Refloto este hilo porque me ha salido en Face una entrada de una traumatóloga que sigo que me ha llamado la atención. Dice así:
LAS BICICLETAS ME ESTÁN QUITANDO EL PAN (O NO)
Ayer leí que un ciclista es un desastre para la economía.
No compra coches. No paga seguros. No necesita gasolineras. No usa aparcamientos de pago. No engorda. No va al cardiólogo. No compra estatinas.
Vamos, que un ciclista, no aporta nada al PIB.
Aunque yo me reí.
Porque el ciclista es uno de los mejores clientes que tiene un traumatólogo.
Clavículas, muñecas, caderas...
¿Sabes cuánto cuesta una placa de clavícula? Más que la bicicleta.
Pero tengo que reconocer una cosa: cada vez da menos negocio. La gente la está dejando.
Por suerte, nos ha llegado la salvación.
El patinete eléctrico.
Ese aparato glorioso que combina la inestabilidad de un monopatín, la velocidad de una moto y la protección de tu cara en el asfalto.
El resultado es una colección de fracturas de codo que no habíamos visto en décadas. Hablando con los representantes, me comentan que estamos batiendo récords de implantes de prótesis de cabeza de radio.
Y lo mejor: ninguna ventaja cardiovascular.
El ciclista al menos compensaba. Se rompía la clavícula, pero tenía el corazón de un atleta.
El del patinete no.
Llega a urgencias con una fractura de radio y la tensión por las nubes. Negocio redondo.
Traumatología y cardiología en el mismo paciente.
Ese economista debería estar orgulloso del rumbo que está tomando nuestra sociedad. El patinete no solo genera fracturas. Genera placas, tornillos, rehabilitación, revisiones y segundas cirugías.
Eso sí es aportar al PIB.
Cada vez que veo a alguien subirse a un patinete eléctrico sin casco... siento estabilidad laboral.
Pues me alegro mucho por esta chica que va a seguir teniendo trabajo.
Su página de Face, por si alguien tiene interés en seguirla. Publica reels y artículos muy interesantes:
https://www.facebook.com/profile.php?id=61572538928907
Saludos,