Este tema también lo domino yo. Mucho he leído yo de los record Guiness.
Claro. La historia tiene una conexión bastante curiosa:
el famoso Libro Guinness de los Récords nació directamente de una empresa cervecera, Guinness.
La historia empieza en un pub
Estamos en
1951, en Irlanda. Sir Hugh Beaver, que era entonces director gerente de
Guinness Brewery, estaba participando en una jornada de caza.
En un momento dado, surgió una discusión:
¿cuál era el ave de caza más rápida de Europa? No conseguían encontrar una fuente fiable que resolviera la cuestión.
Y a Beaver se le ocurrió algo que hoy parece evidente, pero entonces no lo era tanto: había miles de discusiones de ese tipo en los pubs irlandeses y británicos.
—¿Cuál es el animal más rápido?
—¿Cuál es el pez más grande?
—¿Quién ha saltado más alto?
—¿Cuál es el edificio más alto?
El problema era que
no existía una autoridad que recopilara y verificara esos datos.
Y aquí entra la cerveza
Beaver pensó que aquello podía ser una magnífica herramienta de promoción para Guinness.
Contrató a los hermanos
Norris y Ross McWhirter, periodistas especializados en datos y estadísticas, para recopilar récords.
El resultado fue el primer
Guinness Book of Records, publicado en
1955.
La idea era genial comercialmente: regalar ejemplares a los pubs que vendían Guinness.
Así, mientras la gente bebía una pinta, podía discutir sobre quién tenía el récord de velocidad, fuerza, altura, etc., y consultar el libro para resolver la discusión.
Es decir,
el libro no se llamó Guinness porque tuviera relación con los récords de la cerveza, sino porque
lo creó y financió la compañía cervecera Guinness.
Y funcionó extraordinariamente bien
El libro se convirtió rápidamente en un fenómeno editorial.
La compañía había conseguido algo bastante inteligente: asociar su nombre a una idea de
autoridad, competición, curiosidad y conversación en el pub.
De hecho, el concepto original era prácticamente:
«Si dos personas discuten en un pub sobre un récord, Guinness les proporciona la respuesta».
Y eso encajaba perfectamente con el lugar donde se consumía la cerveza.
¿Y por qué hoy hablamos de "récord Guinness"?
Con el tiempo, el libro se hizo muchísimo más famoso que la propia campaña publicitaria que lo había originado.
El nombre quedó asociado a los récords mundiales y acabamos utilizando expresiones como
"récord Guinness" para referirnos a cualquier marca reconocida oficialmente por la organización.
La relación empresarial se mantuvo durante décadas, aunque
Guinness World Records acabó separándose de la cervecera. Actualmente es una entidad independiente.
Una curiosidad bastante buena
Hay una especie de paradoja histórica:
Guinness creó el libro para resolver discusiones de pub... y consiguió crear una industria mundial alrededor de gente intentando conseguir récords precisamente para aparecer en ese libro.
Hoy hay personas que comen cantidades absurdas de determinados alimentos, permanecen horas haciendo cosas insólitas, reúnen cantidades gigantescas de objetos o realizan hazañas deportivas específicamente con el objetivo de obtener un récord Guinness.
Y todo empezó porque
un ejecutivo de una cervecera no consiguió resolver una discusión sobre un pájaro durante una cacería.
Por cierto, el
primer libro se publicó en 1955, y no tenía inicialmente la dimensión mundial que tiene hoy. Era fundamentalmente una publicación británica e irlandesa vinculada a la promoción de Guinness en los pubs.
La historia es un ejemplo magnífico de
marketing indirecto: Guinness no se limitó a anunciar «bebe nuestra cerveza», sino que creó un contenido que hacía que la gente
hablara de Guinness mientras bebía cerveza Guinness.