Pues yo presumo de ser motera aunque hoy en dia haya perdido valor, ya no es lo que era y les cojo cariño a algunas personas y cosas, si paso tiempo con ellas y se portan bien, mucho.
Y con el envejecimiento se ponen preciosas, por no hablar de los recuerdos.
La moto, la cazadora de cuero y botas de invierno, la vaquera y botines de verano, el cinturon, el jet, la braga militar del cuello, el pañuelo, el reloj de cuerda de mi padre, la navaja, la multiherramientas, etc, todo lo que tanto me ha acompañado, cada dia mas gastado y cada dia lo quiero mas.