Concept Los ladrones de tiempo en el taller

ovejanegra

Curveando
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Hace poco escribí que dentro de la mecánica amateur (o "pastelera" para los amigos), el tiempo de sobras es fundamental para llegar a buen puerto y obtener resultados satisfactorios. Hacer las cosas sin prisas ni presión por el tiempo disponible. Es uno de los pocos lujos que tenemos los mecánicos amateurs. No hay fecha de entrega ni cliente al que satisfacer más que a uno mismo.

Pero claro, el tiempo no deja de ser un bien muy preciado y finito. No es cuestión de perderlo tontamente. Y aquí entran en juego los temidos "ladrones de tiempo" que nos acechan y de vez en cuando convierten el día en una pequeña pesadilla en la que uno se pregunta si debió levantarse de la cama.

Yo tengo localizados unos cuantos, pero seguro que hay más:

  • ¿Dónde he dejado la llave del 12? Perder una herramienta en medio de un trabajo es una jodienda. Parece una tontería, pero te hace malgastar tiempo, te cabrea, te desconcentra y puede ser la causa de otros errores encadenados. Yo a este ladrón lo combato con el orden y concentrando todas las herramientas que uso en un momento determinado en el mismo sitio: bandeja de plástico, carrito o similar. También intento ir guardando las que no uso en un trabajo concreto para evitar tener muchas herramientas desperdigadas alrededor de la moto.

  • El tornillo o la tuerca que se cuela por la moto. Pesadilla del quince. Uno está intentando colocar una tuerca o un tornillo en un sitio de difícil acceso, normalmente en las entrañas de la moto. De repente tus dedos fallan de forma torpe y se oye un tintineo, con suerte. Y ya tienes el sudor frío. Si no has visto donde ha caído entras en pánico: ¿se habrá colado en el motor?? ¿bloqueará algún mando, los frenos, la rueda...??, ¿causará un cortocircuito...?? :eek: Llegas a la conclusión de que tienes que encontrar la pieza antes de hacer nada más. Y empieza una labor de detective. Lo que más me ha funcionado en estos casos es seguir el recorrido hipotético de la pieza pensando dónde puede rebotar y cuál fue su trayectoria, a veces tirando otra pieza desde el mismo sitio. Para prevenir desgracias suelo tapar con trapos huecos estratégicos del motor donde de colarse algo, te colgarías de la viga del garaje. Este ladrón es muy jodido y muy estresante. Además puede tenerte mucho tiempo dando vueltas.

  • ¡He pedido el recambio equivocado!. Este es muy puñetero, porque además de tiempo te puede hacer perder dinero. Estás en el taller el día D a la hora H con todo el material y las herramientas dispuestas y ordenadas. ¡Pan comido!, piensas. Y entonces aquel retén que no entra, aquel tornillo que no cabe o es demasiado largo, aquella junta que no tiene la misma forma... ¡joder, qué rabia!! :mad: Los recambios tardan días y la cabeza te funciona a mil para encontrar una solución de emergencia. Normalmente no la hay y ya puedes claudicar, cerrar la persiana y encargar el recambio correcto. Este ladrón es noqueante, te deja en la lona y te expulsa del taller sin compasión hasta otro día. Repasar dos veces o más la lista de la compra ayuda a evitarlo.

  • Limpiar o preparar superficies. Te lees el manual de taller y simplemente lo despacha con: "retirar junta usada y colocar la nueva". Así, sin más. Y los cojones. Luego te das cuenta de que una frase en el manual de taller puede suponer un trabajo de horas o incluso días. Una junta vieja fosilizada en el motor te puede dar la semana. ¿Cómo retirar trozos incrustados sin rayar la superficie ni dañar zonas pintadas del motor? Esa es la cuestión que no te explica ningún manual de taller. Prueba y error: limpia frenos, WD40, alcohol, acetona, disolvente, cutter con mucho cuidado, lija fina... o todos a la vez. Es un trabajo farragoso, pesado, desagradecido y malnacido. Simplemente paciencia, tesón, cuidado y buena música. No he encontrado otra receta. Y unas horas no te las quita nadie.

Estos son los ladrones que yo tengo localizados, pero seguro que hay más acechando. Un trabajo satisfactorio y una vida sana en el taller depende de que uno luche y se prevenga de estos ladronzuelos bastardos.
 
Última edición:
Esto me ha pasado varias veces así que compré una varilla extensible con imán en la punta.
Desde que compré la varilla no me ha vuelto a pasar 🙄
Yo tengo la varilla pero a veces es imposible meterla por según que huecos, así que acabé comprando un endoscopio de esos articulados con luz e imán en la punta, mano de santo!!
 
Amén a todo, @ovejanegra te dejas uno muy peligroso que acecha en mi taller: "El ladrón de la cerveza que se calienta". Estás tan concentrado buscando la dichosa llave del 12 o peleando con la junta fosilizada que, cuando te quieres dar cuenta, la cerveza de premio se ha quedado a temperatura de caldo de pollo. Eso sí que es una tragedia amateur.

¡Un saludo y gracias por los consejos! :)
 
Llevo unos años aficionandome a la mecánica amateur y me reconforta saber que sufro los mismos problemas que los veteranos, voy por el buen camino :)
De hecho llevo un tornillo descansando por el bloque motor que se cayo hace ya tiempo. No he sido capaz ni siquiera de verlo.
Tengo como reto pendiente encontrarlo y he pensado ponerlo en algún lugar visible de mi lugar de trabajo para recordarme que las prisas no son buenas.
 
Esto me ha pasado varias veces así que compré una varilla extensible con imán en la punta.
Desde que compré la varilla no me ha vuelto a pasar
Idem. Me pasó haciendo no sé qué en la Xadv 750 . No encontré el tornillo y salí a dar vueltas a la manzana cogiendo los más baches posibles a ver si saltaba el dichoso tornillo. No lo oí. No sé qué paso con él pero no tuve problema.

Enviado desde mi CPH2091 mediante Tapatalk
 
Son muchos pero para mí los mas ladrones son los tornillos que se escabullen o se pierden.

Para eso ya tengo un monton de varas flexibles con imán.

Y luego está el día que falla una referencia, que eso es mortal 😢😢😢
 
A parte de todo lo que comentáis, en mi caso después de haber trabajado 50 años en diferentes talleres de diferentes sectores. He visto cosas increíbles.
Quitar el tapón del aceite y salir con todos los hilos de la rosca del cárter en el tornillo, porque el trolo que hizo el último cambio de aceite, lo apretó a huevo.

Filtros de aceite apretados como si no hubiera un mañana, tener que quitarlos a trozos.
Tornillos trasroscados, tornillos con la cabeza coronada.

Espárragos de rueda rotos al intentar aflojar la tuerca. Acabar usando un tubo de metro y medio como palanca.
Hasta tener que desmontar la culata, para poder sacar una de las bujías o reparar la rosca, dañada por lo mismo, exceso de apriete y no usar la dinamométrica.
Reparaciones mal hechas y provocar averías, por no seguir los procedimientos o no usar el material ni el recambio correcto. Bueno la lista es muy larga.

Por suerte llevo ya unos meses disfrutando de la jubilación. Y todo eso para mí ya es historia.

Saludos y Vssss
 
Ahora me acuerdo de una cosa increíble que me pasó. A finales de los 80 y principios de los 90, estuve en 4 Paris Dakar.
En uno de ellos perdí una llave 12/13 Facom de trinquete.

Pues al año siguiente, estábamos en una de las etapas de Mauritania, en la zona del vivac y de asistencia. Montando nuestras tiendas de campaña, cada uno llevaba la suya. A un compañero se le cayó una de las piquetas al suelo y al meter la mano para sacar de la arena la piqueta, le salió también mi llave perdida allí el año anterior.

Sin duda era mía, porque llevábamos todas las herramientas marcadas con nuestras iniciales, para localizarlas cuando se nos mezclaban.

Eso son muchas casualidadades juntas. Haber acampado en medio del desierto, en el mismo lugar que el año anterior, que la llave quedará enterrada durante un año, que ningún lugareño la viera y que el compañero la encontrara.

Además estaba intacta, todavía la conservó.

Saludos y Vssss
 
Hay otro clarísimo:

  • El descuido. Estás cerrando aquella tapa que lleva 17 tornillos M7 a 10 Nm. Lo haces metódicamente, en estrella, con la dinamométrica concienzudamente, en dos pasos y sin forzar. Acabas con el doble click en cada uno de los 17. "Soy un crack. Esto, ni en el taller lo hacen con tanto cariño. Ha quedado niquelado". Y le pasas un paño a la tapa pensando que ni el técnico tailandés la montó mejor. Y entonces lo ves. Aquella tórica en el suelo, aquella arandela espaciadora, aquel tornillo único escondido... ¡te lo has dejado, gilipollas!! :mad: Toca deshacer todo lo hecho, desvirgar la junta nueva que después no será tan nueva, volver a apretar otra vez los 17 tornillos... al técnico tailandés seguro que no le pasó esto. Y entonces viene la realidad: ni eres un crack, ni eres un profesional, ni tienes la cabeza centrada... Los amateurs hacemos las cosas de pascuas a ramos y debemos ir muy despacio repasando todo lo hecho para no olvidar ninguna pieza, ninguna junta, ningún apriete. Tiempo y poca prisa, todo es tiempo. No cobramos por hora, recordar.
 
Hace poco escribí que dentro de la mecánica amateur (o "pastelera" para los amigos), el tiempo de sobras es fundamental para llegar a buen puerto y obtener resultados satisfactorios. Hacer las cosas sin prisas ni presión por el tiempo disponible. Es uno de los pocos lujos que tenemos los mecánicos amateurs. No hay fecha de entrega ni cliente al que satisfacer más que a uno mismo.

Pero claro, el tiempo no deja de ser un bien muy preciado y finito. No es cuestión de perderlo tontamente. Y aquí entran en juego los temidos "ladrones de tiempo" que nos acechan y de vez en cuando convierten el día en una pequeña pesadilla en la que uno se pregunta si debió levantarse de la cama.

Yo tengo localizados unos cuantos, pero seguro que hay más:

  • ¿Dónde he dejado la llave del 12? Perder una herramienta en medio de un trabajo es una jodienda. Parece una tontería, pero te hace malgastar tiempo, te cabrea, te desconcentra y puede ser la causa de otros errores encadenados. Yo a este ladrón lo combato con el orden y concentrando todas las herramientas que uso en un momento determinado en el mismo sitio: bandeja de plástico, carrito o similar. También intento ir guardando las que no uso para un trabajo concreto para evitar tener muchas herramientas desperdigadas alrededor de la moto.

  • El tornillo o la tuerca que se cuela por la moto. Pesadilla del quince. Uno está intentando colocar una tuerca o un tornillo en un sitio de difícil acceso, normalmente en las entrañas de la moto. De repente tus dedos fallan de forma torpe y se oye un tintineo, con suerte. Y ya tienes el sudor frío. Si no has visto donde ha caído entras en pánico: ¿se habrá colado en el motor?? ¿bloqueará algún mando, los frenos, la rueda...??, ¿causará un cortocircuito...?? :eek: Llegas a la conclusión de que tienes que encontrar la pieza antes de hacer nada más. Y empieza una labor de detective. Lo que más me ha funcionado en estos casos es seguir el recorrido hipotético de la pieza pensando dónde puede rebotar y cuál fue su trayectoria, a veces tirando otra pieza desde el mismo sitio. Para prevenir desgracias suelo tapar con trapos huecos estratégicos del motor donde de colarse algo, te colgarías de la viga del garaje. Este ladrón es muy jodido y muy estresante. Además puede tenerte mucho tiempo dando vueltas.

  • ¡He pedido el recambio equivocado!. Este es muy puñetero, porque además de tiempo te puede hacer perder dinero. Estás en el taller el día D a la hora H con todo el material y las herramientas dispuestas y ordenadas. ¡Pan comido!, piensas. Y entonces aquel retén que no entra, aquel tornillo que no cabe o es demasiado largo, aquella junta que no tiene la misma forma... ¡joder, qué rabia!! :mad: Los recambios tardan días y la cabeza te funciona a mil para encontrar una solución de emergencia. Normalmente no la hay y ya puedes rendirte, cerrar la persiana y encargar el recambio correcto. Este ladrón es noqueante, te deja en la lona y te expulsa del taller sin compasión hasta otro día. Repasar dos veces o más la lista de la compra ayuda a evitarlo.

  • Limpiar o preparar superficies. Te lees el manual de taller y simplemente lo despacha con: "retirar junta usada y colocar la nueva". Así, sin más. Y los cojones. Luego te das cuenta que una frase en el manual de taller puede suponer un trabajo de horas o incluso días. Una junta vieja fosilizada en el motor te puede dar la semana. ¿Cómo retirar trozos incrustados sin rayar la superficie ni dañar zonas pintadas del motor? Esa es la cuestión que no te explica ningún manual de taller. Prueba y error: limpia frenos, WD40, alcohol, acetona, disolvente, cutter con mucho cuidado, lija fina... o todos a la vez. Es un trabajo farragoso, pesado, desagradecido y malnacido. Simplemente paciencia, tesón, cuidado y buena música. No he encontrado otra receta. Y unas horas no te las quita nadie.

Estos son los ladrones que yo tengo localizados, pero seguro que hay más acechando. Un trabajo satisfactorio y una vida sana en el taller depende de que uno luche y se prevenga de estos ladronzuelos bastardos.

Muy de acuerdo con lo que expones; mi norma general-y no sólo en el taller-es orden, orden...y orden. Que a su vez incluye la previa planificación y la prevención de errores durante la sesión.

Me gustaba mucho la mecánica básica en mis motocicletas: reglajes de válvulas, sincronizar cilindros, reglar carburadores-inyección también-siempre que no fuesen los mamones de Dell´Orto...y sustituir componentes usados, suspensiones, frenos, árbol cardánico etc... así como el mantenimiento general.

Desde hace unos años ya no hago operaciones complicadas, no sólo debido al problema de ver mal de cerca...sino también a la falta de tiempo, o mejor dicho a utilizar el tiempo en otras cuestiones.

Creo que si uno es cuidadoso y metódico y claro está, le gusta...se pueden acometer muchas intervenciones nuestras motocicletas, con el consiguiente ahorro...y sobre todo con la tranquilidad/fiabilidad que sólo te da haberlo hecho tú. Lo de las uñas negras y las mujeres, ya es otro tema...

Un tipo ordenado es un tipo ordenado...y seis, media docena...🤣🤣
 
Última edición:
Una cosa que agradezco de la "era china" que vivimos, es que han puesto a nuestro alcance muchísimos accesorios de taller de todo tipo y para todos los usos imaginables a un precio de derribo.

Están las varillas telescópicas imantadas (indispensables para retirar las pastillas de reglaje en un tetra), la bomba de vacío manual un poco juguetera para purgar frenos (pero cumple), todos los adaptadores de vasos habidos y por haber, dinamométricas de uso esporádico, compresímetros, cargadores mantenedores, bandejas, carritos... la lista es muy larga. Lo he dicho muchas veces: nunca el mecánico amateur tuvo tanto a su alcance a todos los niveles. Con tiempo, motivación y un espacio dedicado, se puede llegar al fin del mundo. Ha pasado con esto algo parecido a lo que ha pasado con viajar. Nunca fue tan fácil.

Por último, nótese que hablo de la mecánica de aficionado. Es un mundo muy distinto al profesional. En nuestro caso, cada vez que hacemos algo casi siempre es por primera vez o lo repetimos después de mucho tiempo. Eso obliga a una forma distinta de trabajar, más lenta, más metódica, más ordenada. Necesitamos mucho más tiempo y algo de lectura o visionado de vídeos antes de empezar. Y luego trabajar sin prisas y con la cabeza clara. Solo somos aficionados pasándolo bien y NUNCA dejamos de aprender.
 
Me autoproclamo "doctorado Cum Laude" en casi todo lo que decís.
La ventaja de tener tu espacio-taller ptopio, es que cuando la cosa se complica por estas u otras razones, cortas , te vas a la cerveza y el próximo día vuelves con la mente despejada, mano de santo oiga.
 
Aquella pequeña reparación que has visto como se hace por Youtube en 15 minutos contando los anuncios y llevas media hora intentando sacar el segundo tornillo.

Justo.

Yo muchas veces me río o me cabreo viendo algunos vídeos de youtube. Desconfiar de aquellos en que todo está limpio, impoluto, la moto nueva, las herramientas exactas para cada operación... es todo un engaño, ciencia ficción.

La realidad es que frecuentemente trabajamos con motos viejas y oxidadas que no se han desmontado en años. En esas condiciones, hasta la tarea más sencilla se puede complicar hasta el infinito. No puedes saber nunca lo que vas a tardar. Es una lotería en la que solo queda tener la cabeza fría y pensar con orden y sentido común.

Y esto nos lleva a otro ladrón de tiempo temible:

  • Las desgracias. Este no se lo deseo a nadie. Es de los más dolorosos, más humillantes y desalentadores. A veces es más amable un rodillazo en la entrepierna que este ladronazo. Estás apretando un tornillo con una carraca demasiado grande, o con un destornillador que no encaja del todo, o tocando un espárrago demasiado viejo y oxidado... y un pequeño crack te anuncia que la has cagado. Sudor frio por la espalda. Calores y escalofríos a la vez. Pánico. Roscas pasadas, tornillos partidos, cabezas redondeadas... son sinónimo de horas de pelea o finalmente de una rendición incondicional y llevarle la pieza (si puedes trasladarla) a un profesional. Esta es una de las humillaciones más grandes que podemos sufrir los mecánicos aficionados (al margen de cuando se te cae la moto cuando vas a probarla después de dejarla impoluta). Te baja la autoestima y te hace planteártelo todo: ¿qué hago aquí, romper cosas? ¿vale la pena el esfuerzo? ¿será verdad lo de zapatero a tus zapatos que me dice mi cuñao...??
¡Noooo, no desfallezcáis...!!!

Tengo que decir que este ladrón es inevitable porque nadie nace aprendido y hasta a los profesionales les pasa. Yo lo he vivido varias veces y un par de ellas recurrí a profesionales. Las demás he podido solucionarlos yo empleando mi tiempo. Uno tiene que convivir con ellos porque solo dejas de cometer errores cuando te quedas en casa sentado en el sofá viendo Netflix.

El antídoto para mí es conocer los trucos más eficaces para arreglar desgracias y tener una buena agenda de mecánicos, torneros, recambistas, para emergencias. Es la vida del mecánico pastelero, simplemente. O la aceptas, o lo dejas en manos de profesionales.
 
Última edición:
Uno muy entretenido que pudiéramos llamar
"Estos no tienen ni idea".
Se da cuando estás enfrascado en un tema, cualquiera dificultad podría decirse, y llevas un ratín ya dando vueltas a llaves y tal y, en un momento dado, salta la liebre: ¡Hay que ser zoquetes! o ¡Cómo es posible esto!
Todo este sobresalto se debe a que te has dado cuenta de que cualquier solución que hayas visto, desmontado, manipulado etc...te parece completamente inadecuada, francamente mejorable o incluso errónea. Y tú, en ese preciso momento, te has dado cuenta del importante avance que podría suponer tu solución frente a la "sufrida" hasta el momento.
Total que está claro. Tienes que cambiar tal y tal cosa, si es que es muy simple. Conseguir no se que de este calibre, esta junta del otro y cambiar esto por esto otro.
Como es algo que no habías previsto se confecciona un índice de las piezas a localizar, y aquí empieza el cronómetro.
Después de varias actualizaciones y repasos lógicamente haya que conseguir las piezas, de su medida adecuada.
Aquí tengo que hacer un inciso y es que yo, para agrandar el tiempo empleado en todo este embrollo, procuro conseguir piezas de un par de calibres inferiores y superiores, por asegurar la intervención. Este trámite en la tienda de compra de recambios y a la hora de pedirlos puede incrementar notoriamente, varios días, conseguir la totalidad de esta parte de las piezas necesarias.
Bien, una vez conseguidas hay que retornar al tema con todo el nuevo bagaje.
Tras comprobaciones varias, que pueden incrementar temporalmente cualquier pequeño avance puede suceder cualquier cosa.
Dejo aquí al avezado lector el desarrollo y finalización de este proceso que, sin duda, puede conducirnos al éxito de una u otra forma.
:) Si al final resulta que "El que no tiene ni idea soy yo" no pasa nada. Intentas volver a montar todo según estaba y pides perdón.​
 
Muy de acuerdo con lo que expones; mi norma general-y no sólo en el taller-es orden, orden...y orden. Que a su vez incluye la previa planificación y la prevención de errores durante la sesión.

Me gustaba mucho la mecánica básica en mis motocicletas: reglajes de válvulas, sincronizar cilindros, reglar carburadores-inyección también-siempre que no fuesen los mamones de Dell´Orto...y sustituir componentes usados, suspensiones, frenos, árbol cardánico etc... así como el mantenimiento general.

Desde hace unos años ya no hago operaciones complicadas, no sólo debido al problema de ver mal de cerca...sino también a la falta de tiempo, o mejor dicho a utilizar el tiempo en otras cuestiones.

Creo que si uno es cuidadoso y metódico y claro está, le gusta...se pueden acometer muchas intervenciones nuestras motocicletas, con el consiguiente ahorro...y sobre todo con la tranquilidad/fiabilidad que sólo te da haberlo hecho tú. Lo de las uñas negras y las mujeres, ya es otro tema...

Un tipo ordenado es un tipo ordenado...y seis, media docena...🤣🤣
Me has recordado que hace diez días me dispuse a revisar el nivel de aceite de la transmisión de la Lambretta. Medio a oscuras (total, es un minuto), en lugar de quitar el tornillo de nivel quité el de vaciado. Pero claro, no estaba previsto vaciar y por tanto... Creo que no hace falta que siga... 😂

Salut !!!
 
El vecino cotilla, ese que se pasa a ver que haces y se tira dos horas hablando de lo suyo y desconcentrándote que ya no te acuerdas por donde ibas.
Con eso hace tiempo que no tengo filtro, en el segundo dos suelto : ESTOY OCUPADO Y NO PUEDO ATENDERTE. Si no lo pilla en 3 segundos portazo del portón metalico de mi box (y son 3 metros). Mejor quedar de arisco que de gilipollas desquiciado. (El que no sabe hacer NADA te infla a preguntas)
 
Justo.

Yo muchas veces me río o me cabreo viendo algunos vídeos de youtube. Desconfiar de aquellos en que todo está limpio, impoluto, la moto nueva, las herramientas exactas para cada operación... es todo un engaño, ciencia ficción.

La realidad es que frecuentemente trabajamos con motos viejas y oxidadas que no se han desmontado en años. En esas condiciones, hasta la tarea más sencilla se puede complicar hasta el infinito. No puedes saber nunca lo que vas a tardar. Es una lotería en la que solo queda tener la cabeza fría y pensar con orden y sentido común.

Y esto nos lleva a otro ladrón de tiempo temible:

  • Las desgracias. Este no se lo deseo a nadie. Es de los más dolorosos, más humillantes y desalentadores. A veces es más amable un rodillazo en la entrepierna que este ladronazo. Estás apretando un tornillo con una carraca demasiado grande, o con un destornillador que no encaja del todo, o tocando un espárrago demasiado viejo y oxidado... y un pequeño crack te anuncia que la has cagado. Sudor frio por la espalda. Calores y escalofríos a la vez. Pánico. Roscas pasadas, tornillos partidos, cabezas redondeadas... son sinónimo de horas de pelea o finalmente de una rendición incondicional y llevarle la pieza (si puedes trasladarla) a un profesional. Esta es una de las humillaciones más grandes que podemos sufrir los mecánicos aficionados (al margen de cuando se te cae la moto cuando vas a probarla después de dejarla impoluta). Te baja la autoestima y te hace planteártelo todo: ¿qué hago aquí, romper cosas? ¿vale la pena el esfuerzo? ¿será verdad lo de zapatero a tus zapatos que me dice mi cuñao...??
¡Noooo, no desfallezcáis...!!!

Tengo que decir que este ladrón es inevitable porque nadie nace aprendido y hasta a los profesionales les pasa. Yo lo he vivido varias veces y un par de ellas recurrí a profesionales. Las demás he podido solucionarlos yo empleando mi tiempo. Uno tiene que convivir con ellos porque solo dejas de cometer errores cuando te quedas en casa sentado en el sofá viendo Netflix.

El antídoto para mí es conocer los trucos más eficaces para arreglar desgracias y tener una buena agenda de mecánicos, torneros, recambistas, para emergencias. Es la vida del mecánico pastelero, simplemente. O la aceptas, o lo dejas en manos de profesionales.
No solo es la humillación de casi suplicar ayuda al profesional, contándole alguna película para salvar el honor, es la cara que pone cuando te escucha y en medio minuto te soluciona el desastre que has cometido.
 
Con eso hace tiempo que no tengo filtro, en el segundo dos suelto : ESTOY OCUPADO Y NO PUEDO ATENDERTE. Si no lo pilla en 3 segundos portazo del portón metalico de mi box (y son 3 metros). Mejor quedar de arisco que de gilipollas desquiciado. (El que no sabe hacer NADA te infla a preguntas)

Yo solía-y aún lo hago para tensar/engrasar cadena y otras labores-coincidir por pura casualidad, con las visitas a casa de las amigas de mi mujer...y es que sin duda alguna, una retirada a tiempo es una victoria... 🤣 🤣
 
Está claro que lo de los "peros" se nos ha ido completamente de las manos en este hilo... y no hablo de perros de cuatro patas (¡aunque los de @lovito con las pezuñas negras de aceite también sumen! 😂).
Hablo del dichoso "sí, la moto va de cine, PERO...". En la mecánica pastelera somos los reyes del PERO:
  • Todo va niquelado, PERO la linterna frontal decide morir en el momento exacto en el que metes la cabeza en el motor.
  • El manual dice que son 10 minutos, PERO la junta se ha fosilizado y está más pegada que un político al cargo.
  • Tienes el recambio listo, PERO tu presbicia te dice que las rayitas de la dinamométrica ahora son tamaño hormiga.
Al final, entre el frío que se cuela por la hucha al agacharnos y los "peros" de la edad, lo raro es que las motos vuelvan a arrancar. ¡Menos mal que nos queda la cerveza para pasar los disgustos (cuando no se calienta)!:ROFLMAO::ROFLMAO::ROFLMAO:
 
Yo solía-y aún lo hago para tensar/engrasar cadena y otras labores-coincidir por pura casualidad, con las visitas a casa de las amigas de mi mujer...y es que sin duda alguna, una retirada a tiempo es una victoria... 🤣 🤣
Con lo que hablan te da tiempo a hacer reglaje de valvulas...esperando a que enfríe el motor.
Si alguien me pregunta que le hago a la furgo (2.2 turbodiesel...farragoso y maloliente) siempre respondo "voy a cambiar el cigueñal que suena un poco" ...no jodas! Te cuesta mucho? (No saben ni lo que es) ..."un par de horas, le he pillado el truco, ya lo he cambiado tres veces"

Pd: no sirve con el mecánico del pueblo.
 
Con lo que hablan te da tiempo a hacer reglaje de valvulas...esperando a que enfríe el motor.
Si alguien me pregunta que le hago a la furgo (2.2 turbodiesel...farragoso y maloliente) siempre respondo "voy a cambiar el cigueñal que suena un poco" ...no jodas! Te cuesta mucho? (No saben ni lo que es) ..."un par de horas, le he pillado el truco, ya lo he cambiado tres veces"

Pd: no sirve con el mecánico del pueblo.
Me parto... 🤣 🤣 ...

Y es que la ignorancia-lo digo en plan jocoso-moteril de algunas féminas y de algunos machotes es supina.

Recuerdo hace años, una conversación sobre motos-cómo no-surgida al azar entre mi amigo Davis y yo...en la que estaban presentes su mujer, la mía y varias amigas todas ellas con novio/marido motociclista y algunas de toda la vida.

En un momento dado y viendo los que comentaban las bellas, se me ocurrió preguntar directamente, si sabían cómo se cambiaba de marcha en nuestras motocicletas.

A lo cual y sin dudarlo un segundo, respondieron todas-menos mi mujer-que "...claro, claro: pues con la mano", y hacían un gesto bastante explícito, visual y gracioso como de retorcer el manillar repetidamente. Del pie ni flores.

Apaga y vámonos.
 
Aquella pequeña reparación que has visto como se hace por Youtube en 15 minutos contando los anuncios y llevas media hora intentando sacar el segundo tornillo.
Para mí es un clásico.
Ná....son tres tornillos y en un momento......Después de un par de horas, ya con dolor de riñones....No lo entiendo! Si por ahí no cabe la mano!! Cómo cog....es se cambia?!

Con las bujías, he llegado a pensar que en algunos modelos las ponen a mala leche, para reirse luego, cuando el incauto mecánico aficionado se lanza a cambiarlas.

Y luego....cuando ya has puesto encima otra vez todo, depósito, conectores, etc.....Te asalta el pensamiento ¿Estará bien apretada esta del medio? Con la posición de la mano, me cuesta creer que se haya quedado bien.....Y al cabo de los días, tras darle mil vueltas.....la comprobación!! Otra mañana echá!.

Yo lo resumiría en: Un poco de espacio, por favor.
 
Con las bujías, he llegado a pensar que en algunos modelos las ponen a mala leche, para reirse luego, cuando el incauto mecánico aficionado se lanza a cambiarlas.

Y luego....cuando ya has puesto encima otra vez todo, depósito, conectores, etc.....Te asalta el pensamiento ¿Estará bien apretada esta del medio? Con la posición de la mano, me cuesta creer que se haya quedado bien.....Y al cabo de los días, tras darle mil vueltas.....la comprobación!! Otra mañana echá!.

Yo lo resumiría en: Un poco de espacio, por favor.

Todavía recuerdo cuando desmontar la bujía de mi moto eran tres minutos. Y lo hacía frecuentemente porque era normal que se engrasara si después de tres patadas el motor no arrancaba. Cogía mi cutre-llave que llevaba en un compartimento bajo una tapa lateral, quitaba la pipa con la mano y desenroscaba sin problemas.

En mi RS he aprovechado el reglaje para cambiarlas a los 42.000 km (aguantan de sobras aunque el manual dice de cambiarlas a los 24.000, lo único en lo que no hago caso) y no veas lo que hay que desmontar hasta llegar a ellas. Y luego el acceso, que es profundo y estrecho y tienes que tener la herramienta adecuada. Como para apretar a ojo y que se afloje alguna... depresión profunda. Todo con cuidado y con dinamométrica.

Es lógico: cada vez queremos motos más potentes y más ligeras, encima que contaminen poco... los ingenieros tienen que embutirlo todo en muy poco espacio para que la máquina no parezca un tractor o un coche.
 
Siempre he tocado mis motos, pero no fue hasta 2010, cuando me compré la Harley, en que me metí en serio. La Sportster me obligó y por ello siempre le estaré agradecido. 😄 El mantenimiento Harley es caro, y en mi provincia no había taller de la marca fiable. Cada viaje al conce suponían 200 km.

Empecé a hacerle los mantenimientos y el punto culminante fue cuando me pidieron 650 € por hacerle embrague a la moto por un fallo endémico del modelo no reconocido por la marca. Ese fue el punto de no retorno. Todavía recuerdo la cara de mi vecino cuando me vio en la plaza comunitaria con la moto destripada y los discos por en suelo. En ese momento me di cuenta de que tenía que buscar un sitio mejor. Encontré un garaje de alquiler, y hasta hoy.

En estos 16 años he sido vencido y humillado tres veces.

  1. Esta la recordaré siempre. Un viernes antes de una ruta sabadera a Andorra con amigos, cosa poco frecuente en aquella época (salía casi siempre solo), pienso en repasar mi Sportster y enroscando una bujía con llave (gilipollas) la meto torcida y la rosca de la culata se deshace como mantequilla. Lo solucioné con un mecánico Harley que trabajaba en su casa porque acababa de cerrar su taller. Económicamente lo salvé por la campana.
  2. Otro día voy y cojo la dinamométrica más grande que tenía (de camión, no tenía otra para el rango) para apretar el tapón de drenaje de aceite de mi XJR 1300. En mi plaza comunitaria, con poca luz y en mala postura. No sentí el click de la llave y seguí apretando hasta que ocurrió el desastre. Tuve suerte de que los japoneses suelen poner el tapón en la bandeja inferior del cárter del motor, que es desmontable. Llevé la moto a un mecánico de confianza y no me salió caro.
  3. Por último, en la F650 Funduro de mi hermano, una máquina vieja con mucho trote encima. Le hice un montón de cosas a la moto y después de muchas horas de trabajo, ya cansado, confundí el par de uno de los tornillos que sujetan el eje de la rueda delantera y apliqué 25 Nm cuando eran 15 Nm. Rosca a tomar por culo. Me salvó el cuello un tornero de la zona con el que ya había trabajado. No salió caro. Fruto de las prisas (quería que se llevara la moto ese día) y el cansancio.

Este es mi historial negro.

No lo veo mal, en 16 años. Y lo más importante es que logré solucionar mis desaguisados sin gastar demasiado. A cambio he hecho decenas de reparaciones correctamente y he disfrutado y aprendido mucho. Lo que tengo claro es que volveré a pifiarla el día menos pensado, la cosa es saber cómo solucionarlo sin morir en el intento y sin pasar demasada vergüenza. 😄
 
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Siempre he tocado mis motos, pero no fue hasta 2010, cuando me compré la Harley, en que me metí en serio. La Sportster me obligó y por ello siempre le estaré agradecido. 😄 El mantenimiento Harley es caro, y en mi provincia no había taller de la marca fiable. Cada viaje al conce suponían 200 km.

Empecé a hacerle los mantenimientos y el punto culminante fue cuando me pidieron 650 € por hacerle embrague a la moto por un fallo endémico del modelo no reconocido por la marca. Ese fue el punto de no retorno. Todavía recuerdo la cara de mi vecino cuando me vio en la plaza comunitaria con la moto destripada y los discos por en suelo. En ese momento me di cuenta de que tenía que buscar un sitio mejor. Encontré un garaje de alquiler, y hasta hoy.

En estos 16 años he sido vencido y humillado tres veces.

  1. Esta la recordaré siempre. Un viernes antes de una ruta sabadera a Andorra con amigos, cosa poco frecuente en aquella época (salía casi siempre solo), pienso en repasar mi Sportster y enroscando una bujía con llave (gilipollas) la meto torcida y la rosca de la culata se deshace como mantequilla. Lo solucioné con un mecánico Harley que trabajaba en su casa porque acababa de cerrar su taller. Económicamente lo salvé por la campana.
  2. Otro día voy y cojo la dinamométrica más grande que tenía (de camión, no tenía otra para el rango) para apretar el tapón de drenaje de aceite de mi XJR 1300. En mi plaza comunitaria, con poca luz y en mala postura. No sentí el click de la llave y seguí apretando hasta que ocurrió el desastre. Tuve suerte de que los japoneses suelen poner el tapón en la bandeja inferior del cárter del motor, que es desmontable. Llevé la moto a un mecánico de confianza y no me salió caro.
  3. Por último, en la F650 Funduro de mi hermano, una máquina vieja con mucho trote encima. Le hice un montón de cosas a la moto y después de muchas horas de trabajo, ya cansado, confundí el par de uno de los tornillos que sujetan el eje de la rueda delantera y apliqué 25 Nm cuando eran 15 Nm. Rosca a tomar por culo. Me salvó el cuello un tornero de la zona con el que ya había trabajado. No salió caro. Fruto de las prisas (quería que se llevara la moto ese día) y el cansancio.

Este es mi historial negro.

No lo veo mal, en 16 años. Y lo más importante es que logré solucionar mis desaguisados sin gastar demasiado. A cambio he hecho decenas de reparaciones correctamente y he disfrutado y aprendido mucho. Lo que tengo claro es que volveré a pifiarla el día menos pensado, la cosa es saber cómo solucionarlo sin morir en el intento y sin pasar demasada vergüenza. 😄
Cierto y cambiar las bujías a F800GS, que odisea, tapas, filtro aíre, batería, manguitos por medio 🤦
 
Cierto y cambiar las bujías a F800GS, que odisea, tapas, filtro aíre, batería, manguitos por medio 🤦

Esto es lo que hay que hacerle a mi moto solo para ver las bujías:

Bujias_Z900RS.jpg


Luego hay que quitar las bobinas y desenroscarlas con una llave con prolongador y con articulación para las bujías laterales. Como para apretarlas a ojo y hacerlo mal, después de tanto trabajo. Hay que trabajar con precisión japonesa para no cagarla y tener que volver a abrir. Sin descuidos ni errores.

Y aquí está la tapa de la T100 con restos de junta y como quedó después de una hora y media, aproximadamente. Luego tuve que repetir la operación en la moto, por supuesto.

Antes:


te_antes.jpg


Después:

te_despues.jpg


No sé los años que tenía la junta vieja, puede que sea la original. La que he comprado me da que es menos resistente que la que he retirado. Y es recambio original Triumph.
 
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El momento ausencia total de movimiento con todo los sentidos focalizados en la vista/oído.

Me refiero al momento ese en el que ves como salta una pieza, suele ser minúscula y muy específica como una chaveta o arandela de retención. Dejas de moverte, incluso contienes la respiración, mientras intentas seguir la pieza con la vista y el oído. Evidéntemente dónde piensas que la viste o escuchaste caer no volverás a encontrarla.

Todavía tengo muy fresca la pérdida de un circlip del bulón de un pistón: Oímos la caída y el lugar. Pasamos la escoba no sé cuántas veces y solo salía mugre. Estuvimos tiempo tirados por los suelos con la linterna y ni por esas. Al final nos dimos por vencidos comprando otro juego de circlips para poder terminar la tarea.

Y por supuesto que el puto circlip apareció al cabo de unos meses: estaba colgando de la leva del estarter del carburador. A nadie se nos ocurrió mirar ahí, ya que lo dábamos por imposible, ni siquiera nos lo planteamos.
 
A todos los citados añadiria, esa pequeña ñapa o trabajo que se te ocurre para mejorar o algo que funciona correctamente , o mejorar alguna pequeña imperfeccion. Irremediablente la cagas y empeoras lo que bien estaba. Te pegruntas 20 veces por que no te habrás ido a dar una vuelta a disfrutar de la moto en vez de liarte la manta a la cabeza. No contento con eso al tiempo la vuelves a cagar con alguna otra pijada. Asi unas cuantas veces hasta que aprendes a que mas vale no meneallo. Si funciona... no lo toques!!!

Enviado desde mi SM-A266B mediante Tapatalk
 
A todos los citados añadiria, esa pequeña ñapa o trabajo que se te ocurre para mejorar o algo que funciona correctamente , o mejorar alguna pequeña imperfeccion. Irremediablente la cagas y empeoras lo que bien estaba. Te pegruntas 20 veces por que no te habrás ido a dar una vuelta a disfrutar de la moto en vez de liarte la manta a la cabeza. No contento con eso al tiempo la vuelves a cagar con alguna otra pijada. Asi unas cuantas veces hasta que aprendes a que mas vale no meneallo. Si funciona... no lo toques!!!

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La regla número 1 dice: "Lo que funciona bién no se toca. NI TOCAAAAR" La aprendí hace casi 40 años...y aún meto la pata. Este reloj aún se puede afinar un poco más...SOY GILIPOLLAS!!
 
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