Ayayayay... Hay que abrir la mente...y leer clásicos. Dejaros al Paulo Cóhelo y demás libritos de autoayuda...y los premios Nadal, Planeta... Etc puff!!! Ni para decorar estanterías...
Totalmente! Arthur Schopenhauer (1788-1860) fue
el primer filósofo occidental importante en integrar conscientemente la filosofía oriental (especialmente hindú y budista) en su propio sistema de pensamiento, popularizándolas en Europa.
Aquí te resumo los puntos clave de cómo lo hizo:
- Los Upanishads y el Veda: Schopenhauer estaba fascinado con los Upanishads (textos sagrados del hinduismo), a los que tuvo acceso gracias a traducciones latinas a principios del siglo XIX. Llegó a decir que la lectura de estos textos era "el consuelo de su vida y sería el de su muerte".
- "Todo es Maya": Adoptó el concepto hindú de Maya (el velo de la ilusión) para explicar su propia filosofía. Para él, el mundo empírico que vemos es solo representación, una ilusión superficial que oculta la verdadera realidad, la "Voluntad".
- El Velo de Maya y la Voluntad: Schopenhauer identificó la "Voluntad de vivir" (esa fuerza ciega que nos impulsa a desear constantemente) con el sufrimiento, concepto que resonaba con el budismo.
- Afinidad con el Budismo: Aunque se consideraba un filósofo más que un religioso, se sentía muy identificado con el budismo por su enfoque en el sufrimiento (Dukkha), la compasión y la necesidad de reducir el deseo.
- El Ascetismo: Schopenhauer proponía la negación de la voluntad (ascetismo) para escapar del sufrimiento del mundo, una idea muy similar a la búsqueda de la iluminación y la superación del Samsara en Oriente.
En resumen: Schopenhauer vio que la sabiduría oriental confirmaba sus propias ideas metafísicas (que el mundo es sufrimiento y voluntad). Su obra fue el puente inicial que trajo conceptos orientales al pensamiento occidental moderno.
En estos tiempos revueltos nada como acudir a los clásicos... Dejaros de ver a los influencers...
Aforismos sobre el arte de saber vivir (1851), de Arthur Schopenhauer, es un ensayo que propone maximizar la felicidad personal minimizando el dolor y el aburrimiento, partiendo de una visión pesimista de la existencia. La clave es la autosuficiencia: la felicidad depende más de lo que uno es (personalidad, intelecto) que de lo que se tiene o se aparenta.
Principales enseñanzas:
- La personalidad es la clave: La mayor fuente de bienestar es la riqueza interior (inteligencia, humor, sensibilidad), ya que el mundo exterior es inestable y la mayoría de la gente es "moralmente mala e intelectualmente estúpida".
- Gestión del dolor y el hastío: La vida oscila entre el dolor (al desear) y el aburrimiento (al conseguirlo). La sabiduría consiste en encontrar un equilibrio, evitando la ambición desmedida.
- Insociabilidad y Prudencia: La sociabilidad es peligrosa; se debe cultivar la soledad para ser independiente. El orgullo nacional es irrelevante; lo que importa es la propia valía.
- Vivir el Presente: No debemos dejar que el pasado o el futuro enturbien el presente. La felicidad es una meta inalcanzable, pero el objetivo realista es evitar la desdicha.
- Perspectiva: Es crucial no tomarse las cosas demasiado en serio, recordar la insignificancia individual ante el universo y aceptar que nada es para siempre.
El libro es considerado una "guía deliciosa" de sentido común y, a pesar de la misoginia y pesimismo del autor, ofrece consejos prácticos para la prudencia y la tranquilidad mental.