Un fabricante no hace bromas con la calidad de ciertos elementos, así como en su instalación, montaje y verificaciones.
Varios ejemplos de diseños de calidad, los encontramos en los mecanismos de direción y frenos, los cuales deben ofrecer fiabilidad y duración de servicio por largos períodos de tiempo.
Así es prácticamente imposible que un mecanismo de freno sufra una avería que le impida su funcionamiento normal a menos que no se le haya procurado un buen nivel de mantenimiento y servicio. Incluso, bajo difíciles condiciones de funcionamiento y mantenimiento, un sistema de freno no suele dar problemas, excepto desgastes anormales sufridos por haberse sometido a difíciles condiciones de funcionamiento y mal mantenimiento.
Es muy, muy difícil que un freno falle como el que se cita aquí, por lo que la causa de su avería debería buscarse en la etapa de entretenimiento a que fue sometido cuando ingresó en el taller para realizarse operaciones que llevan incorporado el desmontaje del freno en cuestión.
El diseño del freno, cumple con una serie de garantías técnicas y de control de calidad, que lo hacen especialmente duradero y es difícil que deje de cumplir su función de una forma espontánea.
Un análisis de los fallos más usuales de los frenos, (en coches, motos y otros vehículos), nos muestra que a lo largo del ciclo de la vida útil de dicho sistema, los más comunes son los relativos a desgastes exagerados por haberse descuidado el mantenimiento y no atender debidamente a cualquier ruído o falta de eficacia que se hubiera podido observar.
Digo ésto, porque el freno siempre suele avisar de que sufre un desgaste anormal que en cualquier momento perjudicará su funcionamiento normal.
La mayor (enorme) incidencia de fallos en sistemas de freno, que presentan roturas, se han debido a errores en las reparaciones, siendo, la negligencia en el uso de herramientas, aprietes y montajes, los más usuales.
No me permito establecer una causa a la que achacar el fallo que se reclama, pero por mis experiencias profesionales y sin menoscabar la capacidad técnica general del taller, creo firmemente, que el fallo se habría producido por un error en la reparación/montaje/verificación, por no llamarle negligencia.
En fin, que dudo mucho que la rotura, tal como se presenta, pueda ser debida a negligencia del conductor y muchísimo menos, a un defecto de montaje original ó de calidad del material.
Acabo diciendo que jamás he visto una rotura casual ó espontánea en frenos ó direcciones y dudo mucho asistir a uno de ellos en el futuro.
En mi opinión, el caso debería ser analizado por un perito, para que pueda emitir un informe técnico y una valoración de daños.
Tienes las de ganar.
Suerte y un saludo.