yo he vivido una situación de ésas y justo lo recordábamos el otro día. Puse mal la pata de cabra de la moto y, nada más ponerla mal, mientras me daba la vuelta me cayó encima dándome un tremendo golpe entre la rodilla y la cadera, más o menos donde irían las pistolas de un pistolero. Conseguí pararla y que no cayera al suelo pero me salió un moratón considerable. Un día de ésos vino un amigo motero y le estaba contando el suceso en mi estudio de diseño gráfico, en planta baja en aquel entonces. Justo cuando le estaba enseñando el moratón entró mi padre -no le oí entrar- y cuando entró al despacho a saludar me encontró con los pantalones bajados hasta las rodillas y mi amigo detrás agachado mirando el morado... aunque entiendo que parecía cualquier otra cosa. Mi padre dijo un tímido "perdón" y se dió la vuelta. Al darnos cuenta nos dió un ataque de risa a los 3 ante una escena tan absurda.