¡Pues sí!, compañeros. Hoy, después de 40 días y 40 noches de ayuno he podido volver a subir a mi moto y rular con ella un ratito. ¡Jo, que ilu! Parece mentira lo que se echa de menos la práctica del vicio motero.
El motivo de estar en dique seco es que el día 21 de febrero entré en el quirófano para que me practicaran una acromioplastia del hombro izquierdo y hasta ayer no me autorizaron a coger la RT.
Ya sé que pensaréis que esto es una trivialidad, ¡pero es que estoy tan contento que no he podido reprimir el impulso de haceros copartícipes de mi alegría! Además, pensad que, para más INRI el día anterior a la operación había recogido la moto del concesionario tras pasar la primera revisión.
Ráfagas para todos.
El motivo de estar en dique seco es que el día 21 de febrero entré en el quirófano para que me practicaran una acromioplastia del hombro izquierdo y hasta ayer no me autorizaron a coger la RT.
Ya sé que pensaréis que esto es una trivialidad, ¡pero es que estoy tan contento que no he podido reprimir el impulso de haceros copartícipes de mi alegría! Además, pensad que, para más INRI el día anterior a la operación había recogido la moto del concesionario tras pasar la primera revisión.
Ráfagas para todos.