Me vas a perdonar pero eso también es desvirtuar el hilo, que va de si las motos son cada vez más feas, luego hablamos puramente de estética no de lo que llevan o dejan de llevar en cuanto a tecnología, creo yo.
Todo lo demás, repito, es desvirtuar el hilo.
No pretendo que me perdones, porque hay dos cosas que, sinceramente, no sabía:
Primero, que se pudiera atacar directamente a otro forero con expresiones como «no tenéis ni una idea remota» y que eso después pudiera considerarse defendible dentro del debate.
Y segundo, que tuviera que ceñirme exclusivamente al título del hilo y
no al artículo que propone quien lo abre. Yo me he ceñido al artículo que propone. Me he leído el artículo y he basado mi intervención en lo que desarrolla el autor John Fernández.
Porque si nos quedamos únicamente con ¿son cada vez más feas las motos?, entonces sí, estamos hablando de estética. Pero el propio artículo amplía la cuestión planteando ¿siguen siendo igual de especiales? y habla de personalidad, de cómo antes la moto obligaba al piloto a adaptarse a ella y de cómo la tecnología está cambiando esa relación.
Y después entra directamente en lo que estamos debatiendo, control de tracción, ABS en curva, IMU, modos de conducción, suspensiones electrónicas, etc., preguntándose hasta qué punto la tecnología ha pasado de ser una ayuda a convertirse en parte central de la experiencia.
Por eso he hablado de electrónica, ayudas a la conducción, carácter y sensaciones. No porque quisiera desvirtuar el hilo, sino porque es precisamente el contenido del artículo que se propone para debatir.
Si el debate que queréis mantener es exclusivamente sobre si las motos son más bonitas o más feas estéticamente, perfecto. Pero entonces, en mi opinión, estaríamos debatiendo el título y no el contenido el artículo.
Y ahora me pregunto: ¿quién está interpretando mal el hilo? ¿Yo solo, o la propia dinámica que se ha generado? Porque quizá esa dinámica es la que te ha llevado a intervenir antes de comprobar realmente qué es lo que se estaba debatiendo.
John Fernández autor del artículo lo termina así: La tecnología no es el enemigo, el debate es otro ¿cuánto podemos añadir antes de empezar a restar? Porque parte de la magia del motociclismo siempre estuvo en su simplicidad. En sentir el viento, la lluvia, el frío. En coordinar embrague, acelerador y cambio. En dominar una máquina que exigía algo de nosotros.
¿Os lo habéis leído?