Los post de
@ovejanegra , además de ser muy buenos, invitan a la reflexión y ahora que tengo un rato frente al ordenador, puedo escribir algo más.
Bajo mi punto de vista, hay que acercarse al boxer sin tener en consideración lo que te cuentan o lo que has leído (incluyéndome a mí), sin expectativas... y por extensión, a cualquier otra moto. Fíjate que aquí aún hay gente que tiene miedo a arrancar su boxer en la pata de cabra, por ejemplo.
Es normal que al cogerla las primeras veces, analices detalladamente como acelera, como frena, como se siente, si es ágil, si le gustan las curvas así o asá, si vibra, si es cómoda, si... eso es normal. Yo también soy muy observador y lo analizo todo. Y, en ese momento, las comparaciones con lo conocido son inevitables, son nuestras referencias... Pero debemos acercarnos a algo como si fuera una persona, sin querer cambiar nada, al menos, de momento.
Después de unas cuantas salidas, más numerosas cuanto más diferente sea la moto, de lo que ya conoces, tu cabeza ya no piensa en todas esas cosas y simplemente empiezas a llevar la moto como ella te pide, sin ver a qué vueltas estás cambiando, sabiendo ya como va a comportarse... es en ese momento, cuando sabrás si lo que a ella le gusta, es también lo que a ti te gusta.
Te voy a poner el ejemplo de cómo me acerqué yo a la CB650. Nada más cogerla, el aullido de su motor puso mi cabeza en modo R6R, mi último molinillo. Empecé a descolgarme en las curvas y la CB no iba por dónde yo quería... mis movimientos estaban poniendo en crisis al sencillo chasis de acero de la Honda. Lo que hice inmediatamente fue cambiar la forma de llevarla... dejé de hacer el posturitas, puse la cabeza alta y el cuerpo dentro de la moto, sin apenas moverme en las curvas... y aquello empezó a funcionar. ¿Me gustaría que tuviera un chasis y unos renos mejores? Claro, pero eso no sería una sencilla y barata CB, sería otra cosa...
En el caso concreto de las vibraciones, te contaré una anécdota. Este junio he estado en los Alpes con la CB... una cosa buena que ha traído la CB a mi vida es que animó a mi hermano y su FZ8 a hacer un viaje juntos, y decidimos dar una vuelta por los Alpes... pues bien, el primer día de autopista se me dormían las manos continuamente con la vibración del 4L... a partir del segundo día no volví a sentirlo. Es como si mis manos, olvidadas como estaban de lo que era un cuatro en línea, hubieran recuperado la costumbre. Pues lo mismo pasa con las vibraciones del bóxer... hoy son extrañas, pero mañana pueden ser la sensación más normal.
Te aseguro, además, que el 1200 bi árbol de aire es un remanso de paz, comparado con los R1100 y R1200 anteriores... y ya no te hablo de los motores de 2V, que esos si que vibraban... afortunadamente para los que amamos sus movimientos.
Fin del rollo.
