Yo como duermo poco, a veces salgo arededor de las 6 de la mañana con las carreteras vacias y luces artificiales para volver a eso de las 9 con las pilas cargadas para la rutina diaria, en la que si hay cosas que hacer sigo con Joey.
Amanecer con Joey, con el rocio matinal, con la luz del faro haciendo brillar el asfalto iluminado en ocasiones por hileras de luces que pasan veloces a mi derecha, por el sol que empieza a subir hasta cambiar el color del cielo y hacer desaparecer todos lo pequeños puntos de luz artificiales y naturales, ese sol que en su subida crea sombras distorsionadas de una moto y una Road Rider que no me son desconocidas, mientras estas sombras giran a mi alrededor a medida que afronto distintas curvas la cinta negra por la que discurro se llena de vehiculos grandes y muy grandes en los que veo personas impersonales, desperezandose, hablando por telefono, o con cara de resignacion, en el interior de mi casco resuena una leve risa y pienso es hora de volver