A cualquiera de estos supuestos récords les dedico el mismo tiempo que al aprendizaje del canto gregoriano.
Me parecen una sarta de estupideces infantiloides de circo de tercera regional.
Algo así, como lo del “día de…”
Todo se desvirtúa y se banaliza y pierde su sentido, me parece perfecto el día contra el cáncer, o cualquier cosa similar que sirva de ayuda.
Pero acabamos con el día del Bic cristal escribe fino o del coitus interruptus y así como que no.