Habitualmente ese tipo de moteros (por decir algo) son los que suelen caer en esa carretera, no suelen respetar nada, te pasan a una rueda, te intimidan, hacen caso omiso de rayas contínuas, y después pasa lo que pasa, crucecitas o ramos de flores para recordar donde cayó uno de ellos.
Esa subida a Ronda es preciosa para hacerla en moto, curvas enlazadas, asfalto perfecto, anchura de vía, en definitiva una delicia para curvear con nuestras monturas, pero eso sí, respetando a todos incluidos a los coches, para pasar un buen día.
Yo suelo subir los Sábados por la mañana con un grupo de amigos, respetamos las posiciones y procuramos no adelantarnos en apuradas de frenadas ni comprometer a nadie.
Nuestro objetivo es desayunar juntos en la Navasilla y contarnos como nos ha ido la semana.
Hay que disfrutar con nuestras motos, no sufrir, ni lamentar.
Vsss.