Hola chicos!
Como sabéis, el martes pasado me dieron la GS 1200. Después de 2.500 kms, voy a intentar comentaros cómo va y mis sensaciones con ella.
La verdad es que no las tenía todas conmigo cuando estaba entrando en Todomoto a por la GS. Cuando compré la RT lo hice sin probarla y nunca me he arrepentido tanto de ello, ya que no me gustó cuando la conduje la primera vez (realmente no me gustó nunca su motor o, mejor dicho, sus vibraciones). Pensaba que estaba loco puesto que había caído en el mismo error y, además, a ésta no la había ni visto en vivo. Todo ello, unido a los comentarios que leí de algunos de vosotros diciendo que era pequeña, que parecía una F650, me tenían acojonado.
Pero en fin, la pasta ya estaba ingresada y no había vuelta atrás así que entré a por ella.
En cuanto la ví quedé muy impresionado. Es MUCHO más bonita en vivo de lo que es en las fotos y, además, me di cuenta de que había acertado plenamente con el color. Aunque obviamente es un tema muy personal, ni la amarilla ni la roja son tan bonitas como la azul y gris. En cuanto a las llantas, también le quedan mucho mejor estéticamente las de radios.
En cuanto al tamaño, de pequeña nada de nada. Estaba al lado de una 1150 y es más alta y más larga. Lo que es más estrecho es el depósito pero, en lo demás, la supera ampliamente.
Cuando me monté en ella la primera sensación fue muy buena. Es una posición cómoda, muy trail pero sin el manillar "de enduro". La buena noticia es que tanto con el asiento en la posición baja como en la alta llego perfectamente al suelo con mi 1,83 de estatura.
Bien, ya tenía la moto. Ahora tenía que cargar las maletas y el topcase y hacerme una ruta de 1.000 kms hasta Madrid para matar dos pájaros de un tiro. Por un lado hacerle el rodaje a la moto y, por otro, acudir a la concentración nacional.
Las maletas son EL INVENTO DEL SIGLO para un motero. Dentro tienen una palanca que, cuando la bajas, la maleta crece y al subirla mengua de nuevo. Muy práctico, sencillo y fácil. Entre las maletas, el topcase y la bolsa sobredepósito (muy bonita y práctica, por cierto) hay capacidad suficiente para llevar la ropa de dos personas. Mucho más que en la RT que tenía. Además, al ser las maletas totalmente cuadradas no hay problemas para colocar las cosas en su interior.
Le di al contacto y empezó un autochequeo de la inyección y de las bombillas (te dice si tienes alguna fundida). Como apenas tenía gasolina, se puso en marcha la reserva. Esto también es una pasada. En cuanto se entra la reserva de la moto, se activa un indicador de consumo que te dice los kilómetros que puedes hacer con la gasolina que te queda. También muy práctico.
Al ponerla en marcha me di cuenta de que no vibraba en absoluto y el sonido del motor es ronco pero, a la vez, se aprecia un silbido muy excitante cuando le retuerces la oreja “con ganas”. Os aseguro que vibraba más la Bandit que tenía... y eso que es una 4 cilindros.
Por ciudad, muy pero que muy bien. Se nota muy ligera y serpentear entre coches es un juego de niños (salvo si llevas las maletas). Primera parada, obviamente, la gasolinera. En cuanto abrí el tapón del depósito me encontré otra sorpresa agradable: los diseñadores de BMW han puesto una especie de arandela de goma (como una junta tórica gorda) en la que cabe justo la manguera de gasolina. De esta manera, al no haber holgura, es imposible que un rebufo de gasolina salpique nada de la moto y, por tanto, lo manche. El problema de los salpicones de gasolina en los cuadros de las RT quedarían solucionados con la gomita de marras.
Bien, salgo de la ciudad y cojo carretera y.... me llevo el primer susto. Resulta que la moto es tan ágil que, en la primera curva, literalmente se me “cae” al interior mucho más rápido de lo que me esperaba. En un principio, le dí la culpa a los neumáticos, unos Michelín Anakee, ya que algunos de vosotros decíais que no os gustaban, pero la verdad es que fue culpa mía y que dichos neumáticos han resultado excelentes para mi gusto. Me explico: acostumbrado a la RT, la conducción de la GS es totalmente diferente. No hace falta “tirar” la moto dentro de la curva sino que ella sola la toma. Tú sólo has de acompañarla. En cuanto le coges el tranquillo TE DIVIERTES COMO UN ENANO. La velocidad de paso por curva es diabólica. No hace falta frenar tanto como con la RT antes de entrar en curva porque se tumba más sin que haya pérdida de agarre o estabilidad. Un 10 en este aspecto. Que digo un 10, ¡UN ONCE!.
Le cogí el tranquillo muy rápido a la agilidad de la GS por carretera reviradilla. En cuanto cogí el parque forestal del norte de Sevilla me encontré con que la carretera “se acababa” y aparecía una pista algo “chunga” por sus socavones y grava de bastante volumen. Me paré unos instantes, sopesando el riesgo de tomar dicha pista o bien desandar lo andado y buscar una ruta alternativa. Entonces me dije “¿No te has comprado una trail? Pues GAAAAAS!!” y ya me tenéis tirando por la pista cargado con las maletas, top case y bolsa sobredepósito. Al principio iba sentado y con mucho cuidado, pero mi experiencia endurera me hizo ponerme de pié y dar gas. De esta manera la conducción Off Road me resultaba mucho más fácil ya que la moto era más estable al amortiguar las piernas muchos “golpes” de suspensión y al “volar” sobre socavones debido a la mayor velocidad. Aquí sí que encontré un punto “desfavorable”, entre comillas, de la moto. Al conducir de pié el manillar te queda demasiado bajo y, o bien vas muy encorvado (demasiado para mi gusto) o bien vas con el “culo atrás” lo que te deja molido a la hora de acelerar, ya que esa postura es óptima sólo para frenar. Si compensas las inercias con la posición del cuerpo la conducción Off Road cansa muuucho menos, cosa que no puedes hacer con el manillar así. La solución está en subir el manillar (es regulable) o bien sobreelevarlo si se va a practicar mucho Off Road, lo que no es mi caso ya que para eso tengo la enduro.
He de decir que los Michelín Anakee me sorprendieron gratamente en campo. Al final, le cogí tanta confianza que giraba derrapando a golpe de gas. Debía ser un espectáculo: un mamotreto de doscientos y pico kilos, cargado de maletas y bolsas a toda pastilla por una pista jodidilla y girando a golpes de gas para que la rueda trasera derrapara y me encarara la delantera. En fin, me ven mis colegas endureros y seguro que me tiran piedras jejejejejeje
Creo que esta moto es el equivalente a los Todocaminos como el Freelander o el Rav-4 y una moto de enduro sería el equivalente a un Discovery o a un Montero. Es decir, no son todoterrenos puros pero en buenas manos andan bien por campo.
Otra cosa que me sorprendió gratamente fue el cambio. Es MUY SUAVE y con un escalonamiento prácticamente perfecto (repito que para mi gusto).
Bueno, de esta guisa y cogiendo siempre carreteras comarcales y pistas llegué a Madrid con 1.000 kms más o menos, después de 18 horas de moto en dos días. Eso sí, el asiento no es tan cómodo como el de la RT y tenía el culo “cansadillo” pero en cuanto a comodidad se acerca muchísimo. Si, por ejemplo, el asiento de la RT tuviera una puntuación de 10, la GS la tendría de 9. A mi me compensa si me da otras satisfacciones como poder ir por pistas o por carreteras en mal estado.
De cabeza a Movilnorte para la revisión y, al día siguiente, la recojo y me voy para la concentración.
Aquí nada que objetar pero tampoco que destacar. No la pude apretar ya que íbamos todos en grupo a ritmo muy tranquilo y, además, yo iba con pasajero ya que había recogido a mi novia en Madrid. Por cierto, Raquel (mi novia) me comentó que iba más cómoda que con la RT ??? ya que las piernas le quedaban en mejor posición y el top case más alto, con lo que el apoyo lumbar es mejor. En fin, yo más contento que unas pascuas ya que la opinión de la pareja es bastante importante.
Bien, una vez acabada la concentración puse la pantalla en la posición más alta porque tenía que hacerme un Madrid – Barcelona por autopista. No hace falta ninguna herramienta. Simplemente hay que desenroscar dos piezas mediante unos pomos en los laterales de la pantalla y la regulas como quieras. Otra cosa que hice fue poner el asiento en la posición más alta, ya que en la baja se me cansaban las piernas (al cabo de bastantes horas) por llevarlas algo forzadas. Con la posición alta tanto del asiento como de la pantalla del carenado os juro que no eché de menos la protección de la RT para nada. Incluso hubo un rato que iba a 180 km/h y tenía todo el cuerpo suficientemente protegido. Os juro que iba pensando para ver si encontraba alguna diferencia con la RT y sólo se me ocurrió muuuuuy poquita protección menos en los hombros pero por decir algo, ya que era prácticamente imperceptible. Fijaos que todo esto que os cuento era con la pantalla en la posición más elevada. La estirada del motor es INCREÍBLE. Empieza a silbar como una loca y te pide marcha de una manera que te recuerda a un 4 cilindros japonés.... no se acaba nunca y ya no sólo está cómoda en la zona baja del cuentavueltas sino que también lo está en la media y en la alta. Un motor muy lleno con una aceleración acojonante.
Otro detalle gracioso es que cuando anochece o bien entras en algún lugar con poca luz (como un garaje, por ejemplo) el cuadro se ilumina automáticamente en un color rojo muy chulo y deportivo (por fin). Ello es debido a un pequeño sensor que está al lado de la pantallita de cuarzo líquido.
La frenada es increíble. Entre que el sistema semi integral (la maneta actúa también sobre el freno trasero pero el pié no actúa sobre el delantero) está perfeccionado y es menos brusco, que el ABS entra más tarde y que le han quitado un montón de kilos, la frenas como quieres, cuando quieres y donde quieres. Otro diez para los frenos.
Bueno, voy acabando. Hoy he llegado a Menorca y después de dejar los trastos en casa he quedado con un amigo para ir a curvear un rato por una carretera conocida y así saber realmente cómo va. Este amigo mío y yo teníamos un nivel parecido de conducción. Digo teníamos porque no me ha visto el pelo. Se ha quedado flipado... y yo también. No se cómo explicarlo pero no hace falta frenar tanto antes de entrar en curva y la moto se tumba un montón pero a ti no te da esa sensación, lo que hace que vayas muy, pero que muy rápido sin esforzarte en absoluto.
En las curvas enlazadas es un juego de niños levantarla y volverla a tumbar en el lado contrario, en las rápidas es super estable y no se desmelena ante nada... baches, badenes, etc, en las cerradas su ancho manillar te dan una palanca valiosísima lo que hace que, de nuevo, la cojas sin esfuerzo aparente.
CONCLUSIÓN
Personalmente, estoy muy contento de haberla cambiado por la RT. Esta sí es mi moto. La verdad es que no me ha importado haber esperado lo que he esperado. Ha valido la pena completamente y lo volvería a esperar. Lo siento por los que tenéis la 1150 pero, estética a parte, la 1200 es LA MOTO DEFINITIVA. Va mejor en todos los aspectos, consumo, vibraciones, estabilidad, iluminación nocturna, comodidad, en TODOS. No quiero decir que la 1150 sea mala, nada de eso. Sólo que la 1200 es mejor (y no poco, precisamente). A la pregunta ¿debería cambiar la 1150 por una 1200? contestaría un rotundo SI. Realmente, parece que una es LA MOTO del siglo XX y la otra es LA MOTO del siglo XXI. ¡OJO! No es sólo con la GS. A la RT le pega un repaso de tres pares... y se de lo que hablo puesto que yo he tenido una durante dos años.
Os dejo aquí un par de fotillos del viaje
Si tenéis cualquier pregunta sobre la 1200 que queráis saber, hacedla aquí para que lo puedan leer todos.
Perdonad por el ladrillo.
Carlos.
Como sabéis, el martes pasado me dieron la GS 1200. Después de 2.500 kms, voy a intentar comentaros cómo va y mis sensaciones con ella.
La verdad es que no las tenía todas conmigo cuando estaba entrando en Todomoto a por la GS. Cuando compré la RT lo hice sin probarla y nunca me he arrepentido tanto de ello, ya que no me gustó cuando la conduje la primera vez (realmente no me gustó nunca su motor o, mejor dicho, sus vibraciones). Pensaba que estaba loco puesto que había caído en el mismo error y, además, a ésta no la había ni visto en vivo. Todo ello, unido a los comentarios que leí de algunos de vosotros diciendo que era pequeña, que parecía una F650, me tenían acojonado.
Pero en fin, la pasta ya estaba ingresada y no había vuelta atrás así que entré a por ella.
En cuanto la ví quedé muy impresionado. Es MUCHO más bonita en vivo de lo que es en las fotos y, además, me di cuenta de que había acertado plenamente con el color. Aunque obviamente es un tema muy personal, ni la amarilla ni la roja son tan bonitas como la azul y gris. En cuanto a las llantas, también le quedan mucho mejor estéticamente las de radios.
En cuanto al tamaño, de pequeña nada de nada. Estaba al lado de una 1150 y es más alta y más larga. Lo que es más estrecho es el depósito pero, en lo demás, la supera ampliamente.
Cuando me monté en ella la primera sensación fue muy buena. Es una posición cómoda, muy trail pero sin el manillar "de enduro". La buena noticia es que tanto con el asiento en la posición baja como en la alta llego perfectamente al suelo con mi 1,83 de estatura.
Bien, ya tenía la moto. Ahora tenía que cargar las maletas y el topcase y hacerme una ruta de 1.000 kms hasta Madrid para matar dos pájaros de un tiro. Por un lado hacerle el rodaje a la moto y, por otro, acudir a la concentración nacional.
Las maletas son EL INVENTO DEL SIGLO para un motero. Dentro tienen una palanca que, cuando la bajas, la maleta crece y al subirla mengua de nuevo. Muy práctico, sencillo y fácil. Entre las maletas, el topcase y la bolsa sobredepósito (muy bonita y práctica, por cierto) hay capacidad suficiente para llevar la ropa de dos personas. Mucho más que en la RT que tenía. Además, al ser las maletas totalmente cuadradas no hay problemas para colocar las cosas en su interior.
Le di al contacto y empezó un autochequeo de la inyección y de las bombillas (te dice si tienes alguna fundida). Como apenas tenía gasolina, se puso en marcha la reserva. Esto también es una pasada. En cuanto se entra la reserva de la moto, se activa un indicador de consumo que te dice los kilómetros que puedes hacer con la gasolina que te queda. También muy práctico.
Al ponerla en marcha me di cuenta de que no vibraba en absoluto y el sonido del motor es ronco pero, a la vez, se aprecia un silbido muy excitante cuando le retuerces la oreja “con ganas”. Os aseguro que vibraba más la Bandit que tenía... y eso que es una 4 cilindros.
Por ciudad, muy pero que muy bien. Se nota muy ligera y serpentear entre coches es un juego de niños (salvo si llevas las maletas). Primera parada, obviamente, la gasolinera. En cuanto abrí el tapón del depósito me encontré otra sorpresa agradable: los diseñadores de BMW han puesto una especie de arandela de goma (como una junta tórica gorda) en la que cabe justo la manguera de gasolina. De esta manera, al no haber holgura, es imposible que un rebufo de gasolina salpique nada de la moto y, por tanto, lo manche. El problema de los salpicones de gasolina en los cuadros de las RT quedarían solucionados con la gomita de marras.
Bien, salgo de la ciudad y cojo carretera y.... me llevo el primer susto. Resulta que la moto es tan ágil que, en la primera curva, literalmente se me “cae” al interior mucho más rápido de lo que me esperaba. En un principio, le dí la culpa a los neumáticos, unos Michelín Anakee, ya que algunos de vosotros decíais que no os gustaban, pero la verdad es que fue culpa mía y que dichos neumáticos han resultado excelentes para mi gusto. Me explico: acostumbrado a la RT, la conducción de la GS es totalmente diferente. No hace falta “tirar” la moto dentro de la curva sino que ella sola la toma. Tú sólo has de acompañarla. En cuanto le coges el tranquillo TE DIVIERTES COMO UN ENANO. La velocidad de paso por curva es diabólica. No hace falta frenar tanto como con la RT antes de entrar en curva porque se tumba más sin que haya pérdida de agarre o estabilidad. Un 10 en este aspecto. Que digo un 10, ¡UN ONCE!.
Le cogí el tranquillo muy rápido a la agilidad de la GS por carretera reviradilla. En cuanto cogí el parque forestal del norte de Sevilla me encontré con que la carretera “se acababa” y aparecía una pista algo “chunga” por sus socavones y grava de bastante volumen. Me paré unos instantes, sopesando el riesgo de tomar dicha pista o bien desandar lo andado y buscar una ruta alternativa. Entonces me dije “¿No te has comprado una trail? Pues GAAAAAS!!” y ya me tenéis tirando por la pista cargado con las maletas, top case y bolsa sobredepósito. Al principio iba sentado y con mucho cuidado, pero mi experiencia endurera me hizo ponerme de pié y dar gas. De esta manera la conducción Off Road me resultaba mucho más fácil ya que la moto era más estable al amortiguar las piernas muchos “golpes” de suspensión y al “volar” sobre socavones debido a la mayor velocidad. Aquí sí que encontré un punto “desfavorable”, entre comillas, de la moto. Al conducir de pié el manillar te queda demasiado bajo y, o bien vas muy encorvado (demasiado para mi gusto) o bien vas con el “culo atrás” lo que te deja molido a la hora de acelerar, ya que esa postura es óptima sólo para frenar. Si compensas las inercias con la posición del cuerpo la conducción Off Road cansa muuucho menos, cosa que no puedes hacer con el manillar así. La solución está en subir el manillar (es regulable) o bien sobreelevarlo si se va a practicar mucho Off Road, lo que no es mi caso ya que para eso tengo la enduro.
He de decir que los Michelín Anakee me sorprendieron gratamente en campo. Al final, le cogí tanta confianza que giraba derrapando a golpe de gas. Debía ser un espectáculo: un mamotreto de doscientos y pico kilos, cargado de maletas y bolsas a toda pastilla por una pista jodidilla y girando a golpes de gas para que la rueda trasera derrapara y me encarara la delantera. En fin, me ven mis colegas endureros y seguro que me tiran piedras jejejejejeje
Creo que esta moto es el equivalente a los Todocaminos como el Freelander o el Rav-4 y una moto de enduro sería el equivalente a un Discovery o a un Montero. Es decir, no son todoterrenos puros pero en buenas manos andan bien por campo.
Otra cosa que me sorprendió gratamente fue el cambio. Es MUY SUAVE y con un escalonamiento prácticamente perfecto (repito que para mi gusto).
Bueno, de esta guisa y cogiendo siempre carreteras comarcales y pistas llegué a Madrid con 1.000 kms más o menos, después de 18 horas de moto en dos días. Eso sí, el asiento no es tan cómodo como el de la RT y tenía el culo “cansadillo” pero en cuanto a comodidad se acerca muchísimo. Si, por ejemplo, el asiento de la RT tuviera una puntuación de 10, la GS la tendría de 9. A mi me compensa si me da otras satisfacciones como poder ir por pistas o por carreteras en mal estado.
De cabeza a Movilnorte para la revisión y, al día siguiente, la recojo y me voy para la concentración.
Aquí nada que objetar pero tampoco que destacar. No la pude apretar ya que íbamos todos en grupo a ritmo muy tranquilo y, además, yo iba con pasajero ya que había recogido a mi novia en Madrid. Por cierto, Raquel (mi novia) me comentó que iba más cómoda que con la RT ??? ya que las piernas le quedaban en mejor posición y el top case más alto, con lo que el apoyo lumbar es mejor. En fin, yo más contento que unas pascuas ya que la opinión de la pareja es bastante importante.
Bien, una vez acabada la concentración puse la pantalla en la posición más alta porque tenía que hacerme un Madrid – Barcelona por autopista. No hace falta ninguna herramienta. Simplemente hay que desenroscar dos piezas mediante unos pomos en los laterales de la pantalla y la regulas como quieras. Otra cosa que hice fue poner el asiento en la posición más alta, ya que en la baja se me cansaban las piernas (al cabo de bastantes horas) por llevarlas algo forzadas. Con la posición alta tanto del asiento como de la pantalla del carenado os juro que no eché de menos la protección de la RT para nada. Incluso hubo un rato que iba a 180 km/h y tenía todo el cuerpo suficientemente protegido. Os juro que iba pensando para ver si encontraba alguna diferencia con la RT y sólo se me ocurrió muuuuuy poquita protección menos en los hombros pero por decir algo, ya que era prácticamente imperceptible. Fijaos que todo esto que os cuento era con la pantalla en la posición más elevada. La estirada del motor es INCREÍBLE. Empieza a silbar como una loca y te pide marcha de una manera que te recuerda a un 4 cilindros japonés.... no se acaba nunca y ya no sólo está cómoda en la zona baja del cuentavueltas sino que también lo está en la media y en la alta. Un motor muy lleno con una aceleración acojonante.
Otro detalle gracioso es que cuando anochece o bien entras en algún lugar con poca luz (como un garaje, por ejemplo) el cuadro se ilumina automáticamente en un color rojo muy chulo y deportivo (por fin). Ello es debido a un pequeño sensor que está al lado de la pantallita de cuarzo líquido.
La frenada es increíble. Entre que el sistema semi integral (la maneta actúa también sobre el freno trasero pero el pié no actúa sobre el delantero) está perfeccionado y es menos brusco, que el ABS entra más tarde y que le han quitado un montón de kilos, la frenas como quieres, cuando quieres y donde quieres. Otro diez para los frenos.
Bueno, voy acabando. Hoy he llegado a Menorca y después de dejar los trastos en casa he quedado con un amigo para ir a curvear un rato por una carretera conocida y así saber realmente cómo va. Este amigo mío y yo teníamos un nivel parecido de conducción. Digo teníamos porque no me ha visto el pelo. Se ha quedado flipado... y yo también. No se cómo explicarlo pero no hace falta frenar tanto antes de entrar en curva y la moto se tumba un montón pero a ti no te da esa sensación, lo que hace que vayas muy, pero que muy rápido sin esforzarte en absoluto.
En las curvas enlazadas es un juego de niños levantarla y volverla a tumbar en el lado contrario, en las rápidas es super estable y no se desmelena ante nada... baches, badenes, etc, en las cerradas su ancho manillar te dan una palanca valiosísima lo que hace que, de nuevo, la cojas sin esfuerzo aparente.
CONCLUSIÓN
Personalmente, estoy muy contento de haberla cambiado por la RT. Esta sí es mi moto. La verdad es que no me ha importado haber esperado lo que he esperado. Ha valido la pena completamente y lo volvería a esperar. Lo siento por los que tenéis la 1150 pero, estética a parte, la 1200 es LA MOTO DEFINITIVA. Va mejor en todos los aspectos, consumo, vibraciones, estabilidad, iluminación nocturna, comodidad, en TODOS. No quiero decir que la 1150 sea mala, nada de eso. Sólo que la 1200 es mejor (y no poco, precisamente). A la pregunta ¿debería cambiar la 1150 por una 1200? contestaría un rotundo SI. Realmente, parece que una es LA MOTO del siglo XX y la otra es LA MOTO del siglo XXI. ¡OJO! No es sólo con la GS. A la RT le pega un repaso de tres pares... y se de lo que hablo puesto que yo he tenido una durante dos años.
Os dejo aquí un par de fotillos del viaje
Si tenéis cualquier pregunta sobre la 1200 que queráis saber, hacedla aquí para que lo puedan leer todos.
Perdonad por el ladrillo.
Carlos.