Como anécdota diré que en su día era un "flipado" de la potencia y tacto de freno. Era casi una obsesión cuando corría en pista. Llegaba a purgar y, a veces cambiar el líquido de frenos prácticamente cada dos entrenamientos. Bomba buena, discos, pastillas Z04....
Por su puesto nada de esto tiene sentido en conducción en carretera abierta. Aquella frenada era instantánea, potente y directa en el primer centímetro de recorrido.
Ahora con la GX, qué queréis que os diga, cuando la estrené me dejó su tacto bastante indiferente. Frenaba pero no era intuitivo.
Sabéis que simplemente le he puesto unas simples ebc hh. El cambio se notó inmediatamente en tacto. Ahora que están más rodadas me dejan acercarme al ápice de las curvas con más precisión manteniendo el control de la deceleración en un punto óptimo. Antes no era así, era difícil transmitir la mordida deseada.
No voy a decir que es lo mejor de la moto pero es que no me hace pensar en ello en ningún momento ahora cuando disfruto de ella en una salida.
Es más. Diría que frena mejor que mi 1290 sas de la que nadie he escuchado quejarse (recorrido de suspensiones aparte, que juegan en su contra).
A lo que iba. No soy un maestro de nada pero sé lo que es exprimir una frenada cerca del máximo. Aunque ahora no sabría hacerlo, je je.
-El equipo que trae esta suzuki es limitado y no en el top?
-Sí
-Necesita este concepto de moto la mordida de una Panigale?
-No
-Que por el precio de salida de esta moto se le debería exigir más en este aspecto?
-Sí
-Que quizás estáis buscando fantasmas y haciendo presunciones de lo podríais necesitar como usuarios de este modelo?
-Yo creo que también
En mi próxima intervención os comento lo que realmente menos me gusta después de haber hecho unos cuantos, pocos, kms más