Nemesisprime
Arrancando
Hola a todos,
Quería compartir con vosotros mi experiencia reciente tras pasar la revisión de los 60.000 km a mi R 1250 RT. Como sabéis, es un hito importante. Me lo hicieron todo cambio de cardan y todo sin problemas, pero tras recoger la moto y hacer una ruta desde Zaragoza ha Cuenca, pasando por Molina de Aragón y el alto Tajo, me encontré con un pequeño contratiempo: un perdida de aceite en el cilindro izquierdo que llegó a mancharme la bota.
Lo que en un principio pudo ser una situación de frustración, se ha convertido en una confirmación de lo que significa un servicio premium. Volví al concesionario y la respuesta de Goya Motorrad fue ejemplar.
No solo atendieron mi problema sin dilación, sino que realizaron una revisión exhaustiva para encontrar el origen real de la fuga (un problema de asentamiento en un tornillo de la tapa de balancines derivado de un ajuste previo de las defensas). El equipo de taller se volcó totalmente para dejar la moto impecable, demostrando una atención al detalle y una profesionalidad que, sinceramente, hoy en día cuesta encontrar.
Han ido mucho más allá de lo estrictamente necesario para asegurarse de que mi moto salga perfecta y yo, como cliente, recupere la confianza total en mi montura de cara a mis próximos viajes.
Da gusto ver que, cuando surge un problema, hay un equipo humano que sabe dar la cara y tratarte con una excelencia que hace honor al escudo que llevan en la puerta. Totalmente recomendables si buscáis tranquilidad y buen hacer en Zaragoza.
¡Nos vemos en la carretera!
Quería compartir con vosotros mi experiencia reciente tras pasar la revisión de los 60.000 km a mi R 1250 RT. Como sabéis, es un hito importante. Me lo hicieron todo cambio de cardan y todo sin problemas, pero tras recoger la moto y hacer una ruta desde Zaragoza ha Cuenca, pasando por Molina de Aragón y el alto Tajo, me encontré con un pequeño contratiempo: un perdida de aceite en el cilindro izquierdo que llegó a mancharme la bota.
Lo que en un principio pudo ser una situación de frustración, se ha convertido en una confirmación de lo que significa un servicio premium. Volví al concesionario y la respuesta de Goya Motorrad fue ejemplar.
No solo atendieron mi problema sin dilación, sino que realizaron una revisión exhaustiva para encontrar el origen real de la fuga (un problema de asentamiento en un tornillo de la tapa de balancines derivado de un ajuste previo de las defensas). El equipo de taller se volcó totalmente para dejar la moto impecable, demostrando una atención al detalle y una profesionalidad que, sinceramente, hoy en día cuesta encontrar.
Han ido mucho más allá de lo estrictamente necesario para asegurarse de que mi moto salga perfecta y yo, como cliente, recupere la confianza total en mi montura de cara a mis próximos viajes.
Da gusto ver que, cuando surge un problema, hay un equipo humano que sabe dar la cara y tratarte con una excelencia que hace honor al escudo que llevan en la puerta. Totalmente recomendables si buscáis tranquilidad y buen hacer en Zaragoza.
¡Nos vemos en la carretera!