Hola a todos.
Hace un tiempo tuve la infeliz idea de decir en este hilo lo que pensaba de la 1300RT sin ser propietario y me cayó un buen chorreo. Bah, nada que no cure el tiempo y las ganas de no polemizar.
El caso es que, viendo que lo de la pata se solucionaba poniéndole una gruesa suela y creyendo que el problema del caballete era menor si se seguía el procedimiento correcto (que los comerciales del concesionario desconocían) decidí comprarla. Llevo con ella dos meses y nada más que 1000km., después de dejar mi añorada 1250RT en el concesionario.
Anticipo que tampoco va a gustar a todo el mundo lo que voy a escribir pero podré, ahora sí, porque ya que soy propietario. No pienso pedir disculpas anticipadas, como hice en su momento y dije porque es mi opinión y sólo mi opinión.
Para empezar y sin anestesia, la 1300RT es un paso atrás en lo que se suponía iba a ser una evolución en el concepto, sea lo que sea éso, de lo que han seguido sido siendo, ininterrumpidamente, desde la R100RT de tan grato recuerdo.
Vayamos primero con sus virtudes, que, aunque son pocas, tampoco son moco de pavo:
- Parte ciclo espectacular, es un juguete en curvas, transmite una confianza desconocida para mí.
- Motor potente, lleno, elástico, perfecto.
- Cambio ASA, una maravilla que, por lo que voy observando, va adaptándose a mi modo de conducir. Sorprendente en todos los sentidos. Espero que no me toque la china de que me deje tirado como a algún compañero le ha sucedido.
-Y aquí se acaban sus virtudes para mí.
Decía que es un paso atrás porque:
- El carenado y la pantalla no protegen lo suficiente, con alas y sin alas. La pantalla estándar es una broma de mal gusto.
- La postura a la que te impone la hace menos "cómoda", obligando, al menos a mí, a poner unas alzas.
- Las asas del pasajero son literalmente un potro de tortura, ni su ubicación ni el interruptor están donde deberían.
- La pata de cabra es una aberración que se multiplica cuando vas de viaje con la carga a tope.
- El asunto del caballete tiene su gracia. El protocolo pretende ayudar porque si no no se habrían molestado en meterle semejante guirigay, pero no lo consigue del todo. Intenta subirla, con protocolo y todo, cuando está la moto con toda la carga. Rambo tendría dificultades.
- La altura al suelo con pasajero es un problema cuando éste se baja, te deja vendido si mides 1,70 o menos. Uno o se explica cómo habiendo salido al mercado la GS, con el sube/baja tan alabado, no lo han implementado en la RT.
- Las maletas, un engaña bobos, con menos capacidad que las anteriores y encima con un interior de diseño incomprensible. No se entiende por qué y para qué hacerlas extensibles si las anteriores, no teniendo suficiente capacidad tampoco, cumplían con su cometido.
- El Top case, ay el Top case. Aquí si que se han columpiado bien, en sentido literal. Quién en su sano juicio diseña y fabrica una caja para llevar suspendida detrás del eje trasero que pesa una tonelada, dos toneladas si la llevas con la carga, que convierte la moto en un péndulo. Porque la realidad es ésa, un peso enorme a una altura considerable que no beneficia a la estabilidad en absoluto. De hecho, el Top se queda en casa (comprado al módico precio de 1500€) y llevaremos en nuestro inminente viaje una bolsa impermeable.
Y me dejo temas como el del sonido del motor que, en mi caso, carece de importancia porque no le presto atención o los guardabarros delantero y trasero, etc.
No sirve de nada lamentarse por el cambio, dicen que no hay moto mala únicamente propietario equivocado. Será éso.
Nada más, un saludo a todos.