Bien. Van quedando tocados muchos de los temas a conocer.
Otro melón que se me olvidaba sacar. Las cervezas en Marruecos. Algo se ha dicho. Fuera de la conocida Casablanca, necesito actualización en este importante tema. Aunque supongo que en muchos sitios no habrá ocasión de poder tomarlas cuando llegas de ruta durante todo el día...
Cervezas, esa gran ruta del oasis invisible. Mi viaje fue también una geografía de la búsqueda, un mapa de locales improbables y negociaciones a media luz para conseguir el trofeo de guerra al final de cada ruta.
Hay una sed que no se apaga con agua, una sed que nace del polvo del camino, del calor del motor entre las piernas y del viento que te lija la cara durante ocho horas, y aunque el mapa dice que estás en una zona seca, el instinto del motero sabe que siempre hay una grieta en el muro.
En el norte, la cosa empezó con contrastes, en Alhocemas la encontré en un local cutre pero pomposo, en el puerto, un escenario de luces brillantes y soledad absoluta que parecía sacado de una película de Lynch, este tipo de local me encanta visitarlos, 6/7 camareros 4 clientes, maravilloso.
En Nador, en cambio, fue el refugio aséptico de un hotel carero, como siempre 2/3 clientes, cenicero y yo devorando cada cerveza como si no hubiera un mañana, analizando el dia siguiente.
Pero al enfilar hacia el siguiente destino, se volvió "seco" de verdad. En Bouarfa y Figuig, nada. Silencio absoluto.
En Merzouga, la pereza venció a la sed, el hotel estaba demasiado lejos y el cansancio no perdona.
En Zagora encontre una licoreria, a la cual llegue despues de 30 minutos de caminata, literalmente el chico cerraba la puerta cuando yo llegaba y no me queria atender, yo suplicandole que venia de muy lejos, pero el no tenia ninguna intencion, hasta que desde dentro escuche la voz del que sabia me iba a salvar la noche y no a cualquier precio, me invito a entrar, efectivamente tuve que pagar el peaje del desierto, pero me lleve mis cervezas que disfrute en la terraza del hotel conversando con el recepcionista.
En Foum Zguid, la experiencia fue puro Marruecos, una negociación de sombras con los dueños del camping, hasta que aparecieron las latas, como si fueran contrabando de guerra.
Al entrar en el Sáhara, la búsqueda se volvió épica. En El Aaiún pateé cada calle, recorrí la ciudad de punta a punta y volví con las manos vacías, ya me habian avisado en mi hotel que no buscara, que no encontraria, pero aun asi, estuve en todos los hoteles buenos y nada de nada, alguno cerrado y otros con el bar cerrado.
En Dajla la recompensa llegó en un restaurante, cerca de mi hotel, curioso que estuve dos dias, nunca cene pero les deje buenos dh en cerveza, pero En Smara el desierto volvió a imponer su ley, ni rastro.
En el Marsa, sin problema en un hotel restaurante del puerto y en Ifni en el bar de un camping al lado de mi hotel.
Larache. Me pilló el Ramadán, esa frontera infranqueable, pero para entonces ya era un veterano, todavía guardaba en el macuto de la BMW los restos de las batallas anteriores.
En Marruecos, encontrar una cerveza no es un acto de consumo, es una gesta. Es una cacería silenciosa donde el gps no sirve de nada y solo el instinto del motero te guía hacia el premio. es parte del viaje, me gusta esa religion que tienen de separar el salon de comer de la barra de los necesitados, el ambiente que crean alrededor del alcohol, parece que estas haciendo algo de ricos, o de personas de dudosa integridad, es curioso y gracioso a la vez.
Sobre marcas, bebi la special, la mas barata de todas, agradable, luego la casablanca, para mi gusto bastante mejor pero mas cara.
Curioso, en Ifni en el bar del camping, clientes ingleses en su mayoria, tenian toda marca habida y por haber de toda clase de alcohol, las mesas llenas de botellas, con esta gente no se juega, no se van a quedar sin beber asi como asi aunque esten en Marruecos.
Y ahora que pienso nunca dormi 2 noches seguidas en sitios sin cerveza, que cosas.
Y que seguramente he gastado mas dinero en cerveza que en dormir y si, la cerveza esta cara en Marruecos, aunque bastante mas barata que la ultima vez que estuve hace 10 años y si, en dormir no he gastado ninguna fortuna, pero ya os comente que yo duermo en cualquier sitio, no tengo problema, no he levantado una sabana de ninguna cama en todo el viaje, siempre llevo mi fiel escudero, mi saco de dormir.
No os asusteis solo bebo cuando aparco la moto y se que no voy a cogerla hasta el dia siguiente