacha es completamente sincera. Al fin se quitará a este pelma de encima.
- "Muy bien. Cuánto es ?" Saco la Visa de mi cartera.
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- "Trescientos cuarenta y dos Euros"
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Apenas sale un débil hilo de voz de mi garganta :
- ¿ me la deja ver ?
- "Si, claro"
Recuerdo hacer como si mirase lo que ponía la factura, pero lo veía todo borroso. Recuerdo haber pagado, aunque aferraba fuertemente la Visa y la chica tuvo que tirar para arrebatármela de mi agarrotada mano. Recuerdo haber llegado a casa y contárselo a mi mujer. Recuerdo haberme metido en la cama. Pero poca cosa más....
EPILOGO
Bueno, como veis he tratado con humor los hechos de esos dos días. Creo que es una buena terapia tomarse los problemas a broma y es lo que suelo hacer siempre.
No obstante después de lo que os he contado creo que entendéis por qué nunca mencionamos el nombre de piiiiiiii. Esta historia que os he contado es una entre las miles que ha generado este concesionario. Evidentemente no es de las más graves ni muchísimo menos. No obstante por esta anécdota podréis juzgar vosotros mismos la profesionalidad de sus integrantes, la calidad del trato recibido y la justicia de sus honorarios. Yo no quiero emitir públicamente mi opinión porque Carlos, con muy buen criterio, se vería obligado a borrar este post.
En definitiva : 60.000 pesetas de las de antes para la revisión de los 10.000 Km. Y ojo ! : la factura no sube más gracias a la intercesión del vendedor que he mencionado anteriormente. Gracias a él sólo me cobraron 25 € por el alquiler de la moto durante los dos días, en lugar de los 60 € que me indicaron en un principio.
En la factura, además de la revisión standard (211,08 €) hay dos trabajos que yo no solicité pero que hicieron por su cuenta : cambio del líquido de frenos (A los 10.000, no es raro ? - 33,36 €) y substitución de una bombilla del cuentakilómetros que por lo visto estaba fundida (20,85 €)
Para los curiosos, os desgloso la factura por conceptos :
Mano obra : 216,84
Rec.Orig. : 27,60
Otro rec. : 26,00
TR. Exter : 25,00
IVA : 47,27
Si hay algún morboso le puedo mandar la factura escaneada
No diré que ésta ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que el vaso hace mucho tiempo que está desbordado, pero sí la que nos ha empujado a los de Sa Penya des Frit a planificar acciones en grupo contra este tipo de actuaciones. No sé exactamente qué haremos, ni cómo lo podemos hacer, pero os estaríamos agradecidos si nos podéis proporcionar ideas al respecto.
Mucha gente dirá que si no nos gusta, que cambiemos de marca de moto. Es lo más fácil y os aseguro que yo no dudaría lo más mínimo en hacerlo. Pero jode bastante que no puedas tener la moto que quieres por culpa de esta gente, no ? Vamos a dejar que ganen ellos ?
El único consuelo es que hay algo que no nos pueden quitar : el sentido del humor