Yo quiero volver a un punto q para mi es independiente de si el cambio climático está influido x la actividad humana o no lo está. Independientemente de eso, casi todo el mundo acepta q existe ese cambio. Así q yo estoy a favor de introducir medidas para ayudar a combatirlo. Como mínimo q no vaya a más.
Voy a romper mi promesa de no intervenir para contar una historia que había olvidado y que encaja con tu texto.. Esta historia me la ha recordado un artículo que he leído estos últimos días.
La historia es la de un condado en el norte de China: el condado de Youyu, en la provincia de Shanxi. Situado en la frontera con la región de Mongolia Interior, y al que se conoce como la "puerta norte" de Shanxi.
Este condado no sólo estaba azotado por vientos terribles, sino que sufría también una temperatura media anual de 3.6º. Apenas llovía y su naturaleza fronteriza la hacía objeto de constantes conflictos con sus vecinos del norte. La vida era una batalla eterna contra el clima y contra los "otros".
En esas condiciones poco podía uno esperar más que una ganadería de autoconsumo y una agricultura de subsistencia, acompañadas por recurrentes y masivas migraciones.
Como era común en la época Ming, las talas indiscriminadas para obtener leña y la expansión de una agricultura básica, junto a la táctica de quema de vegetación en los conflictos bélicos, colaboraron activamente en acelerar el proceso de erosión de un ecosistema ya muy frágil. Fue la acción del hombre durante siglos la que rompió el frágil equilibrio natural gestado durante milenios.
Para 1949, la situación era tan crítica -la cobertura forestal solo alcanzaba el 0.3% y el 76% del territorio estaba desertificado- que expertos internacionales que visitaron la zona concluyeron que era totalmente inhabitable y que la única solución viable era reubicar a toda su población.
Pero nadie abandona su hogar voluntariamente, porque éste forma parte, junto a sus tradiciones, de su identidad. Así que la decisión fue enfrentar el fenómeno colectivamente. Y así comenzó, en 1949, la reforestación masiva. Primero a pico y pala y con errores mayúsculos -como plantar álamos no autóctonos con alto consumo de agua- pero también con grandes aciertos -como el método de red para el control de las dunas móviles que amenazaban con ahogar a la poca vegetación que sobrevivía a duras penas-. En definitiva, se fueron solventando las dificultades con la colaboración de campesinos, técnicos y científicos.
En 1970 el proceso puesto en marcha dos décadas antes se mecanizó. Esto permitió acelerar el proceso de reforestación y crear grandes cinturones de protección vegetal. Durante 21 años la gestión del proceso se mantuvo inalterada bajo la misma dirección estatal.
En la actualidad, el esfuerzo colectivo ha cubierto más de 113,000 hectáreas con unos 130 millones de árboles, elevando la cobertura forestal del 0.3% en 1949 al 57% actual.
Hoy, Youyu, gracias a la planificación y el trabajo colectivo a lo largo de varias décadas, es un "Oasis Verde" y un modelo de sostenibilidad. Digamos que, ahora, el mundo se encuentra en la misma encrucijada en la que se encontraron los vecinos del Condado de Youyu. No hacer nada, que es hacer algo, o planear cómo detener la erosión de nuestros ecosistemas. La cuestión es tomar conciencia de que, al contrario que los habitantes de la provincia de Shanxi, no tenemos -al contrario de las profecías delirantes y autoreferenciales de los aceleracionistas-, y como cantaba Evaristo Páramos, donde huir.
Dicho esto, no pretendo ocultar la carencia de solidez estructural de esta analogía, pero señalar sus límites no significa que carezca de valor. No se puede comparar un problema de erosión natural con problemas de química atmosférica en los que el margen de error es nulo. Tampoco se puede comparar el tipo de planificación vertical y ejecutiva llevada a cabo en Youyu con la realidad horizontal, descentralizada y extremadamente lenta que nos encontramos a nivel mundial. Tampoco el tiempo de reacción es el mismo localmente que en una realidad de países con relaciones geopolíticas complejas. Y, como es natural, no se trata de reforestar sino de descarbonizar. Aún así, creo que es un buen ejemplo de cómo es posible afrontar la complejidad de ciertos fenómenos siempre y cuando actuemos colectivamente. Así que las preguntas, para mí, serían: ¿Qué tipo de arquitectura de gobernanza global, qué tipo de renuncia al crecimiento perpetuo y qué tipo de justicia climática necesitamos construir, o estamos dispuestos a adoptar para reparar la atmósfera?¿Estamos, por lo tanto, preparados en Occidente para sacrificar algo de nuestros privilegios, de nuestro modo de vida actual?
Pd: Para que esta conversación, si se da, no se convierta en un bucle estéril, solo responderé a quienes partan de la base científica del cambio climático antropogénico. No es por una cuestión de censura, sino de economía argumentativa -ciertas posturas han quedado reiteradamente claras-. Mi intención no es debatir sobre si el problema existe, sino, como Mithrandir44, avanzar en cómo afrontarlo.