En estas carreteras de la sierra de Madrid, en primavera existe el agravante de la sal que se echa para el hielo, a la que el ganado es muy aficionado a lamer y te puedes encontrar en la salida de una curva un rebaño de vacas en medio. De manera que cuidadito.
Este verano subiendo por el P.N. de Penedo Gerês, con la moto cargada, la jefa, el suelo de adoquines, el sol por la tarde de frente y tornatti a dchas. en 1ª, aparecio un bando de caballos, paseando por medio de la carretera que sube a Portela do Home (los gallegos saben de lo que hablo), y milagrosamente conseguí pasar entre ellos, ya que parar en medio de la curva, con esos desniveles del 17 % era caida segura. De manera que en estas carreteras bonitas y solitarias, cuidadín con los cuadrúpedos.