Diario de una Novata 1: la palanquita y la madre que la p**io
Domingo, día de la palma. Mis padres se llevan a las criaturas por ahi y (¡no me lo puedo creer!) tengo un par de horitas para hacer prácticas con la moto.
Vajamos Toni y yo al parking. Clase teórica de palanquitas, botoncitos y chismes varios. Me presenta a mi nueva amiga: LA PALANQUITA, alias embrague.
-Tu fijate como la manejo yo y después pruebas de hacerlo igual-
Vale. Cogemos la CBF y nos vamos a una carretera sin salida en el polígono. Por el camino, mientras Toni conduce, yo no le pierdo ojo a la palanca. Esto esta chupao: aprieta palanquita, cambia marcha y, ala, a correr. Lo tengo controlado en un milisegundo.
LLegamos al camino (sin asfaltar) y Toni me dice
-Subete a la moto, arranca y pon primera-
Primera fase: despues de un pormenorizado estudio y una investigación que ni el CSI, consigo encontrar la llave. Vale, la pongo en ON. Se empiezan a iluminar lucecitas por todos los lados, funciona.
Segunda fase: aprieto la palanquita y pongo primera. Voy a deslumbrar a mi marido con un arranque moteril que ni en un GP.
Tercera Fase: doy gas y suelto la palanquita. La moto ha conseguido lo que ni sir Isaac Newton ni mis michelines habian logrado jamas. Me pongo en postura horizontal, perpendicular a la moto. Me c**** la leche. Haciendo un esfuerzo titanico, consigo bajar un pie y evitar esparrucharme en el suelo toda yo. Se oye un hipoaullido huracanado a lo lejos
-¡no des tanto gas!-
Bueno, pues no doy: calada. Se me indica que la ponga en punto muerto. Vale, ¿donde esta el punto ese?. Palanca para arriba, palanca para abajo, jope, que no lo encuentro.
Despues de dos horas y probar todas las marchas del chisme, encuentro el punto ese.
Segundo intento: calada.
Tercer intento: calada.
A la decimocuarta vez consiguo recorrer doscientos metros sin calarla, bueno, esto esta controlado, cambio a segunda. Ahora no se cala, pero esto parece un rodeo, la moto no hace mas que pegar tirones. Seguro que está estropeada.
LLego al final de la carretera y me veo en la urgente necesidad de dar la vuelta, si no, me como una nave industrial. Punto muerto. Os***as, como pesa!. Pero si en la publicidad pone que solo pesa 30 kg mas que la Daelim. Mi neurona todavia no ha procesado los 15 litros de gasolina del depósito y los 180 kg de mis michelines.
Despues de titanica lucha con el manillar del chisme, le doy la vuelta. ¡Jo, ahora es cuesta abajo!. Clase teórica de frenos múltiples. Empezamos: primera, segunda, tercera, segunda, primera ¡C***o, no se me ha calado!. Freno: calada. Descubro el truco: pongo el punto muerto ese y freno. Se me indica que como haga eso en el examen me van a pegar una cateada de antología.
Bueno, tendré que apechugar con la palanquita. Cabreo: ¿porque la Daelim, siendo poquita cosa y barata, cambiaba las marchas solita, y a ésta se lo tengo que hacer todo yo?
Despues de dos horas carretera arriba-carretera abajo, mis brazos y mi pompis se han declarado en huelga.
Voy a celebrar mi estreno moteril con un vermout y una bolsa de patatas fritas, cuando me llega la sentencia definitiva:
- si es que esta moto tiene el embrague de corto recorrido, vas a tener que cambiar la marcha muy a menudo-
¡LA MADRE QUE LA P***IO!
(continuara...)
Domingo, día de la palma. Mis padres se llevan a las criaturas por ahi y (¡no me lo puedo creer!) tengo un par de horitas para hacer prácticas con la moto.
Vajamos Toni y yo al parking. Clase teórica de palanquitas, botoncitos y chismes varios. Me presenta a mi nueva amiga: LA PALANQUITA, alias embrague.
-Tu fijate como la manejo yo y después pruebas de hacerlo igual-
Vale. Cogemos la CBF y nos vamos a una carretera sin salida en el polígono. Por el camino, mientras Toni conduce, yo no le pierdo ojo a la palanca. Esto esta chupao: aprieta palanquita, cambia marcha y, ala, a correr. Lo tengo controlado en un milisegundo.
LLegamos al camino (sin asfaltar) y Toni me dice
-Subete a la moto, arranca y pon primera-
Primera fase: despues de un pormenorizado estudio y una investigación que ni el CSI, consigo encontrar la llave. Vale, la pongo en ON. Se empiezan a iluminar lucecitas por todos los lados, funciona.
Segunda fase: aprieto la palanquita y pongo primera. Voy a deslumbrar a mi marido con un arranque moteril que ni en un GP.
Tercera Fase: doy gas y suelto la palanquita. La moto ha conseguido lo que ni sir Isaac Newton ni mis michelines habian logrado jamas. Me pongo en postura horizontal, perpendicular a la moto. Me c**** la leche. Haciendo un esfuerzo titanico, consigo bajar un pie y evitar esparrucharme en el suelo toda yo. Se oye un hipoaullido huracanado a lo lejos
-¡no des tanto gas!-
Bueno, pues no doy: calada. Se me indica que la ponga en punto muerto. Vale, ¿donde esta el punto ese?. Palanca para arriba, palanca para abajo, jope, que no lo encuentro.
Despues de dos horas y probar todas las marchas del chisme, encuentro el punto ese.
Segundo intento: calada.
Tercer intento: calada.
A la decimocuarta vez consiguo recorrer doscientos metros sin calarla, bueno, esto esta controlado, cambio a segunda. Ahora no se cala, pero esto parece un rodeo, la moto no hace mas que pegar tirones. Seguro que está estropeada.
LLego al final de la carretera y me veo en la urgente necesidad de dar la vuelta, si no, me como una nave industrial. Punto muerto. Os***as, como pesa!. Pero si en la publicidad pone que solo pesa 30 kg mas que la Daelim. Mi neurona todavia no ha procesado los 15 litros de gasolina del depósito y los 180 kg de mis michelines.
Despues de titanica lucha con el manillar del chisme, le doy la vuelta. ¡Jo, ahora es cuesta abajo!. Clase teórica de frenos múltiples. Empezamos: primera, segunda, tercera, segunda, primera ¡C***o, no se me ha calado!. Freno: calada. Descubro el truco: pongo el punto muerto ese y freno. Se me indica que como haga eso en el examen me van a pegar una cateada de antología.
Bueno, tendré que apechugar con la palanquita. Cabreo: ¿porque la Daelim, siendo poquita cosa y barata, cambiaba las marchas solita, y a ésta se lo tengo que hacer todo yo?
Despues de dos horas carretera arriba-carretera abajo, mis brazos y mi pompis se han declarado en huelga.
Voy a celebrar mi estreno moteril con un vermout y una bolsa de patatas fritas, cuando me llega la sentencia definitiva:
- si es que esta moto tiene el embrague de corto recorrido, vas a tener que cambiar la marcha muy a menudo-
¡LA MADRE QUE LA P***IO!
(continuara...)