¡Hola a todos! Vsss
Tal y como os prometí ayer, paso a contaros cómo ha ido la cita de esta mañana con el traumatólogo de columna en la Fundación Jiménez Díaz. Ante todo, ¡millones de gracias por la avalancha de ánimos y la energía positiva de ayer! Da gusto tener esta "terapia de grupo".
Os cuento el parte de guerra: después de ver al neurólogo en julio y hacerme el EMG, radiografías y resonancia, el especialista de columna me ha confirmado que tengo una estenosis del canal en la L3. Esto es lo que me provoca ese dolor que me baja por el glúteo izquierdo hasta la tibia y que va a más en cuanto me pongo a andar. La pérdida de fuerza y el arrastrar la pierna vienen de ahí. Como algunos sabéis, ya me operaron de la columna en noviembre de 2021 por una estenosis y lipomatosis epidural (grasa en el canal); el retraso acumulado por el COVID en aquella época me pasó factura y, como se suele decir, de aquellos polvos vienen estos lodos.
¿Cuál es el plan de ruta ahora mismo? El médico me ha mandado tres cosas:
Un TAC para hacerme una infiltración y ver si logramos rebajar la inflamación y el dolor al caminar.
Un eco-Doppler venoso, porque tengo la pierna izquierda bastante hinchada y quieren revisar a fondo la circulación.
Cita con el endocrino, ya que al moverme menos he cogido sobrepeso y hay que quitarle peso a las lumbares.
A pesar de todo, los ánimos siguen arriba. Como bien decís por aquí, si las infiltraciones funcionan, bienvenido sea el alivio; y si al final me tienen que "atornillar" la columna como a una vieja BMW de desguace, ¡pues que me dejen como nuevo para poder pasear sin arrastrar los pies!
A ver qué me dice el endocrino... espero que no me ponga a dieta de "médium" (comer la mitad y rezar el doble) porque con el hambre que me va a entrar, ¡me voy a comer hasta los manuales de taller!
Un fuerte abrazo para todos