Casi siempre que se habla de marcas de componentes es para quejas, pero también hay que contar cuando las cosas salen bien. Hace una semana, rompí el amortiguador trasero de mi R 1150 RT, un Hagon que había comprado hace poco más de un año a través de este foro. No hubo ningún bache fuerte ni "topazo", simplemente me encontré la moto "caída": el amortiguador se había partido por la soldadura de la barra de anclaje inferior, estando la moto aparcada. Le hice fotos al amortiguador roto en dos partes y se las mandé a la gente de Hagon Ibérica, que me contestó enviandome un mensajero de Nacex para recogerlo.
Después de analizarlo, me dicen que la causa era un bloqueo del cilindro móvil a través del que pasa el tornillo inferior de sujección, probablemente por un apriete excesivo, y que me mandan otro nuevo a vuelta de mensajero. En menos de 48 horas de iniciar la reclamación, me llega el amortiguador, un nuevo modelo con un nuevo diseño sin soldaduras, con un anclaje inferior de una sola pieza y mucho más sólido, y con nuevos sinenblocks estancos arriba y abajo. Y eso que ni ellos ni yo coseguíamos localizar la factura original. Además se hicieron cargo de todos los portes.
Lo monto siguiendo sus instrucciones, con torque de 40 NM y pegamento para tuercas en el tornillo, y por supuesto la moto va de cine, porque además me lo mandan regulado para mi peso, que es de tio grandote.
Así que chapeau para Gerard y su equipo de Hagon Ibérica. Tengo claro que cuando tenga que cambiar el delantero, contaré con ellos: no sólo se ocupan de mejorar el producto, sino que tienen una atención al cliente de primera, y su relación calidad/precio es excelente. Y que conste que no soy amigo suyo ni les conozco, simplemente creo que es de justicia reconocer las cosas bien hechas y dejar constancia de ello.
saludos
Después de analizarlo, me dicen que la causa era un bloqueo del cilindro móvil a través del que pasa el tornillo inferior de sujección, probablemente por un apriete excesivo, y que me mandan otro nuevo a vuelta de mensajero. En menos de 48 horas de iniciar la reclamación, me llega el amortiguador, un nuevo modelo con un nuevo diseño sin soldaduras, con un anclaje inferior de una sola pieza y mucho más sólido, y con nuevos sinenblocks estancos arriba y abajo. Y eso que ni ellos ni yo coseguíamos localizar la factura original. Además se hicieron cargo de todos los portes.
Lo monto siguiendo sus instrucciones, con torque de 40 NM y pegamento para tuercas en el tornillo, y por supuesto la moto va de cine, porque además me lo mandan regulado para mi peso, que es de tio grandote.
Así que chapeau para Gerard y su equipo de Hagon Ibérica. Tengo claro que cuando tenga que cambiar el delantero, contaré con ellos: no sólo se ocupan de mejorar el producto, sino que tienen una atención al cliente de primera, y su relación calidad/precio es excelente. Y que conste que no soy amigo suyo ni les conozco, simplemente creo que es de justicia reconocer las cosas bien hechas y dejar constancia de ello.
saludos