Con China se mezclan dos conceptos, el político y el económico
En el político china es una dictadura. No hay mucho más que decir al respecto. Aunque por mucho que os empeñéis, no es una dictadura criminal, como los jemeres rojos, Corea del Norte, pero sí una dictadura que reprime la oposición política y limita gravemente las libertades, pero de una naturaleza distinta. Fue bastante criminal, sí durante el siglo XX, con Mao e incluso después con lo de Tiananmen y general con cualquiera que organice una oposición política.
En el económico China ha seguido un modelo de desarrollo basado en atraer inversión extranjera y formar mano de obra cualificada y barata: lo mismo que Méjico, India, República Checa, Brasil o la misma España en su momento.
Yo diría que no juega con reglas de país en desarrollo, juega y ha jugado con reglas de país de 1.400.000 millones de personas (desde que dejaron que el gato cazase ratones), que no es poco, con una organización burocrática y política (para algunos autores un factor determinante para el desarrollo: no son lo mismo un montón de gente en China que en Nigeria) milenario que trata de utilizar sus armas para prosperar y afianzar el sistema político mediante el progreso económico. Y ahí me pierdo porque no soy ningún experto: ha mezclado proteccionismo, acceso a un mercado inmenso, condiciones favorables, poco respeto por las patentes, etc. etc., es decir, ha utilizado sus bazas como ha podido, exactamente lo mismo que se supone que deben hacer los demás (Estados Unidos se ha hinchado a apoyar dictaduras de países con petróleo o incluso invadirlos porque tienen "armas de destrucción masiva". Supongo que como tienen elecciones eso es "moralmente" mejor). Entre ellas está una inmensa capitalización pública en sectores productivos y de la exportación, para lograr desarrollo económico y mejora de las condiciones de vida, con desigualdades mucho mayores que en países más ricos, pero seguramente con una "igualdad" no conocida en China desde hace 3 siglos.
La Unión Europea decidió hace tiempo ser un "paraíso de la competitividad" prohibiendo las ayudas públicas a la industria (Estados Unidos dice que eso es falso, por ejemplo, con la agricultura o los aviones), pero eso no es una verdad revelada, ni nos hace mejores. Cada bloque económico elige su camino y nosotros hemos elegido uno (el alto valor añadido, la innovación) en la que desgraciadamente y después de desplazar allí toda la producción, también nos están superando China. Tal cual.
Ahora China nos gana. Y podemos echarle la culpa al empedrado, pero algo de culpa tenemos nosotros. Yo (un mindungui) lo vi clarísimo hace 25 años cuando el progresismo se oponía, incluso violentamente, a la "globalización" (recordemos aquellos hostias como panes que se daban en las manifestaciones por las reuniones del G7). Se oponía porque que iba a exportar el capitalismo a costa de "los pobres". Era plenamente consicente de que globalización iba a significar "nivelación" (lo que pasa es que no lo dejé dicho en ninguna tesis, ni nada porque, repito, soy un don nadie intelectual). Lo decía Eric Hobswaum en sus memorias: en los años 50 y 60 había unas diferencias entre occidente y el "tercer mundo" que eran impensables de mantener. Era imposible que un académico británico o estadunidense siguiese ganando 60 veces más que un profesor de la universidad de Nairobi. Todo eso ha nivelado la globalización (es decir: ellos viven mucho mejor y nosotros ya no tanto, aunque seguimos viviendo bien).
Por cierto, ya que se suscita una y otra vez el tema de la libertad política, y cada vez veo menos diferencia en términos de bienestar entre votar a los mismos con diferentes collares cada 4 años y lo de China. Si tú vives en Ceuta, por ejemplo, el fin de semana pasado ¿tenías libertades públicas?. Pues seguramente no, porque no hay seguridad. Los gobernantes chinos venden nacionalismo, seguridad pública absoluta y prosperidad económica. No os engañéis, repito, no es Corea del Norte ni les gobierna Pol Pot. Tienen grandes problemas de desigualdad, pero no porque no se estén preocupando en disminuirla, sino porque es un país inmenso con regiones urbanas y ricas y otras periféricas y pobres, pero no se puede negar el interés de las autoridades en la prosperidad de la gente algo que, por ejemplo, en España, se ha olvidado por completo.
Hay que hacer autocrítica, nos está doblegando económicamente países que hace 40 años eran paupérrimos (me acuerdo cuando España entera tenía el PIB de China) y político y en términos de soberanía, países del tercer mundo político, moral e intelectual. No nos enfrentamos a la Inglaterra de los Tudor, ni a la Francia de los Borbones).